miércoles, 23 de diciembre de 2009

Precious: no es la típica película sobre el cambio.

Precious: based on the novel Push by Sapphire


Este es el segundo largometraje de Lee Daniels. El primero ha sido ''Shadowboxer'', una película muy buena (un poco fuerte, pero es necesario) protagonizada por Helen Mirren y Cuba Gooding Jr. Nuevamente, Mo'Nique, vuelve a trabajar con él. Ya había tenido una grandiosa interpretación en esta película y había regresado a la acción con Domino, de Tony Scott. En las tres, realizó interpretaciones gloriosas. Memorable es la pelea que tiene Mo'Nique con el público, cuando en Domino habla de las clases sociales, siendo a su vez una abuela criticada (con menos de 40 años). También son memorables los cruces que ha tenido en Shadowboxer con Stephen Dorff. Pero parece que no han sido memorables para todo el mundo, porque interpretaciones tan oscarizables como esas, han sido olvidadas para tenerla en cuenta cuando la película, en sí, sea lo suficientemente buena como para premiarla por lo que de, con los ojos cerrados. Y está claro que Mo'Nique se destaca lo suficiente como para ser nominada, como ha debido serlo por las mencionadas actuaciones. Es indudablemente una de las mejores actrices de los Estados Unidos, y lo ha demostrado en esta estupenda película sobre básicamente, más problemáticas a nivel social.
Esta es la historia de una estudiante de dieciseis años, que está hundida en medio de una comunidad que se nutre de su lengua. Es una mujer de color, que padece problemas de obesidad, su propio padre es quien la violó más de una vez, dejándola embarazada en dos oportunidades, su propia madre es quien guarda un rencor muy adentro suyo, maltratándola a más no poder. A su vez, esta familia tiene problemas económicos. Su hija padece síndrome de down. Etcétera.
Parece que más cuestiones no se le han ocurrido a quien escribió el libro del que está adaptada esta película. Simplemente son cuestiones que la van rebajando más a nivel social. Aún no entiendo si la idea es sentir pena, si es ponerse en su lugar para saber qué se siente. Sólo sé que cualquiera que sea la idea, al menos entre las pensadas por mí, está lograda. Porque logramos introducirnos al cuerpo de Precious, sentir con dolor lo que ella siente y pensar que podríamos responder de la misma manera.
Es suspendida de la escuela a la que va, y debe inclinarse por un instituto de enseñanza alternativo, Each one teach one, dándose cuenta de que la gente no es igual en todos lados. Sin embargo, hay un análisis muy profundo que puede hacerse. Todos los ocho jóvenes (ocho, nueve) que concurren ahí, tienen problemas o ambiciones. Esto demuestra que la gente que padece tantos problemas, sólo puede tener buena relación con la gente que también los tiene. Precious es una mujer soñadora, a pesar de todo, que cree en la vida, en la felicidad, pero no cree en la gente. Y esta institución le hace creer, al menos, que puede creer en alguien.
Luego hay, como en todas estas películas con mensajes tiernos, profundos, sensibles (debes seguir intentándolo, hay gente que te quiere, persevera y triunfarás), personas icónicas para una vida de miseria (la profesora, el doctor) que enseñan los valores más importantes de la vida.
Si tuviera que juzgar ''Precious'' desde la perspectiva de película con mensajes llenos de amor y sensibilidad, debería aniquilarla. No se logró desde esa perspectiva, incluso pasaría a ser una película poco original, una película más. Suficientemente buena. Pero desde que la vi, estuve seguro de que las intenciones eran otras. Como la psicología, ir desde la problemática más notoria a la menos reciente y más profunda. Un análisis de la vida de Precious, que investigaría finalmente por qué era así: cerrada, tímida y, externamente -inclusive-, por qué era gorda. Para ser más exactos, la historia de la familia y los porqués de tanta maldad.
Por momentos hay escenas que parecerían ser de comedia. Como en Little Miss Sunshine, la niña (16 años) con sobrepeso quiere triunfar, se imagina alzando los brazos hacia la victoria. Ambas eran mujeres soñadoras, y Precious recoge esto para formarse internamente. El ciclo (el growing up) físico de la persona comenzaba a verse cuando descubrió una oportunidad, aunque no fuese la merecida. Por ser un ser humano, merecería aún más que eso. Y acá es donde la película, como cinta económica/social (digo económica pues a través del conflicto social, gana dinero), se encarga de hundir más al personaje, de mostrarnos que la gente con problemas así no tienen oportunidad decente, sólo alternativas desesperantes con gente tan especial como ella.
Otros momentos son de alto poder dramático. Una confesión que hace Precious a la clase, una charla que tiene ella con su madre y una asistente social, en la que todo queda al descubierto. Una imagen que acaba mostrando una verdadera bajeza. Quien haya criticado alguna vez la miseria mostrada desde la cámara en películas como Babel o Slumdog Millionaire, probablemente critique la miseria verbal que queda expuesta diálogo a diálogo.
Ser única y tener problemas no al favorece. Solamente la asocial a gente encerrada en un campo de concentración, mentalmente golpeada por la gente. Una estrategia de sometimiento cruda, realista, dura. Cuando se usa esta imagen tan antigua para representar las sociedades contemporáneas, es porque se usa la cabeza para meterse en lo que realmente se siente. Y todo lo que gana Precious como película, como documental (desde algún punto de vista), lo gana desde el realismo, el pesimismo, desde diferentes gráficos que hacen de su historia algo lamentable, tétrico; justifica lentamente su depresión.
Como fanático de estas cintas que hacen magia con las denuncias y las convierten en grande, debo admitir que me he enamorado del realismo de esta película. Del maltrato de madre e hija, de los constantes llantos y del encierro de la niña, de todo el dolor que padece e incluso de sus inalcanzables sueños. Es uno de los personajes más gestuales y honestos que he visto. Una mujer que necesita volar, pero aún sigue amamantándose.
Tanto Gabourey Sidibe (la muchacha) como Mo'Nique, realizan interpretaciones extraordinarias. Como Revolutionary Road, las películas de alto realismo (y de alta tensión) permiten lucirse a los personajes. La credibilidad que ofrece este largometraje, es digna de aplauso. Su montaje es, por momentos, shockeantes. Acciona con grandes intenciones en las escenas más terribles. Este trabajo es tan perfecto como el de Slumdog Millionaire, con la tensión y la vibración de Requiem por un sueño. El trabajo de musicalización supera lo adecuado. Es increíble. Fantástica nominación a los Golden Globes de la canción ''I can see in color''. Pocas veces una canción es tan magistralmente adecuada, tan emotiva. Es indudablemente una de las películas del año. Drama familiar. Drama humano. Drama social. Documental. Decadencia. Dolor. Una película que enfoca todo desde abajo. Todo lo que se mira, se mira desde lo peor. Tan sólo me hubiera gustado que cuando el perro lame la cara de Precious, mientras ella sueña que el hombre de su vida la besa sobre un escenario, le lamiese la otra mejilla. Porque uno puede soñar a partir de lo que su cuerpo siente, de los estímulos externos que recibe. Y difícilmente imagine a un hombre besando su mejilla derecha si el perro lame su izquierda. Supongo.
Puntuación: 8/10 (Muy buena)

1 comentario:

Monchovader dijo...

hola, despues de mucho sin pasar a firmarte, por falta de tiempo, y en visperas de navidad paso a comentarte

vi algunas criticas asi rapidito de las anteriores, vi que te gusto the hurt locker, la verdad incomoda, un gran documental, y arrastrame al infierno, hago notar estas por que a mi igual me encantaron

con esta pelicula veo que te unes a sus seguidores, y que alabas a monique, segun tu lo principal de la pelicula no son los mensajes de amor ni sentimientos, sino el problema en si, cosa que pues no muchos han notado, casi todos se van por que va a resultar muy cursi, pero bueno aun no la he visto

la carrera por el oscar ya esta mas que fuerte, y en mi blog subi un analisis de cuales tienen opciones de ganar