jueves, 31 de diciembre de 2009

Nº5 - La decadencia del imperio americano, de Denys Arcand

ESPECIAL

Por esas películas que se toman de diferentes maneras...

Cinco películas. Cinco estilos. Cinco fuentes de aún más modos de verlas.


Échenles un vistazo a las actualizaciones anteriores. Hoy es la última, el cierre de año y del especial. El sitio les presenta cinco grandes fuentes de lectura. ''Los Soñadores'', de Bernardo Bertolucci. ''La mala educación'', de Pedro Almodóvar. ''Cometas en el cielo'', de Marc Forster. ''El arca rusa'', de Alexander Sokurov. Y ''La decadencia del imperio americano'', de Denys Arcand. La primera, cinta de orígen británico recorriendo la ciudad de Paris. La segunda, española. La tercera, americana recorriendo Afganistán (¡Qué ironía!). La cuarta, rusa. La quinta, canadiense. Cinco países y sólo una cosa en común. O dos. No sólo pueden ser vistas de muchos modos. Todas tienen como telón de fondo a la historia de las naciones, en etapas específicas. El cine se encarga de representar audiovisualmente historias. ¿Qué mejor que mostrar historias reales con un espíritu cinéfilo tan expuesto? Para cinco cineastas que saben lo que hacen, y para el resto que han hecho las cosas bien, el cierre de este especial con una de las mejores películas que he visto: la decadencia del imperio americano.
Enjoy !


Nº5 - La decadencia del imperio americano

Dirigida por: Denys Arcand
Con: Yves Jacques, Rémy Girard.


Es evidente que Denys Arcand tiene lengua de hermafrodita. Tiene la capacidad de hablar del sexo masculino y del femenino como si realmente viviese como ambos. Su capacidad de abrir su mente a ambos sexos nos permite como espectadores, notar la igualdad de su intencion. No lleva ni al machismo, ni al feminismo, simplemente habla de personas que van cambiando el mundo día tras día, dejando la marca en la historia misma. Y aquí está. Los personajes pertenecen a un departamento de docentes de historia. Son personas, claro, y tienen muchas más problemáticas de las que generalmente muestran en la clase. Cuatro hombres y cuatro mujeres se disponen a encontrarse en una casa. Ambos conjuntos tienen ligaduras: affaires, matrimonio, ganas, etc. Y claro, se sabe que la bomba está predispuesta a estallar, pero todo se prepara con muchas ganas. Ellas, disfrutan de una preparación en una especie de spa. Ellos, en la casa, preparando las cosas de la cena.
Al existir el verbo, cada uno de los conjuntos logra lucirse colectivamente. Las temáticas son variadas. Desde la historia (y sí que se consigue hacer mención del declive sociopolítico de América (''), a través de las memorias de la historia misma; incluso en la secuela, ''Las invasiones bárbaras'', el escritor que tardó años en crear la secuela, incluye el atentado a las Torres Gemelas, ocurrido dos años antes que la película), pasando por el sexo (desde situaciones específicas contadas por ellas hasta conflictos u orientaciones de ellos), la salud (uno de los personajes tiene un problema de salud; la historia se repite más drásticamente en la secuela) y la familia hasta el mismo engaño y la falta de amor.
Cuando hay un desfile de tantas temáticas conjuntas, está más que claro que se puede ver desde diferentes ópticas. Pero se requiere mucha inteligencia, para que un hombre logre entender lo que en esta película sienten las mujeres, y viceversa. Como ya he dicho, Arcand tiene lengua de hermafrodita, y sabe hablar de ambas cuestiones con una claridad y calidad insuperable. A uno no se le reducen las posibilidades, de leer la película como su sexo lo determine. Uno se enfrenta a la película y halla en ella una enorme fuente de porqués difíciles de desarrollar, a una enorme fuente de actitudes que pueden llevar al bombardeo, a perder la armonía.
La sexualidad abarca la mayor parte del relato. Eso la hace, claramente, una comedia negra de burlas, que depende del bando que conciba la charla, tiene como perjudicados a los miembros del sexo opuesto. Porque entre mujeres y hombres pueden llegar a interpretar las cosas de una forma, pero a la hora de ajustar cuestiones entre los dos bandos, es complejo asistir a una total comprensión de los hechos o pensamientos, a veces llevando esto a la ruptura.
La mujer toma un valor fundamental, es trascendental para el relato; está claro que ellas no pueden vivir económicamente sin ellos, pero en las fantasías de ellos residen ellas.
La fantasía es otra de las palabras que tanto identifican al hombre. Gran parte de la historia, Rèmy (uno de los personajes principales e indudablemente el protagonista de Las Invasiones Bárbaras) habla de una fantasía que está viviendo con otra mujer, que recorre -momentáneamente- lo imaginario. Otros hombres, hablan de lo que podrían haber sido antes de ser docentes, o de estar casados; de la mujer que podrían haber conquistado, de la figura a la que podrían haber regalado el tiempo completo, o el amor, o mejor sexo.
Cada uno de los personajes forma una fortaleza, un perfil psicológico específico, que lo identifica, lo describe y lo diferencia del resto. Esta capacidad, de crear una fortaleza a ocho personajes inventados, es hablar de algo muy parecido a la realidad. Son personajes que probablemente hayan sido reales; o su inteligencia es superior. No hay actitudes contradictorias, sino una firmeza profunda; hace que la historia tenga un atractivo más que sutil; una honestidad que no la lleva a la sensibilidad, sino a lo más rudo de las palabras.
La historia es enorme. Tiene una variabilidad de géneros, estilos, temáticas y personajes dignas de atención. No es perfecta, pero desconozco hasta qué punto puede considerarse a ''Las Invasiones Bárbaras'' mejor que ésta. Son más personajes, pero momentáneamente más desteñidos. Es para darse el lujo del entretenimiento, la gracia; para admirar la capacidad intelectual de Arcand, el cine canadiense y la belleza del enfrentamiento entre les hommes et les femmes.

·La máxima grandeza de la historia es la abundancia. Tiene mucho para mostrar, y quizá le hubiese hecho falta un par de minutos más para extender no el final, sino el fantástico proceso introductivo. Igualmente, opción prudente y bárbara, la de no extenderla en exceso. Un correcto balance de la dinámica; 100 minutos no son malos para nadie, y no cuando se viven tan bien.
·Yves Jacques, una revelación, tiene uno de los papeles más jugados. Elaborar un personaje homosexual, con la preocupación poco expuesta de la salud, un suceso que intenta no afectarlo psicológicamente. Tiene la cobardía de callar, la desconfianza de la sociedad, en sí. Lo hace muy bien, fantástico lo suyo.
·Las Invasiones Bárbaras, la secuela, es una película hecha 17 años después. No sólo toma un curso más intenso, involucrando a la droga, sino también más incoherente. Por momentos no parece una secuela. Ni mencionar a ''La edad de la inocencia'', la tercer parte que acabó destruyendo la trilogía.


Fotos
1- Los hombres

2- Las mujeres

3- La batalla de los sexos

4- Rémy, Yves, dos grandes.


La decadencia del imperio americano es un largometraje extraordinario que debe ser visto por ser el mejor conjunto de planos sobre la batalla de los sexos, temática que Hollywood usa en sus comedias, sin la calidad ni la ambigüedad de Arcand, un verdadero cerebro dorado para Canadá.

Muy Recomendable

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Nº4 - El arca rusa, de Alexander Sokurov.

ESPECIAL

Por esas películas que se toman de diferentes maneras...

Cinco películas. Cinco estilos. Cinco fuentes de aún más modos de verla.

Échenles un vistazo en estos días. Del 27 al 31 de Diciembre, el sitio le presenta estas grandes fuentes de lectura. Bebed!


Nº4 - El arca rusa (2002)


Dirigida por: Alexander Sokurov

La historia tiene cosas sorprendentes, novedosas, grandes. Muchos creen que James Cameron está cambiando el cine con Avatar, por ser un director popular; sin embargo, a unos cuantos se les salteó un pequeño detalle: una película rusa del año 2.002, que con una sola secuencia logró maravillas a quienes la vieron. Yo la vi hace poco. Realmente, la puesta en escena es asombrosa. Es como ir detrás de un guía turístico, realmente estamos centrados en el Palacio, costrucción que nos encierra. Uno puede concebirla como un largometraje simple, con mucho color (lo tiene), grandes diseños de vestuario y mucho monólogo. Puede concebirse como exhibicionismo puramente artístico, como la dinámica dentro de un museo. O puede concebirse como un pedazo de historia hecha cine, hecha arte; tres siglos que transformaron políticamente a la historia de Rusia, acentuándose en hitos específicos.
Es la primer película que no fue editada, ni necesitó comprimirse; sólo una escena de 96 minutos, en la que la cámara se desplaza a lo largo de las 33 habitaciones del Palacio de Invierno en San Petersburgo.
Estoy seguro de que esta película puede servir como fuente de inspiración para todos aquellos que quieren innovar. Es una enorme demostración de arte puro, con una originalidad y un realismo tan interactivo como la misma historia para los rusos. Todo gira alrededor de bailes, elementos específicos de alto valor, cuadros y música originaria. El arte gira alrededor del arte.
En sí la estructura escénica quiebra con el fourth wall, o cuarto muro, de modo tal que abre la visión del público al interior de la construcción. La cámara es, en este quiebre, el ojo del público (en general) y el punto de interacción entre el mismo público y el contenido artístico de la escena. Así como la palabra interacción es clave en este caso, podemos hablar de la interacción que promueve al diálogo (pues por momentos es más que un monólogo): la constante reflexión entre un hombre que no se ve (que está detrás de la cámara) y que aparentemente es un fantasma que recorre los pasillos del Palacio y la de otro hombre, un viajero europeo que atraviesa los tres siglos de historia rusa en un museo con un curso PROGRESISTA A PESAR DE LAS GRANDES PROBLEMÁTICAS POR VENIR, como bien indica la metáfora final.
Habla de una evolución en todas las cuestiones, incluso determinada por un final glorioso que refleja una continuidad, una POSIBLE CONSTANTE que cualquier desesperanzado a estas alturas puede refutar. Pero claro, es cuestión de fe. Realiza con gran sutileza una descripción de los gobernantes más trascendentes, involucrados en sucesos populares, famosos, como el discurso del Shah de Irán a Nicolás I (mención por ser uno de los grandes momentos de la película, y de la historia; sucedida al finalizar el primer cuarto del siglo XIX).
Catalina la Grande, otro de los grandes personajes que reinaron Rusia durante los inicios iluministas, fue quien impulsó con mayor poder el arte de la región, siendo la mujer a la que inicialmente se le rendió exclusivo homenaje en el Ermitage. Por ser quien llevó al arte a la máxima expresión, también una artista, una parte de la película muestra la puesta en escena de óperas y piezas teatrales en la era en que gobernó la zarina Catalina II, donde la película logra, como en gran parte del resto, lucirse realmente.
Increíblemente, los hechos no están ordenados cronológicamente, sino que persiguen la ubicación de cada elemento y cada escenografía dentro del museo. Es menos estructurada en ese aspecto, y mucho más realista aún.
Más allá de todas las problemáticas (no es fácil filmar 96 minutos de una sola vez, ni interactuar dos trabajadores de diferentes paises, ni usar con tanta libertad un espacio monumental como el museo para una grabación que debió rehacerse unas cuantas veces), el resultado acabó siendo asombroso. Es como ver una obra de teatro, con una aplicación de la técnica majestuosa, una definición fantástica y un poder hipnótico que la convierte en única. Otro bloquecito de arte político, un cuento de hadas ruso para . Había una vez...

·La película está rodada en 33 habitaciones y el elenco (alrededor de 2.000 actores) incluye 3 orquestas tocando en vivo, bailarines, enormes diseños de vestuario, una dirección artística prodigiosa y delante de todo el esfuerzo, 3 siglos de historia rusa.

·Realmente, la visión del Palacio de Invierno es el reflejo de la de Catalina la Grande: arte puro y la misma innovación.

·La película tuvo críticas muy favorables, el público la recibió con los brazos abiertos, los críticos coincidieron en su majestuosidad; Argentina, afortunadamente, le dio el cóndor de plata. Algo bien.

Fotos

1- Admirando las paredes del Ermitage.

2- Desplazamiento escénico en grande.

3- Formación. Ya más cerca de la escena del 1.913.


4- Un europeo en medio de la niebla del pasado.

El Arca Rusa, es una película predispuesta a la enseñanza de lo correctamente hecho. Una obra de teatro llevada al cine a la perfección, y digo obra de teatro porque lo es, literalmente; una composición grandiosa, visualmente poderosa, un espectáculo para ver y darse el lujo de verla una y otra vez, con el realismo teatral y sin pagar tanto.

Muy Recomendable

Nº3 - Cometas en el cielo, de Marc Forster.

ESPECIAL

Por esas películas que se toman de diferentes maneras...

Cinco películas. Cinco estilos diferentes. Cinco fuentes de aún más modos de leerla.


Echenles un vistazo en estos días. Desde el 27 hasta el 31 de Diciembre, el sitio les presenta estas grandes fuentes de lectura. Bebed!


Nº3 - Cometas en el cielo (2.007)

Dirigida por Marc Forster

Con: Khalid Abdalla y Ahman Khad Mahmidzada.

Cometas en el cielo, es una de las historias más emotivas y más gestuales que he visto en mi vida. Analiza en alrededor de dos horas, cuestiones que refieren directamente a la amistad entre dos niños unidos por un secreto, a la traición y al arrepentimiento, a las problemáticas militares, políticas y sociales, todas particularmente ligadas a la esperanza y al descubrimiento; al amor.
Es increíble cómo en una película, se puede retratar tan perfectamente el amor a la tierra. El respeto por la cultura, por las festividades (ejemplo claro de los cometas en el cielo en la etapa primera) y por la misma tierra (en el exilio, guardar tierra en un potecillo). Es difícil afirmar si fue intencional o no, pero el exilio suena aún más duro que la muerte (cosa que hoy en día difícilmente se entiende así), y el escape del lugar, sumado a un acto de traición cometido previamente, une al personaje a una culpa que lo atormenta año tras año, durante su vida en los Estados Unidos.
Pero el amor no es sólo por lo material (o lo representativo). Hay amor a las personas (por increíble que parezca), y está claro que la inocencia de estos dos niños (o particularmente la inocencia de uno de ellos) se ven envueltas en una situación peligrosa que se avecina lentamente. Uno de los dos niños, no el protagonista, es tomado por un trío de jóvenes mayores que ellos, que comienzan a adelantar qué pasará en la historia. Es como una imagen predictiva de lo que sería el régimen talibán, con la educación violenta como excusa de paz. El otro, ve cómo este trío daña física y psicológicamente al abusado, pero no habla, ni intenta ayudar; sólo corre. Y calla para siempre (al menos, para el limitado 'siempre' de su amigo).
Esta actitud puede llamarse traición, temor, cobardía. Pueden dejarlo, y sustituyendo los sustantivos por adjetivos, como un traidor, un temeroso, un cobarde. Pero nada justifica, ni quita, su culpa -pues es suya, evidentemente-. Tras haber cometido este acto perverso de haber callado en el momento, y al seguir cometiendo el error de seguir callando, uno piensa: el otro durante la película dice frases como ''por tí lo haría mil veces'', o en lugar de golpear a su amigo por algo malo que ha hecho, toma el tomate con el que le iba a pegar y se lo restriega en la cara. Son momentos sumamente complejos, donde la calidad de amigos queda perfectamente expuesta en escena. Es algo común, pero que se agrava por las condiciones sociopolíticas.
1- Socialmente, quien ha sido abusado trabaja de sirviente para su mejor amigo. Esto puede llevarnos a la antigüedad, una imagen directamente referida a la servidumbre. La economía, es decir, la relación entre el rico y el pobre, queda marcada por la misma maldad que en el aire está fácilmente denotada. Kabul comienza a transformarse aún más.
2- Políticamente, la causa de esta predecible transformación es la invasión soviética en Afganistán, una guerra que los historiadores toman como absurda, pues no construye nada para ninguno de los dos países, sólo deja muertos. Luego del retiro soviético, ya en el período en que el protagonista regresa a su tierra natal, se ve claramente el dominio de este régimen talibán, un grupo de rebeldía, básicamente. Y ahí, es donde la política que empezaba a cerrar el perímetro, acababa acomplejándose con la suma de la traición del muchacho, para ver de qué modo ambas cuestiones intervendrían en el incremento de la culpa, el dolor, el remordimiento. Ve la destrucción total y el reflejo de su cobardía; todo lo que dejó atrás, la gente, la tierra, pero aún el final resguarda el suspiro de esperanza para el personaje, el modo de ver que aún -a pesar de que Kabul haya sido tomada en el 1996 por el régimen- la tierra sigue siendo la misma, pese a los resguños.
La temática es todo un proceso que oscila entre los momentos más bajos de la sociedad (de cualquier sociedad) y los momentos más bajos de la política (una invasión que, ya digo, ha sido un enfrentamiento entre Rusia y Rusia, complicándose Rusia y Afganistán). No son dos niños, no es un secreto, no es la traición, ni la amistad; es el tiempo. Todo sigue la línea del tiempo. El tiempo perdido. El ganado. El pasado. El futuro. Y claramente, ''The kite runner'' es un camino a la salvación, un reflejo de la religión misma. A la expiación, a la posibilidad de encontrarse con uno mismo. Es el descubrimiento de los destrozos que el amor en posición de error dejó en la tierra, en los hombres.

·El escritor de la novela homónima, Khaled Hosseini, la escribió a partir de los sucesos acontecidos el 11 de Septiembre del 2.001 en Estados Unidos. Él, vivió en Kabul y se retiro del pais a París, para luego residir en los estados unidos. Publicó la novela en el 2.003

·La calidad del elenco a la hora de emocionar es impresionante. Considerando que son, para nosotros, actores desconocidos, tienen un atractivo y un talento increíble. Vale, al igual que en Slumdog Millionaire (otra película reciente con actores poco populares) verla por, entre otras cosas, la capacidad de su elenco.

·La música, la compuso Alberto Iglesias, la cual obtuvo una nominación en los premios Oscar, aunque si mal no recuerdo, perdió con Marianelli y su extraordinaria composición de la cinta ''Expiación'', de Joe Wright.

·Las escenas claves de la película forman parte de la estética afgana. Desde el árbol hasta las caminatas eternas bajo el sol, son claras visiones inmediatas de cualquier hombre al que le sea dicha la palabra Afganistán.


Fotos

1- Un niño inmerso entre cometas.


2- La emoción de un cumpleaños en la paz de Kabul.


3- El triunfo de uno


4- La amistad entre uno.


Cometas en el cielo, es una película debe ser vista por su capacidad de emocionar con facilidad, por la condición atmosférica que propone su director (brillante como en Cambio de vida y Descubriendo el país de nunca jamás) y por el espectáculo audiovisual que ofrece esta joyita de casi dos horas de dinamismo puro y muchas ganas de hablar de la historia del lugar.

Muy Recomendable.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Nº2 - La Mala Educación, de Pedro Almodóvar

ESPECIAL

Por esas películas que se toman de diferentes maneras...
Cinco películas. Cinco estilos diferentes. Cinco fuentes de aún más modos de leerla.

Echenles un vistazo en estos días. Desde ayer hasta el 31 de Diciembre, el sitio les presenta estas grandes fuentes de lectura. Bebed!

Nº2 - La mala educación (2.004)


Dirigida por Pedro Almodóvar
Con: Gael García Bernal, Fele Martínez, Lluis Homar, Javier Cámara.

Nuevamente hay una reflexión sobre el cine dentro del cine, recurso que Pedro Almodóvar vuelve a utilizar como con ''Átame'' y que utilizará años más tarde con ''Los abrazos rotos''. Digo nuevamente, pues con ''Los Soñadores'', estaba clara la intención de mostrar (como costado artístico y demostrativo) esas películas que se predispusieron antes o durante el movimiento de la nueva ola. Sin embargo, en la cinta española, el cine dentro del cine está aún más marcado. Como en ''Los abrazos rotos'', hay un guión dentro del guión, actores entre otros actores y una historia que contar sobre otra historia que contar. Y casualmente en la historia que dentro de la historia se quiere contar, hay un personaje con intenciones de hablar.
Como en la mayoría de los largometrajes de Pedro Almodóvar, la temática LGBT (que hace referencia específicamente a lesbianas, gays, bisexuales y transexuales, y que aparece marcada en la nouvelle vague de ''Los Soñadores'') es el plato fuerte, que la puede considerar una película complicada para todos los públicos. Pero aún así el cineasta no se conforma con hacer polémica desde la sexualidad. Interviene duramente en la política, y a través de ella en la religión. La mala educación, y esto lo dejo como mi suposición, puede hacer referencia a la controversia de dos niños homosexuales ''pecando'' no sólo contra la Iglesia, sino también contra la política.
El catolicismo prohibe terminantemente la homosexualidad. En ese entonces, la España franquista (una dictadura que abarcó, tengo entendido, gran parte del siglo) ofrecía como sistema educativo el nacionalcatolicismo por parte de la Iglesia (que con la dictadura se transformó y ganó poder político), con (claro) la corrupción como el as de su manga. La Iglesia se deja llevar por el poder (y que quede claro que la infancia de los muchachos quedó en 1980, años MÁS TARDE de la finalización de la Dictadura) y comete actos terribles, como la violencia y el abuso físico, sexual y psicológico. No hace directamente referencia al franquismo, sino a la era posfranquista, a la transición donde la rebelión parecía estar permitida.
Toda esta masacre gira alrededor de un sacerdote salvaje, un abusivo que parecía gozar de su independencia. Y de su poder. Si se la ve desde el costado político y desde lo religioso, se puede tomar como un producto de discusión, para la polímica y la censura (palabra clave del régimen). Como un regalo al gobierno que, si censura lo que él hace, hace efectivamente lo que no se hace desde 25 años. Igualmente ha sido censurada. Aclaro.
El control de la sociedad, principalmente la sociedad dependiente (niños) lo tiene la iglesia. El abuso del poder, la sed. Almodóvar toma este tema con una calidad fantástica. No sólo no teme las respuestas de la gente, sino que logra introducirse más en un sistema nefasto ya enterrado; cava en la tierra y saca lo que la gente teme decir, pero que bien quisiera.
Como película que influye directamente en la sexualidad, puede quedar anulada por el mismo absurdo de rellenar una película sin historia con escenas de sexo. La doble intención es esta, no es el sexo una excusa, ni mucho menos la intervención de la historia. Al contrario, son dos grandes complementos que en efecto, logran absorber las ambiciones de Almodovar. Creo que hay, detrás de esta película, una seriedad o un formalismo y un informalismo muy marcado. La descontrolada aventura de un actor haciendo todo por un papel. La seriedad de ''su'' pasado y la reflexión de una vida que ni siquiera es suya, pero que está escrita (y descrita) en La Visita, la película que invade el escenario de La Mala Educació en la segunda mitad.
Puede tomarse como una película de misterio y crimen. Hay misterios, nada es lo que parece, hay muertes en el medio, existe un tiempo marcado. Más de veinte años en los que suceden cosas realmente trascendentes para las vidas de estos chicos. Dos niños que buscaban la libertad sexual en un contexto imposible de superar.
Tan sólo la grandeza de un director de calidad como éste, puede reflejar los lamentos del no haber podido cumplir con el objetivo formal, y de no haber podido cumplir con sus intenciones informales. Indudablemente, una película para recordar, debatir, discutir; la gran polémica de una verdad que ha sido enterrada para el bien del todos. La tierra ha sido removida por una (o dos) personas con ganas de HABLAR.

· El actor que hace de Paquita, una cómplice travesti de Gael García Bernal cuando está vestido de mujer -quien pretende tener sexo, robar y escaparse- es Javier Cámara. Un actor que más de una vez demostró su capacidad para jugar con la sexualidad. Es (presumo) uno de los actores que a Almodóvar más le debe gustar. Ha participado en unas cuantas películas suyas, aportándole carisma y gracia al drama más trágico.
· Gael García Bernal logra no sólo convencer al público de que es una mujer (realmente, tiene una cara especial), sino que logra trabajar con el perfil de tres personajes diferentes. Realmente, una actuación de lujo.
· Es memorable la canción que canta Zahara, la travesti famosa de la que más tarde, Ángel quiere aprender. ''Quizá'', es una canción que tiene unos cuantos años y una de mis preferidas. El escenario, en conjunto, conserva el estilo clásico de ''Todo sobre mi madre'', otra película suya donde el verbo y el travestismo juega un rol esencial.
· El orden político de la época se ve reflejado en la simetría de los niños estando en la Iglesia. La buena conducta, la capacidad intelectual y la formación ética eran tres cuestiones esenciales para la época y para la sociedad. Las formaciones y trabajos físicos al aire libre, o las camas parejas mientras todos duermen.


Fotos

1- Los chicos ''pecando'' contra el orden.

2- Fele Martinez, gran personaje.

3- El irreconocible Gael García Bernal, como Zahara en los 80s.

4- Ángel discute con Enrique. Sin lugar a dudas quiere trabajar en el rol de Zahara Montiel.

La Mala Educación es una película que debe ser vista por su calidad argumentativa, por su historia y la fortaleza que tiene la misma minuto a minuto. Es una confesión de lo que ''no se puede''. Una historia grande.

Recomendable

domingo, 27 de diciembre de 2009

Nº1 - Los Soñadores, de Bernardo Bertolucci.

ESPECIAL.

Por esas películas que se toman y entienden de tantas maneras...

Cinco películas. Cinco estilos diferentes. Cinco fuentes de aún más modos de leerla.



Echenles un vistazo en estos días. De hoy al 31 de Diciembre, el sitio les presenta estas grandes fuentes de lectura. Bebed!

Nº1 - The Dreamers (2.003)



Dirigida por Bernardo Bertolucci.
Con: Eva Green, Michael Pitt, Louis Garrel.

Esta película en el 2003 pasó bastante de largo; incluso, llegó al DVD y hasta en algunos videoclubes fue considerada una película con contenido erótico. Fue excluída del listado para ir ''al cuarto de los adultos''. Sin embargo, aunque la tapa revele que tiene contenido para mayores de edad, jamás debió ser considerada erótica porque en efecto, no lo es.
La profundidad a la que esta película llega, va más allá del arte erótico, que la misma sexualidad. Alcanza, como en ''A través del universo'' (y admito que la debí dejar fuera del conteo porque habla de lo mismo) a llegar al corazón de la misma historia, a la revolución denominada Nouvelle Vague, o la nueva ola, donde los cineastas franceses se levantaban contra las reglas opresoras que censuraban toda temática políticamente inconveniente, que censuraban ciertas cuestiones a la hora de grabar y componer.
Son dos jóvenes, hermanos, cuyos padres se van de vacaciones. Conocen a un estudiante neoyorquino, ambos se enamoran de él y deciden albergarlo en su casa. Los tres se van involucrando poco a poco en esta rebelación, aunque lo que no reconocen, es que están en presencia de una revolución con todas las letras, algo indudablemente mucho más grande.
La desnudez tratada con calidad siempre suena artística. Ya en ''El último tango en Paris'', del mismo director, quedó demostrada con unos cuantos silencios y la presencia de algunos espejos reflejando las imágenes de la ciudad de París, que las escenas con contenido erótico pueden ser vistas con ojos ajenos al prejuicio, a la conceptualización barata.
La edad de la inocencia los desequilibra; evidentemente, el conocimiento de sí mismos, sumado a la euforia revolucionaria que desconocen, son factores que los hacen despegarse de la rigidez de ser dominados por sus padres. La inteligencia del muchacho neoyorquino, que regala a los padres de estos hermanos una imagen esclarecedora de lo que puede ser el mundo perfecto, queda opacada por la feroz contracción que las ideologías conjuntas de los anfitriones sufren día a día.
¿Qué puede significar arriesgarse a cruzar el Louvre en determinado tiempo? ¿Ganarle al cine? ¿Ganarse a sí mismos, a su confianza? ¿Que la unión hace la fuerza y que entre tres se puede? ¿Que no importa qué sino con quién? ¿Que el susto y la timidez pueden llevarnos a hacer cosas estúpidas? ¿Que la recompensa será grande?
¿Qué puede significar un ''te quiero'' para estos chicos? ¿Una manifestación pura del amor verdadero? ¿Una expresión afectuosa oculta en una falsedad, en una hipocresía? ¿Por qué ella aborrece una respuesta como ''yo también'' a esta expresión? ¿Por qué teme al término ''mucho'' detrás de dicha expresión? ¿Se refiere al temor a la abundancia o la carencia de un amor necesario? ¿Se refiere tan sólo a un término tan usual como sí misma? ¿Habla de sí misma como una mujer sencilla? ¿O más compleja de lo que cree?
Como el tiempo lo destruye todo (Le temps dètruit tout, Irreversible, 2002), ellos se pierden en él. Incluso, los casi 30 días de fantasía vuelan para ellos, para nosotros, se encuentran con una realidad atravesando la ventana de su habitación, mientras duermen juntos. ¿Qué mejor imagen de la pasión, que una en la que las personas se pierden en el túnel del tiempo? ¿Qué mejor impresión para un espectador, que ver a tres personas compartiendo una cama, dormidos pensando en el mañana, imaginando qué puede estar pasando en la calle? ¿Qué más tensa sensación para el espectador, que ver la quietud de tres seres revolucionarios mientras la misma se desata? ¿Qué inquietud más grande y que disconformidad, que ver cómo ellos toman la decisión de sus vidas?
El hambre. Tomar la nouvelle vague como alrededor de dos siglos antes se tomó la revolución francesa, implica: hablar de sociedades desiguales, de problemas con la economía (una familia que no vive tan mal, asume que no tiene para comer), de desorden, de censura, de una política orgullosa y fuera de serie. Minuto a minuto, pareciera que el director es un personaje más. Es un neoyorquino en busca de motivos para liberarse. De gente para lograrlo. Una de las películas en las que él mismo se dibuja, como un autobiográfico inmerso en un escenario histórico, en medio del caos, en medio de lo que podría ser un buen argumento para iluminarnos durante casi dos horas. Un festival a favor de la libertad de expresión, mientras se pueda; querer es poder.
Imaginen. La calle, reflejo de la historia misma. El levantamiento. El caos. La muerte. La libertad. Más de una carta en juego en la película que puede significar un gesto de liberación, una película con fines artísticos, una película que cuenta ligeramente la historia, una película para adolescentes, una película erótica. Puede significar, como en ''Cinema Paradiso'' el amor al cine. Puede significar, como en ''A través del universo'' el amor a la revolución. Puede significar, como en ''Moulin Rouge!'' (película cumbre en el cine donde el arte bohemio se desata, y en Francia pero años previos), el amor al amor.
Bertolucci es, más allá del telón y más allá de los personajes, una especie de soñador que disfruta de la libertad de poder manejar este tipo de contenidos. Contra la política. Contra la cultura. Contra la censura. Bernardo, hombre orgulloso, un soñador, un cineasta.

· La Casa a la que va Michael Pitt, es la fuente de la libertad; él se da cuenta de que puede hacer lo que quiere. La libertad que los hermanos necesitan, él también la necesita; la aprovecha con suma confianza, se va adaptando a este modo de vida, se deja influenciar por más y más oportunidades de conseguirla hasta excederse, hasta ir contra sus propios principios, por amor a lo que él quiera amar.
· Los gemelos son falsamente llamados así. Los gemelos no pueden ser de distinto sexo. Pero son hermanos unidos por el mismo corazón y la misma ideología. La metáfora, en lugar de llamarlos gemelos, debería llamarlos siameses. Nada los separa sin matarlos. Desconozco si es problema de la traducción.
· Las referencias a las que hace esta película son increíbles. Se recuerda, a través de flashes (para ellos, juegos) toda la primer mitad del siglo. Ellos mismos se ponen a prueba: ¿Son capaces de recordar? Y juegan con ello, con pruebas que lo llevan al amor físicamente manifestado.
· La musicalización es extraordinaria. La mer. Tout les garçons et les filles. All the world is green. The spy. Imposible olvidar el desnudo de Eva Green, mientras Garrel persigue a Pitt. Luego, logra agarrarlo y lo retiene, mientras ella (al ritmo de La Mer, de Charles Trenet) va desnudándolo. Encuentra, luego, su fotografía al lado del miembro. Y todo se torna peligroso, aunque se sucede con la capacidad que el descubrimiento natural les ofrece. Otra pieza mágica es New York Herald Tribune, en el primer tercio del capítulo: la nostalgia en breves notas.


Fotos
1- Corriendo a través del Louvre, el museo francés que aloja las pinturas más importantes de la historia del arte plástico.

2- Al ritmo de La Mer, Louis Garrell retiene a Michael Pitt; Eva Green se desnuda.


3- El huésped muestra sus habilidades artísticas, indicando los misterios que esconde la naturaleza: haciendo referencia -entre otras cosas- a la proporción matemática en la que ciertos elementos tienen como arista, una medida semejante o idéntica. El mundo perfecto.

4- Los espejos toman protagonismo en el cine de Bertolucci. Los tres personajes son visibles, aún de espaldas a la cámara. Su sensibilidad, sus diálogos y sus rostros reflejados son lo suficientemente creíbles para hacer de la escena, algo real, honesto, en cuatro dimensiones.

Los Soñadores es una película que debe ser vista por su sensibilidad, por sus interminables vueltas de tuerca, por la solidez del argumento; es como un viaje a través del cambio físico, un desarrollo sublime de cuestiones más serias de lo que parece.

Muy Recomendable.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Juventud sin juventud: ¿Dónde quieres que ponga la tercer rosa?

Youth without youth


El director Francis Ford Coppola, ganador de incontables premios (principalmente en los 70s) por su trilogía de El Padrino y por la cinta bélica Apocalipsis ahora, dirigió hace alrededor de dos años una de las películas más increíbles que vi en mi vida. Juventud sin juventud, con un título que ya poseía encanto y una contradicción bastante atractiva, tomó los registros más notables del cine de mi estimadísimo Darren Aronofsky, para formar un escenario que prometía recrear la esencia del libro del que esta película se adaptó.
Un hombre de 70 años reflexiona a diario sobre el tiempo perdido. Los años que han pasado. Los años que requiere su proyecto (una obra literaria que se introduce en la historia y los orígenes de las lenguas que atravesaron los últimos dos milenios). Los años que le quedan. Sabe que su vida ha sido un fracaso, dedicada a un libro que jamás terminará, que dejará como herencia o quemará. Sin embargo, tanto el libro como la película prometen hacer arte con la ''segunda chance'', de la que el cine romántico ha bebido y ganado. Una segunda chance para un escritor que en las pascuas del 1938, es fulminado por un rayo. En lugar de arrancarle la vida, le regala años de sabiduría, grandes capacidades y cualidades, entre ellas la de rejuvenecer físicamente.
Pero con el tiempo vienen los problemas. Los que pueden justificarnos la frase ''los que mueren en Pascuas van al infierno''. Digamos que este personaje está muerto los últimos 30 años de su vida, así como lo estuvo en el resto. Utiliza esa segunda chance para escribir, y utiliza unos pocos minutos o meses para la posibilidad de un amor surrealista. Comienza a vivir, inmerso en un pueblo que sólo lo quiere para experimentar con su cuerpo, una pesadilla envuelta en los derrumbes que va dejando la guerra. Se convierte en un fugitivo del gobierno; el líder del régimen nacional-socialista Adolf Hitler, a quien nuevamente no se le deja bien parado, quiere conocerle y experimentar con él. Otros gobernantes europeos quieren utilizar su caso para la medicina, dejando de lado las armas y las bombas. El personaje se vuelve trascendente y visible; su alma va siendo dominada por el infierno mismo.
La segunda oportunidad es figurativa, casi metafórica. Como las tres primeras películas de Aronofsky, todo es un juego de imágenes para recrear emociones o situaciones fuera de lo común. Darren analiza la obsesión, el consumo de sustancias y la división de la persona en tres tiempos, unidas por un mismo objetivo, un mismo fin. Evidentemente, este análisis de la vida recurre a la estrategia visual de ''La fuente de la vida'', donde un hombre vive miles de años (representativamente) buscando la salvación para su esposa en experiencias sobrenaturales que lo llevan a la conquista del imperio maya (si mal no recuerdo) en el siglo XVI, a la experimentación medicinal del siglo XXI y al apocalipsis en el siglo XXVI, una burbuja flotante que contiene el alma y las intenciones de cada persona, ligadas a la posibilidad de subsistir a través de la regeneración y la juventud. Se utiliza, cronológicamente, un ciclo que jamás acaba. Una vida interminable, diseñada para finalizar con los proyectos que la naturaleza nos impone.
Tim Roth, quien interpreta magistralmente a este personaje, se encarga de darle la emoción, la confusión y la exploración al personaje, quien se sumerge en una aventura sin fín; persigue un caso semejante, vive el amor y absorbe aún más fuentes útiles para su producción. El planteo científico, desde las lenguas, la religión, la cultura, la sociología, la historia, la filosofía, la medicina, son todas fuentes informáticas dispuestas a guiar al personaje, no a nosotros. Es visible que en el largometraje aparecen más de diez idiomas, algunos poco comprensibles, sumamente antiguos. Él gana con el rayo, la capacidad de interpretarlas y estudiarlas en poco tiempo, gana otros medios de ayuda (o, desde la filosofía misma, de autoayuda) para acabar con su escrito, a la medida que el deterioro mental avanza, que la obsesión se va apoderando de su joven cuerpo. También gana la capacidad de dividir su mente en dos, pero no sólo en dos tiempos, sino también en dos lugares. La ambigüedad de su ideología está, entre otras cosas, detallada con el más que clásico ejemplo del espejo de la conciencia, la verdad absoluta, el corazón poseído por un dios plasmado en un ser humano bidimensional. Puede obtener de él lo que quiera, pero lo más valioso que llega a conseguir, es la capacidad de verse realmente, y de llegar a la conclusión de que uno no se conoce tanto como cree. No sabe a qué es capaz de llegar.
Las apariciones de Bruno Ganz y Alexandra María Lara (un dúo dinámico al que he visto unido en La caída, El complejo Baader/Meinhof: la facción del ejército rojo, El lector, pero casi nunca cruzando palabra a excepción de la primera) son claves para la construcción humana del personaje de Roth: la confianza, la fe, la esperanza, la transición a una vida repleta de sorpresas. Ve a ambos envejecer, ve cómo el mundo es parejo y da tanto como quita. Ve cuán maravilloso ha sido regalarle esta dolorosa segunda oportunidad, probablemente para al fin admitir que artísticamente ha sido aprovechada a la perfección. Y que aún así ha perdido el tiempo. Todo danza sobre el escenario, todo va encajando para regalarnos una de las escenas finales más grandiosas y mágicas de los últimos tiempos.
Indudablemente una película artísticamente perfecta, con algunos problemas de dinamismo y otros a la hora de manejar conceptos científicos clave y de interactuar desde esta fortuna con el público. De cualquier modo, esta cinta tratada con clasicismo (incluso en la introducción y en los créditos finales, podemos visualizar un cine olvidado en los 60/70s) es técnicamente impecable. Es visualmente gloriosa. Todos los gestos que constituyen la parte racional de la película, parecen deslizarse por la pendiente que posee cada personaje en su camino a la decadencia, a la perdición. Es un popurrí de sensaciones difíciles de describir; para todos los cineastas que ya han experimentado una y mil veces, y que con setenta años se ven perdiendo la categoría: a todos ellos que crean que no pueden seguir, beban de la fuente de la juventud, tomen de la vida misma cada segunda oportunidad. Esta película es tan solo una metáfora de lo que el hombre puede hacer cuando lo quiere hacer. La película diseñada para el artista. Un reciente clásico.

Puntuación: 8/10 (Muy buena)

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Precious: no es la típica película sobre el cambio.

Precious: based on the novel Push by Sapphire


Este es el segundo largometraje de Lee Daniels. El primero ha sido ''Shadowboxer'', una película muy buena (un poco fuerte, pero es necesario) protagonizada por Helen Mirren y Cuba Gooding Jr. Nuevamente, Mo'Nique, vuelve a trabajar con él. Ya había tenido una grandiosa interpretación en esta película y había regresado a la acción con Domino, de Tony Scott. En las tres, realizó interpretaciones gloriosas. Memorable es la pelea que tiene Mo'Nique con el público, cuando en Domino habla de las clases sociales, siendo a su vez una abuela criticada (con menos de 40 años). También son memorables los cruces que ha tenido en Shadowboxer con Stephen Dorff. Pero parece que no han sido memorables para todo el mundo, porque interpretaciones tan oscarizables como esas, han sido olvidadas para tenerla en cuenta cuando la película, en sí, sea lo suficientemente buena como para premiarla por lo que de, con los ojos cerrados. Y está claro que Mo'Nique se destaca lo suficiente como para ser nominada, como ha debido serlo por las mencionadas actuaciones. Es indudablemente una de las mejores actrices de los Estados Unidos, y lo ha demostrado en esta estupenda película sobre básicamente, más problemáticas a nivel social.
Esta es la historia de una estudiante de dieciseis años, que está hundida en medio de una comunidad que se nutre de su lengua. Es una mujer de color, que padece problemas de obesidad, su propio padre es quien la violó más de una vez, dejándola embarazada en dos oportunidades, su propia madre es quien guarda un rencor muy adentro suyo, maltratándola a más no poder. A su vez, esta familia tiene problemas económicos. Su hija padece síndrome de down. Etcétera.
Parece que más cuestiones no se le han ocurrido a quien escribió el libro del que está adaptada esta película. Simplemente son cuestiones que la van rebajando más a nivel social. Aún no entiendo si la idea es sentir pena, si es ponerse en su lugar para saber qué se siente. Sólo sé que cualquiera que sea la idea, al menos entre las pensadas por mí, está lograda. Porque logramos introducirnos al cuerpo de Precious, sentir con dolor lo que ella siente y pensar que podríamos responder de la misma manera.
Es suspendida de la escuela a la que va, y debe inclinarse por un instituto de enseñanza alternativo, Each one teach one, dándose cuenta de que la gente no es igual en todos lados. Sin embargo, hay un análisis muy profundo que puede hacerse. Todos los ocho jóvenes (ocho, nueve) que concurren ahí, tienen problemas o ambiciones. Esto demuestra que la gente que padece tantos problemas, sólo puede tener buena relación con la gente que también los tiene. Precious es una mujer soñadora, a pesar de todo, que cree en la vida, en la felicidad, pero no cree en la gente. Y esta institución le hace creer, al menos, que puede creer en alguien.
Luego hay, como en todas estas películas con mensajes tiernos, profundos, sensibles (debes seguir intentándolo, hay gente que te quiere, persevera y triunfarás), personas icónicas para una vida de miseria (la profesora, el doctor) que enseñan los valores más importantes de la vida.
Si tuviera que juzgar ''Precious'' desde la perspectiva de película con mensajes llenos de amor y sensibilidad, debería aniquilarla. No se logró desde esa perspectiva, incluso pasaría a ser una película poco original, una película más. Suficientemente buena. Pero desde que la vi, estuve seguro de que las intenciones eran otras. Como la psicología, ir desde la problemática más notoria a la menos reciente y más profunda. Un análisis de la vida de Precious, que investigaría finalmente por qué era así: cerrada, tímida y, externamente -inclusive-, por qué era gorda. Para ser más exactos, la historia de la familia y los porqués de tanta maldad.
Por momentos hay escenas que parecerían ser de comedia. Como en Little Miss Sunshine, la niña (16 años) con sobrepeso quiere triunfar, se imagina alzando los brazos hacia la victoria. Ambas eran mujeres soñadoras, y Precious recoge esto para formarse internamente. El ciclo (el growing up) físico de la persona comenzaba a verse cuando descubrió una oportunidad, aunque no fuese la merecida. Por ser un ser humano, merecería aún más que eso. Y acá es donde la película, como cinta económica/social (digo económica pues a través del conflicto social, gana dinero), se encarga de hundir más al personaje, de mostrarnos que la gente con problemas así no tienen oportunidad decente, sólo alternativas desesperantes con gente tan especial como ella.
Otros momentos son de alto poder dramático. Una confesión que hace Precious a la clase, una charla que tiene ella con su madre y una asistente social, en la que todo queda al descubierto. Una imagen que acaba mostrando una verdadera bajeza. Quien haya criticado alguna vez la miseria mostrada desde la cámara en películas como Babel o Slumdog Millionaire, probablemente critique la miseria verbal que queda expuesta diálogo a diálogo.
Ser única y tener problemas no al favorece. Solamente la asocial a gente encerrada en un campo de concentración, mentalmente golpeada por la gente. Una estrategia de sometimiento cruda, realista, dura. Cuando se usa esta imagen tan antigua para representar las sociedades contemporáneas, es porque se usa la cabeza para meterse en lo que realmente se siente. Y todo lo que gana Precious como película, como documental (desde algún punto de vista), lo gana desde el realismo, el pesimismo, desde diferentes gráficos que hacen de su historia algo lamentable, tétrico; justifica lentamente su depresión.
Como fanático de estas cintas que hacen magia con las denuncias y las convierten en grande, debo admitir que me he enamorado del realismo de esta película. Del maltrato de madre e hija, de los constantes llantos y del encierro de la niña, de todo el dolor que padece e incluso de sus inalcanzables sueños. Es uno de los personajes más gestuales y honestos que he visto. Una mujer que necesita volar, pero aún sigue amamantándose.
Tanto Gabourey Sidibe (la muchacha) como Mo'Nique, realizan interpretaciones extraordinarias. Como Revolutionary Road, las películas de alto realismo (y de alta tensión) permiten lucirse a los personajes. La credibilidad que ofrece este largometraje, es digna de aplauso. Su montaje es, por momentos, shockeantes. Acciona con grandes intenciones en las escenas más terribles. Este trabajo es tan perfecto como el de Slumdog Millionaire, con la tensión y la vibración de Requiem por un sueño. El trabajo de musicalización supera lo adecuado. Es increíble. Fantástica nominación a los Golden Globes de la canción ''I can see in color''. Pocas veces una canción es tan magistralmente adecuada, tan emotiva. Es indudablemente una de las películas del año. Drama familiar. Drama humano. Drama social. Documental. Decadencia. Dolor. Una película que enfoca todo desde abajo. Todo lo que se mira, se mira desde lo peor. Tan sólo me hubiera gustado que cuando el perro lame la cara de Precious, mientras ella sueña que el hombre de su vida la besa sobre un escenario, le lamiese la otra mejilla. Porque uno puede soñar a partir de lo que su cuerpo siente, de los estímulos externos que recibe. Y difícilmente imagine a un hombre besando su mejilla derecha si el perro lame su izquierda. Supongo.
Puntuación: 8/10 (Muy buena)

martes, 22 de diciembre de 2009

Ganadores de los Satellite Awards 2009.

Tengo el resultado de casi todos los rubros, a excepción de 8 que abarcan los rubros técnicos. A continuación, las nominaciones y sombreados los ganadores.

Mejor película dramática

An Education
Bright Star
Precious: based on the novel 'Push' by Sapphire
The hurt locker
The Messenger
The stoning of Soraya M.

Mejor película cómica o musical

A serious man
Enamorándome de mi ex (It's complicated)
Julie & Julia
Nine
The informant!
Up in the air

Mejor película documental

Every little step
It might get loud
Les plages d'Agnès
The Cove
The september Issue
Valentino: the last emperor

Mejor película extranjera

Chi bi (China)
La cinta blanca (Das weisse band - eine deutsche kindergeschichte; Alemania)
La nana (Chile)
Los abrazos rotos (España)
Oorlogswinter (Holanda)
J'ai tué ma mère (Canadá)

Mejor película animada / mezcla

Lluvia de hamburguesas (Cloudy with a chance of meatballs)
Fantastic Mr. Fox
Harry Potter y el misterio del príncipe (Harry Potter and the half-blood prince)
The princess and the frog
Up
Where the wild things are

Mejor actor en drama

Colin Firth - A single man
Hugh Dancy - Adam
Jeremy Renner - The hurt locker
Jeff Bridges - Crazy Heart
Johnny Depp - Enemigos Públicos (public enemies)
Michael Sheen - The damned united

Mejor actor en comedia o musical

Michael Stuhlbarg - A serious man
Daniel Day-Lewis - Nine
Bradley Cooper - ¿Qué paso ayer? (The hangover)
Matt Damon - The informant!
George Clooney - Up in the air

Mejor actriz en drama

Carey Mulligan - An Education
Abbie Cornish - Bright Star
Catalina Saavedra - La Nana
Penélope Cruz - Los abrazos rotos
Shohreh Aghdashloo - The stoning of Soraya M.
Emily Blunt - The young Victoria

Mejor actriz en comedia o musical

Zooey Deschanel - (500) días con ella ((500) days of summer)
Meryl Streep - Julie & Julia
Marion Cotillard - Nine
Sandra Bullock - La propuesta (The proposal)
Katherine Heigl - La cruda verdad (The ugly truth)

Mejor actor de reparto

Alfred Molina - An Education
Christoph Waltz - Bastardos sin gloria (Inglorious Bastards)
Timothy Spall - The Damned United
James McAvoy - The last station
Woody Harrelson - The Messenger

Mejor actriz de reparto

Penélope Cruz - Nine
Mo'Nique - Precious: based on the novel 'Push' by Sapphire
Emily Blunt - Sunshine Cleaning
Mozhan Marnò - The stoning of Soraya M.
Anna Kendrick - Up in the air

Mejor dirección

Lone Scherfig - An Education
Jane Campion - Bright Star
Neill Blomkamp - Sector 9 (District 9)
Rob Marshall - Nine
Kathryn Bigelow - The hurt locker
Lee Daniels - Precious: based on the novel 'Push' by Sapphire

Mejor guión original

Scott Neustadter / Michael H. Weber - (500) días con ella ((500) days of summer)
Ethan Coen / Joel Coen - A serious man
Jane Campion - Bright Star
Mark Boal - The hurt locker
Bob Peterson / Pete Docter - Up

Mejor guión adaptado

Nick Hornby - An Education
Neill Blomkamp - Sector 9 (District 9)
Nora Ephron - Julie & Julia
Geoffrey Fletcher - Precious: based on the novel 'Push' by Sapphire
Jason Reitman / Sheldon Turner - Up in the air

Premio Especial: mejor elenco

Nine (Hudson, Ferguson, Day-Lewis, Cotillard, Loren, Dench, Kidman, Cruz)

Revelación

Gabourey Sidibe - Precious: based on the novel 'Push' by Sapphire

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Momentáneamente, Precious y The Hurt Locker, han cosechado tres premios. La primera, el especial a la revelación, el de mejor actriz de reparto para Mo'Nique y el de mejor guión adaptado. The hurt locker, que perdió el de mejor guión original, lo repuso con el de la mejor interpretación dramática del año: Jeremy Renner. Luego, completó con película y director(a).
Nine, triunfó a medias: fue la mejor película comedia o musical del año, pero tan sólo cosechó un segundo premio, y especial, al elenco (por un equipo de estrellas oscarizadas... al menos 6 de 8).
Estoy de acuerdo con los premios vistos. Sin embargo, no estoy de acuerdo con:

1- Mejor película extranjera. La triunfadora en prácticamente todas las entregas ''La cinta blanca'', que es mi favorita momentáneamente, perdió contra ''Los abrazos rotos'', que no le llega ni a los talones por más que me guste Almodóvar y contra ''La Nana'', criticada a más no poder.
2- Mejor película animada. La ausencia de Mary y Max era un horror, pero que pierda Up contra ''Fantastic Mr. Fox'' ya es un insulto.
3- La doble nominación de Streep en los Golden Globes me pareció demasiado. Que ganase este, y encima por Julie & Julia, me parece aún peor.

Premios que me agradaron excesivamente:

1- Mejor guión original. ''500 días con ella'' debería tener una de las diez plazas a mejor película en los Oscar. Su guión es excelente, aunque podría haber ganado ''Bastardos sin gloria''. Ni siquiera estuvo nominada, así que.. está bien.
2- Todos los que se llevó Nine, Precious y The Hurt Locker.
3- Premios actorales, a excepción de Streep. Mo'Nique/Waltz/Stuhlbarg/Renner/Aghdashloo.

Vale aclarar que restan 8 premios. De ellos, Nine, The imaginarium of Dr. Parnassus, 2012 y Chi Bi, pueden cosechar varios.
El resto de las nominaciones, sin ganadores, moentáneamente.
A quien sepa algo, por favor, comentar. :)

Mejor fotografía

A serious man
Chi bi
Bastardos sin gloria
It might get loud
Nine
Enemigos Públicos

Mejor dirección artística y diseño de producción

2012
A single man
Chi bi
Enemigos Públicos
The imaginarium of Dr. Parnassus
The road

Mejor diseño de vestuario

Chi bi
Chéri
Nine
The imaginarium of Dr. Parnassus
The young Victoria

Mejor Montaje

2012
Chi bi
Sector 9
It might get loud
Nine
The hurt locker

Mejor sonido (edición y mezcla)

2012
Chi bi
It might get loud
Nine
Terminator
Transformers: la venganza de los caídos

Mejores efectos visuales

2012
Chi bi
Sector 9
Fantastic Mr. Fox
The imaginarium of Dr. Parnassus
Transformers: la venganza de los caídos

Mejor canción original

Crazy Heart - The Weary Kind
Nine - Cinema Italiano
Precious - I can see in color
The imaginarium of Dr. Parnassus - We are the children of the world
The princess and the frog - Almost there / Down in New Orleans

Mejor banda sonora

Amelia
Enemigos públicos
The informant!
Up
Up in the air
Where the wild things are

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Bien, ya habiendo terminado con mi ''misión'' de informar esta primicia (a medias), les comento. Mi corazón está sumamente dividido. Entre 500 días con ella, Bastardos sin gloria, Precious, The hurt locker y Avatar (ésta última no la vi aún). Nine, no creo que tenga esperanzas, pero la apoyo desde mi humilde lugar. Fuerza para los actores en estas entregas... :)

Feliz verano, que significa para un cinéfilo ''feliz trimestre de entregas, festivales y mucho cine'' .
Saludos!

domingo, 20 de diciembre de 2009

Brittany Murphy: una partida no deseada.

Foto de Brittany Murphy en la película ''Sin City'', de Frank Miller & Robert Rodriguez.

La actriz Brittany Murphy, destacada en películas como ''8 Mile'', ''Pequeñas Grandes Amigas'', ''Inocencia Interrumpida'' o ''La ciudad del Pecado'', ha muerto a los 32 años por -se presume- un infarto en su casa de Los Ángeles.
Este blog lamenta realmente su partida, una actriz realmente talentosa, con cinco proyectos dando vueltas y una filmografía increíble.
Desde pequeña mostrando su dulzura y su talento, recorriendo año tras año de su vida en medio de una película, o una serie... con una calidad increíble... con una sensibilidad muy peculiar. Hoy, el mundo entero recibe la noticia y se lamenta por la inminente partida de esta joven muchacha, recientemente casada, con una carrera en ascenso.
No hay mucho más que decir. Probablemente el público esté interesado por saber las verdaderas causas; ya el periodismo se largará a decir que fue a causa de píldoras o droga. Es más que obvio. Este sitio prefiere reservarse las opiniones personales de esta muerte que momentáneamente parece increíble y sumamente sorprendente. Es preferible escuchar el circo que llegarán a armar algunos cuantos comentaristas televisivos.
La situación perfecta para llenar de hipótesis sus huecos de programación.


Brittany Murphy
10/11/1977 - 20/12/2009

The hurt locker: un enfoque diferente (entretenido, mejor dicho) de la guerra.

The hurt locker


Las guerras son un contexto delicioso para las películas europeas, pues año tras año países como Alemania realizan espectáculos increíbles y son premiados a más no poder. El cine alemán es aún más poderoso que el estadonidense, y junto al francés y al español, de los mejores del mundo. En estos dramas bélicos, la guerra a veces juega un rol secundario, pero siempre dice presente para formar los espacios y darle aire a la historia, que por ser siempre la misma (o casi siempre) jamás aburre. O casi nunca.
Estados Unidos, por otra parte, se mantiene relativamente alejado de las guerras mundiales y suele hacer alguna que otra película sobre la guerra de Vietnam (un ejemplo), con -claro- el enfoque estadounidense por las nubes. Héroes que vienen y van para hacer historia por dos horas que el público suele olvidar rápidamente. Sin embargo, este estilo de películas sí es el que aburre: aquel que pretende reforzar la figura del soldado estadounidense sin importarle qué haya detrás. Se agradece que Eastwood no haya sido tan egoísta de enfocarse en Iwo Jima desde Estados Unidos; la perspectiva japonesa fue profunda, sensible y honesta.
Kathryn Bigelow, una mujer, se dispone a dirigir esta película que ya está arrasando en festivales y premiaciones. Lo curioso, es que no sólo se encarga de dirigir una película de altísimo contenido bélico, sino de cuidar plano a plano. Cualquier estudiante podrá, sin saber quién la dirige, darse cuenta de que se trata de alguien que ha estado en la guerra. Seguramente, por la prolijidad de la cinta, por ciertas cuestiones que la hacen auténtica. Y quizá esta prolijidad se deba al perfeccionismo femenino, aquel que le sirvió a Sofía Coppola, para hacer dos obras maestras: ''Perdidos en Tokio'' y ''Las Vírgenes Suicidas''.
El trabajo de dirección es sublime, impresionante. El análisis gráfico de las calles de Bagdad, cómo la cámara penetra en la tierra minada de misterios y trampas, cómo logra introducirse al perfil psicológico de los guerreros -al menos, de los principales- en una campaña de desactivación de bombas de alrededor de 40 días de duración, donde transcurren además de situaciones peligrosas, momentos de altísima tensión y de una emoción difícil de transmitir dentro del género, del cual -entre lo poco que he visto- destaco la cinta de Stanley Kubrick ''Nacido para matar'', ''La delgada línea roja'' y ''La caída del halcón negro''.
Tiene unos cameos complicados: la cámara está básicamente ubicada debajo de la línea ocular de los personajes. Hay pocos planos aéreos (digamos que en estos pocos se lucen las edificaciones y las casas ubicadas en las partes laterales), se usan más -como primer plano- los rostros de los personajes, para añadir a ''The hurt locker'' el estilo que el mencionado Kubrick aplicó para Full Metal Jacket: ese estilo donde vale más la emoción y el sentido que la bomba. Luego, en el medio, algunos momentos algo forzados para inyectar realismo a lo loco. El ''robot'' del principio, conectado a la cámara que registra la introducción de la película, con algunos problemas técnicos y la tensión de que en dos, tres, cinco segundos o jamás vaya a explotar una bomba en cualquier parte de la tierra iraquí.
Es necesario tan sólo el primer plano para extraer de la película una de las palabras clave. Paranoia. Los soldados viven inmersos en una paranoia, que les obliga a tenerle miedo a todo. Todo aparenta ser peligroso, para ellos y para nosotros. Todas las personas pueden ser bombas. Todos los metros cuadrados de tierra pueden tener bombas enterradas. Etcétera.
Toda la película y todo el contenido argumental es necesario. Incluso los silencios, son necesarios para dar mayor tensión, quién dispara primero, quién sobrevive, quién ''gana''. La primer mitad es más fría: las personas se reducen a dos ideales muy fuertes. El arriesgado y el temeroso. Uno de ellos ama la guerra, es su mayor adicción. Vive del peligro, del riesgo, se nutre de ella, de la sangre y de las muertes; nada le importa más que hacer lo que debe. El otro, teme morir ahí y usa la guerra sólo para replantearse por qué no ha hecho con su familia lo que debia hacer antes. Ambos perfiles son opuestos, y chocan en diversas partes de la película. Quien demuestra respeto por la guerra, desobedece al temor de sus compañeros y al orden colectivo. Quien teme a la guerra, es más formal en su grupo e intenta proteger las misiones. Aunque básicamente, intenta protegerse y proteger al resto de las personas. La segunda mitad, ya comienza a hablar de una mejor relación entre ellos, más cálida, más sensible y de seres más aterrorizados por la idea de morir restando menos tiempo. Y esta sensibilidad abre las puertas a emociones mucho más fuertes, a confesiones que remiten directamente a sus pasados, a sus hogares, de los que hablan con suma melancolía.
El guión de Mark Boal, otro que se ha llevado unos cuantos premios, es bastante regular en la estructura del diálogo de los personajes. Sin embargo, creo que los personajes merecen -en tales circunstancias- mayor atención a su sentimentalismo, y el guión -por momentos- ha logrado escaparse exitosamente de momentos más bajos, dejando una escena casi final que también merece grandes refuerzos. Está claro de qué se habla, y no tiene por qué haber más o menos palabras en ese diálogo. Pero en momentos de sensiblerismo previos, estos profundos diálogos probablemente merezcan algo de fuerza, de movimiento, de confesión. Igualmente, buen trabajo. The Hurt Locker es técnicamente impecable. Tiene unos planos maravillosos, unos efectos sonoros y una banda sonora precisa (esta última, escasa), que llevan poderosamente a un final que rinde culto a la frase que introduce al film: la guerra es una droga. Todo aquello que se aleje de un campo de batalla. Todo aquello que se aleje de una bomba, puede matar. Una armonía grandiosa, con buenas (simplemente buenas) interpretaciones -básicamente la de Renner- para alzar a esta excitante aventura bélica al conjunto de los mejores largometrajes del año 2008.
Puntuación: 8/10 (Muy buena)

sábado, 19 de diciembre de 2009

Actividad Paranormal: contribuyo minúsculamente a las ganancias, diciendo: ''una gran opción para el fin de semana''.

Paranormal Activity


Así como meses atrás, la película ''Loca por las compras'' nos enseñaba a invertir nuestro dinero en ropa y nuestro tiempo en buenas comedias, esta sencillísima y terrorífica obra dio una lección a los productores que alguna vez malgastaron su dinero, sin aprender finalmente a invertir como deberían. La palabra ''rentabilidad'', usada por los comentaristas de cine, sería la más precisa para asociarla a este tipo de películas. Baratas y sencillas, con un atractivo tal que acabó fortaleciéndolas económicamente. De alguna forma u otra, este mecanismo económico o ''estas ganancias'', podrían resumirse tan sólo con un término vulgar y de gran costumbrismo argentino: ''pasarle el trapo a todas''. Y, todas, representando a aquellas que inviertieron cientos y miles de millones de dólares, o cuanto sea, para acabar en el olvido, en el fracaso, en la nube negra, en la invisibilidad.
Ese mismo año, películas como [Rec] -rápidamente americanizada por una remake llamada ''Cuarentena''- también sirvieron como ejemplos de este cine sin tanto recurso pero con una historia inteligente y con un realismo a veces forzado, que acabaron beneficiándole a los inversores. Y en [Rec], no sólo estuvo notoriamente forzado, sino que minuto a minuto dejaba rastros de credibilidad en el camino, hasta acabar con una imagen tan típica y tan fría como las del estilo. Cuarentena, the american mirror, tuvo iguales (o peores) efectos. Sin embargo, desde la célula madre del estilo, la aclamada ''El Proyecto Blair Witch'', partió la idea de realizar una especie de documental con una cámara, aunque dentro de la película, fue propuesto por un hombre que convivía no sólo con su pareja (perseguida desde pequeña por espíritus y sucesos extraños) sino también con las oscuras noches de soledad interrumpida y la desesperación de ambos. Diríamos que desde cierto punto, el realizador podría verse reflejado como este personaje: las intenciones fueron las mismas, y probablemente ambos sintieron alguna vez, ficticia o realmente, algún ruidillo en medio de la noche.
Ella, que seguía y seguía a su pareja con una actuación tan desprolija como la de Manuela Velazco en [Rec] (sí, no pararé de mencionarla), no quedó nada conforme con el uso de la cámara en su casa. Él tenía intenciones, no sólo de grabar todos los sucesos nocturnos, sino también las estupideces diurnas entre un par de niños enamoradizos pasados de largo en edad. Y acumuló ira y rencor, hacia una lente que tan sólo absorbería la maliciosidad del aire y de algunos misterios, contenidos en una historia de crimen policial: una introducción donde se agradecerían profundamente los testimonios aparetemente cedidos por las familia de los protagonistas.
La trama no fue nada compleja. Un período de alrededor de veinte noches donde la cámara, inamovible durante la presencia de la luna, registraba noche a noche ruidos e imágenes extrañas de un peligro progresivo, horas más tarde vistas por ellos en el ordenador. Los adornos tontos de las películas de terror (¿Qué es lo que digo siempre? Sexo adolescente, drogas, alcohol) ya habían desparecido: resurgió una actitud más madura de parte de los realizadores (de esas que el terror dejó hace más de veinte años en la nada misma, en el recuerdo de algunos veteranos y algunos pocos jóvenes aficionados), y más inmadura en la realidad de los personajes: viviendo el amor a partir de absurdos tan increíbles, que sólo podrían ser comprendidos por la gente que estuviese en pareja. Entonces, cerramos los perfiles de los dos (no más) protagonistas, diciendo que: 1- sus actuaciones fueron pésimas. 2- sus interacciones superaron los límites del realismo y se convirtieron en algo sumamente fiel. 3- la ausencia de los sustos no pudo explicarse, y eso sí debería figurar.
Que un ruido se sintiese, sería algo aceptable. La madera cruje, el viento choca bruscamente sobre los vidrios de los enormes ventanales. Pero que una puerta se cerrase repentinamente, suceso reproducido por la misma cámara, no podría jamás tener como resultado una cara de ''no me interesa'' por parte del hombre. Porque no existió viento que moviese las sábanas, tan sólo una fuerza sobrenatural de la que -aunque no pudiesen- deberían haber intentado escapar. Hubo cosas que no podrían explicarse desde el pensamiento, pero apuesto a que esta reacción no estaba en los planes de los realizadores cuando hablaron de ''actividades paranormales''.
Aunque no me quedé conforme con ciertas cuestiones de la película, mayormente sobre los personajes y actores, debería admitir algo magnífico que me sucedió con esta película. Ciertas situaciones generaron en mí unos inteligentes sobresaltos, que no ocurrían desde que vi ''Los Otros'', del director Alejandro Amenábar. Situaciones tan realistas, que produjeron en un navegante nocturno como yo, sorprendentes reflexiones sobre la vida ''del afuera''. A aquellos que alguna vez convivieron con los misteriosos sonidos, sugestionándose una y otra vez, este metraje no sólo les vendría bien para acostarse un poco más temprano, sino también para considerar viajar a China y comprar una WifeBot, para sentirse menos solos. Una película hecha para sugestionarse aún más, pero tampoco para trastornarse. De disfrute fugaz, de gran poder hipnótico en cuanto a la revelación de las imágenes, endiabladamente interactiva.
Se agradece el o los sustos, pocas películas logran moverme por dentro. Sin embargo, para no parecer ingrato, valoro sobre todas las cosas malas que puede tener interpretativamente, los fantásticos y tenebrosos efectos de sonido, el dinamismo de la película que no te permite en ningún momento cerrar los ojos sino para pestañear, el realismo constante y no tan forzado del argumento, que conlleva a que el final, bastante similar al de [Rec], supere el convencionalismo para convertirse en algo intenso, adrenalínico, atroz, repentino, terrorífico y sin lugar a dudas, sorprendente. Por los planos de la casa, que acaba siendo algo nuestro; vivimos en esa casa por unos maravillosos e intensos 83 minutos. Por el misterio del sueño, para psicólogos y aficionados; por la dinámica del tiempo...
Brindo por los trabajadores que saben usar la cabeza.
Puntuación: 6/10 (Buena)

martes, 15 de diciembre de 2009

El secreto: lo mismo, contado con miles de formas, durante 90 minutos.

El Secreto


Una película cuyos adelantos la exponen como una megaproducción. ¡Claro! Reducen los únicos cinco minutos con imágenes interesantes (del estilo que tienen las de ''El Código DaVinci'', de Ron Howard) con la música de las películas taquilleras que arrasan con las boleterías en vacaciones (las de ciencia ficción, principalmente) dando a entender que no sólo ''debemos verla'', sino que también es ''realmente'' el secreto de la felicidad. Amplia, exagera y adorna el concepto de una felicidad previsible, y por ello, no tan secreta como parece.
Se intenta adoptar algo cotidiano y sencillo de entender, a partir de una Ley de Atracción, donde el ser humano positivo puede enfocarse y a través de un mecanismo prácticamente sobrenatural, puede materializar sus pensamientos. Es, digamos, la metáfora cinematográfica pintada del aliento que los padres dan a sus hijos, repitiéndoles un sinfín de veces: tenés que ponerte metas, tenés que superarte. Sin optimismo no vamos a ningún lado, tenemos que tener una proyección, bla, bla, bla.
Estoy seguro de que el largometraje gana mayor importancia cuando aparecen las imágenes de Edison, Lincoln, Einstein y otros tantos, como sabios que conocieron ''este secreto'', un libro enterrado siglos atrás que aparentemente hablaba pavadas y reducía todo su extensísimo e innecesario contenido en este fenómeno de atracción, donde uno necesita de un buen humor (el mismo estado de sentimentalismo que retrata ''¿Y tú qué sabes?'') y de un positivismo mental, sumado a un enfoque y a una concentración para lograr estas metas, más allá de todo. Como esos monólogos pastorales donde el diablo sale del cuerpo, entra la luz, y a partir de esta claridad ''se puede ser feliz''.
Estos filósofos, científicos, autores, psicólogos, se disponen no sólo a hablar de la historia de ''El Secreto'' (un diseño poco creíble con unas caras que jamás van a hablar de ello porque están enterradas y probablemente podridas) sino también del éxito que tuvieron. ''Desde que supe el secreto, mi vida cambió: tengo una mansión de 4,5 millones de dólares... ... ...''. ¿Es necesario este tipo de comentarios? ¿No cae cada vez más en el pozo del marketing, y del marketing del marketing...?
Estoy seguro de que el 90% de la gente que está de buen humor y tiene pensamiento positivo, por más concentración que posea, no logrará hacer aparecer una taza de café. Sí, quizá, con el poder divino (sí, la intervención de Dios es la temática más horrorosa e injustificable de la película) se puedan conseguir cosas con la ayuda de otras cosas o de otras personas (el niño que quería la bicicleta). ¿Pero una taza?
Las intenciones de ''El Secreto'' son: 1- Generar una revolución a través de los siglos de algo más que sencillo y cotidiano, que cualquier pensador o persona común apenas racional podría dar como hecho. 2- Ganar dinero, a partir de una visión obligatoria y de un disfrute forzado. 3- Generar la misma polémica que generó Dan Brown cuando anexó ejemplificaciones culturales con la historia de las sociedades y la religión. Cruza una creencia con la historia y la ciencia, intentando volver a recrear una diferenciación cada día más notable. 4- Rellenar 90 minutos de metraje con las mismas cuestiones obvias. Si hay una meta, uno puede alcanzarlo visualizando lo que quiere y proponiéndoselo con convicción.
Pero claro, entre estas intenciones falla en muchas. Más allá de ser un documental de autoayuda, que ayudar, bueno, no ayuda en absolutamente nada (pues es un argumento, un ''secreto'' nada novedoso que atravesó siglos para demostrarnos tan sólo su obviedad), está dividida en diez capítulos que relatan exactamente lo mismo. Cinco de ellos. ''El Secreto de la Salud''. ''El Secreto del amor''. ''El Secreto del Dinero''. ''El Secreto de la Vida''. ''Tu secreto'' (o algo así). Entonces decimos. Si el secreto es pensar en positivo, el secreto de la salud consiste en pensar en positivo y curarse de lo imposible (claro, un tumor desapareció de la nada, como el testimonio; claro, claro, lo creo, lo creo). El secreto del amor es pensar en positivo y así conseguir atraer y ser atraído/a. El secreto del dinero es pensar que uno ganará dinero (y lo ganará). El secreto de la vida, es pensar que la vida es bella, y lo será. Y tu secreto, es, claro, pensar en positivo... Sin intenciones de que la crítica sea monótona como la película, pregunto retóricamente: ¿No es exactamente lo mismo? Pensar positivo, pensar positivo, pensar positivo. Minuto a minuto nos enchufan sus hipótesis y claro, no cesan. Cubren los huecos con la misma frase y no la forman. Es un documental inconsistente, monótono, manipulador, poco creíble, mal hecho, pero serio. Ojo, serio es. Típico programa de televisión entre los canales de variedades. Entre los Discovery Channel, National Geographic y todos esos. Un secreto de la vida, para ser feliz. Porque la felicidad evidentemente es dinero, amor y salud. Y es atraída, por enésima vez, por un pensamiento positivo.
Esta película no es precisamente una fuente de alegría o de positivismo. Es, sencillamente, pensar en negativo, pensar en por qué el tiempo perdido, ¿por qué no lo aproveché buscando la felicidad en el fondo del océano?
Puntuación: 3/10 (Mala)

''¿Y tú qué sabes?'': un viaje irregular.

¿Y tú qué sabes?


Una original fusión de conocimientos que detallan claramente los misterios de la física cuántica por un lado y de la bioquímica por el otro. Desde los espacios más inmensos, debates sobre la creación del universo a partir del núcleo, de un átomo, de una molécula, formando en una escala ampliada cada cuerpo y el espacio, en sí. Luego se va cerrando, va perimetrando el espacio para cedernos tan sólo la idea de que existe el hombre, y dentro de él hay un funcionamiento paralelo al del universo, con un poder de control particular: la singularidad absurdamente acomplejada por esta película de utilizar los sentimientos y la razón conjuntamente para generar cosas en nuestro organismo. Todo, aplicado con poca seriedad, para que la comunidad lo entienda. Si se hubiese reducido a fórmulas para explicar algo con lo que convivimos y que todos sabemos (que si estamos enojados, nuestra mente envía estímulos que nos permiten estarlo; que si pensamos en diferentes cosas, nuestro cuerpo responde a partir de sustancias químicas segregadas a partir de un mecanismo relacionado más con lo neurológico que con lo físico).
Ahora bien, frente a una paridad tan bien detallada, nos encontramos con el error del 95% de los documentales de ''culto'': los ligamentos están muy quebrados, o al menos, lo suficiente para aislar la idea de que el concepto de física cuántica está relacionada a la bioquímica por cosas mucho más profundas que la naturaleza. Principalmente el hombre, que en lugar de ser visto como quien liga ambas concepciones, sólo es visto como el portador del milagro de la bioquímica y el contenedor de todos los fenómenos microscópicos o ''de espacios más reducidos''.
Un grupo de científicos, filósofos, autores, docentes y sabios de nuestra época, se reúnen para debatir estos misterios del universo. Claro que lo hacen desde un costado claro, sencillo, pues hablar en el idioma intelectual produciría en efecto que la comunidad se sienta sola y carente de conocimiento. Y no quisiera sentirlo, aunque es bien consciente de que lo es. Casualmente, conocimiento y razón es lo que hace falta. ¿Para qué arruinarnos el día? ¿No dicen que para estudiar cosas complicadas, hay formas como ''inventar canciones'' o ''relacionar temas con palabras raras, claves, textos''? Bien, esta técnica de estudio o comprensión está aplicada precisamente en este documental. A partir de la ficción -algo completamente fallido- y de animaciones irritantes, uno puede (aparentemente) investigar los misterios de la mente, las reacciones humanas, los porqués, a la medida que se segregan nuevos componentes químicos, una y otra vez, durante una media hora en la que YA NOS QUEDÓ MÁS QUE CLARO QUE EL CORAZON TRABAJA CONJUNTAMENTE CON EL SISTEMA NERVIOSO, e innecesariamente debiera opacarse de mostrarnos más de lo mismo.
Con una mujer fotógrafa, divorciada, que de actuación evidentemente no sabe nada, el público va aprendiendo más y más. Su colisión con el niño basquetbolista, es una de las escenas que más en claro nos deja la situación del universo y el funcionamiento atómico. Cómo es posible convencernos rápidamente (manipularnos desde un conocimiento a un grupo de indígenas) de algo que a simple vista parecería imposible. Cómo los cuerpos no se tocan. Cómo es el desplazamiento de los electrones dentro de los diferentes cuerpos o fluídos y, sobre todas las cosas, cómo se puede manipular ésto a través de la mente.
Se me hizo muy difícil de creer lo que mostró este científico japonés, que apareció en el documental a modo de gráficos en una estación de subtes. A través de sentimientos, uno puede controlar al agua -una sustancia similar en todos los casos- variando su composición química y quebrando o reestructurando armónicamente la misma. No logró manipularme hasta tal punto, desafortunadamente. Sin embargo, dio -aparentemente- a entender que sí se puede, y aunque no lo creamos, que somos una raza superior.
El rincón de lo ficticio, por momentos roza lo patético. Ver actores dando lo peor de sí, como en un ensayo teatral (y el primero) es un caos, un espectáculo a oscuras de lo más bajo, una muestra más de la poca seriedad que resta en el mundo. Cuando las cosas podrían haberse hecho desde lo sincero, lo humano, lo real, se hicieron a partir de una obligación: la de llenar los espacios huecos para que la película no durase menos de una hora, y para ''de alguna forma'' enchufarnos aún más su teoría del poder de la mente y la intervención (constantemente eludida) del ser en el espacio (es aquí, donde la física cuántica se liga a la bioquímica, ligadura sin enfoque en ninguno de los 100 minutos de metraje que debe aprenderse, evidentemente, de la deducción).
Al Gore, como detallaré en una de las próximas actualizaciones, nos demostró que se puede -a través de gráficas, estadísticas y animaciones brutales- informar al público sobre una realidad preocupante. Esta gente, logró -a través de efectos especiales- invadir el documental de algo fácilmente extraíble de material bibliográfico, con el razonamiento lógico de unos visionarios de la humanidad: la población no usa libros, y por eso es ''¿Y tú qué sabes?'' una buena oportunidad para ahorrarse una búsqueda ''innecesaria'' (más) y seguir con la tendencia a la quietud, a la estática del intelecto.
Puntuación: 5/10 (Floja)