lunes, 17 de agosto de 2009

Una excelente inversión...

... Si de aprender a invertir se trata, tenemos a ''Confessions of a Shopaholic'', acá conocida como ''Loca por las Compras'', como la mejor opción. No sólo porque nos enseña, sutilmente, cómo utilizar nuestro dinero, sino también por el hecho de que al enfrentarnos a una película, estamos invirtiendo no sólo dinero, sino tiempo.

Está comedia, basada en una novela de la cual no tenía la menor idea, pero que aparentemente fue un éxito de ventas, está protagonizada por Isla Fisher (una actriz a la que, sinceramente, no tenía registrada), Hugh Dancy (actor británico al que conocía por películas como ''Besos de sangre'' o ''Conociendo a Jane Austen'') y, entre otros actores de -probablemente- mayor protagonismo, la fantástica Kristin Scott Thomas (conocida y premiada por su rol en ''El Paciente Inglés'', de Anthony Minghella).
La historia es sencilla: una muchachita (que se desenvuelve llamando la atención, con movimientos y respuestas bruscas, como Elle Woods, de ''Legalmente Rubia'', aunque no tan estúpida) que desde pequeña quería tener una tarjeta de crédito y reventarla en un shopping (todo esto, narrado a modo de diario, como Renée Zellweger cantó las verdades de su diario íntimo en ''El Diario de Bridget Jones'' y ''Bridget Jones: al borde de la razón''), logró multiplicar sus medios y sus satisfacciones, hasta encontrarse con una deuda más larga que ella misma. Consiguió, entre complicaciones, malentendidos y otras cuestiones, un trabajo decente, donde la persona que realizó toda su vida los gastos más brutales, debería aconsejar a una nación, para invertir, ganar y sobrevivir a las estafas. Y a partir de ese momento, Rebecca (Fisher) comenzó a tener problemas.
Está bien, vio que las mentiras la ayudaron en un primer momento y decidió seguir mintiendo... pero luego se dio cuenta de que con las mentiras le pasaría lo mismo que con las tarjetas de crédito. ¡Y acá viene la identificación a la cual quería llegar! ¡Cómo unas simples compras y unos pequeños errores, pueden asemejarse a nuestra propia vida!


Para darle tema a casi 110 minutos de película, la historia puso un peón en medio del camino. Este seductor muchacho (Hugh Dancy), perseguido por los fanáticos de todo el mundo (principalmente los británicos), llegó a la película como Luke Brandon, el editor de una revista de segunda, a la sombra de la revista que manejó Alette Naylor (la más bella de todo el mundo: Kristin Scott Thomas), el lugar donde 'toda muchacha quisiese trabajar'.
¿No les recuerdan, estas palabras, a la película ''El Diablo Viste a la Moda''? Pues, deberían.
Con órdenes y valores diferentes, Anne Hathaway, utiliza Runway como un puente que puede llevarla a, por así decirlo, otros mundos. Sin embargo, acaba obsesionándose con la revista y Miranda Priestly, la jefe del órden encarnada por Meryl Streep.
Isla Fisher, usaría la revista de Brandon, para -poco tiempo después- poder escalar a la revista de Naylor, y ser reconocida.
Adivinen qué... La película es una Comedia Romántica. Por consiguiente, es más que obvio que Rebecca y Luke acaban enamorándose. Sin embargo, no sigue la fórmula de la mayoría.
Alicia Billington, interpretada por Leslie Bibb, es la Rebecca Gilles de ''Bridget Jones II'': la mujer bella de las piernas largas, la amenaza mortal para la protagonista -sin ser homosexual-. Pero en su segunda aparición (o tercera, como mucho), ya nos damos cuenta de que Billington no es la amenaza que puede destruir la perfecta relación de los protagonistas. Es más, Brandon dio por sentado que no quiere nada con ella, y Alicia no hizo demasiado al respecto. La única responsable del ''problema principal'', era la propia Rebecca, en el instante en que todas las mentiras comenzaron a salir a la luz, por medio de un personaje: el cobrador Derek Smeath, un perseguidor sufrido, víctima de la situación y visto como una suerte de villano. Rebecca fue su propia villana: mejor dicho, Rebecca probablemente haya sido la villana de ''la chica de la bufanda verde'', el personaje usado por esta mujer para lanzar sus ''estupendos artículos''.
Soy consciente de que no es una excelente película. Sin embargo, las idas y vueltas del guión y de los personajes, me han dado muchísima gracia. Me cuesta calificar a esta película desde una perspectiva objetiva, porque probablemente tenga muchos errores, que no he podido ver. La disfruté de principio a fin, como una fórmula eficaz para divertirse y enamorarse: una comedia romántica muy original, donde los convencionalismos quedan de lado.
Los personajes están extraordinariamente tallados. La protagonista, una torpe compulsiva que probablemente haya marcado una tendencia en el mundo de la moda. Fisher es un maniquí con diseños fantásticos, que hacen del vestuario de esta película, una aventura que no se veía desde ''El Diablo viste a la moda'', pero mucho más informal. El protagonista, un sujeto tímido que trabaja para otros, que no es dueño de su destino y que vive manipulado por quienes lo rodean. Su vida cambia cuando conoce, de casualidad, a la que da sentido a la película: la mujer de la bufanda verde, tan indescriptiblemente exitosa, con la apariencia mental de una niña soñadora. La ''villana'', una hermosa y elegante víbora, que pierde color y deja en evidencia a la verdadera culpable de todo. El ''villano'', mal titulado de esta manera, un hombre cincuentón con cara de desgraciado y un alma infantil, como aquellas que ponen música de superhéroes como ringtone. El androide, una Kristin Scott Thomas sólida (recordando la propaganda de Mentho·plus), que no alcanza los altísimos niveles del personaje de Priestly, pero que logra aproximarse a la mentalidad de ésta con una frialdad brillante y un gusto por la moda muy particular, pero masivo. Los padres, el ''apoyo moral'' para la farsante: unos loros parlanchines, que pudieron haber sido fácilmente reemplazados por una nebulosa o, de última, por una trágica muerte cuando Rebecca tenía 7 años. La mejor amiga, un peón que sirve de obstáculo para dar presión en las escenas finales. Nada de otro mundo. Discreta.
Repleta de casualidades e inmersa en un mundo diferente (donde no vemos alcohólicos anónimos, sino una comunidad de comprahólicos anónimos, que se reúnen para rendir culto a quien les permite fingir por una hora, que no están pensando en ese oscuro objeto del deseo de estos adictos), está comedia (humilde, pero profunda) está preparada para marcar un antes y un después en los modos de pensar. Desde todos los aspectos. Desde el económico, desde la moda y desde la vida misma. No debemos correr. Debemos afrontar lo que tenemos en el presente y atravesarlo desde lo correcto, para poder pasar a la siguiente fase.
Para todos los públicos que deseen reirse, no sólo para el femenino, ni mucho menos para el público obsesivo. Una generalización interesante, donde todos estamos invitados a disfrutar de una historia de amor honesta, tierna y encantadora, con un final que mezcla lo bello de nuestra naturaleza y lo bello de la naturaleza de las vidrieras...
Encantadora...

Confessions of a shopaholic
Dir. P.J. Hogan
Elenco: Isla Fisher, Hugh Dancy, Leslie Bibb, Kristin Scott Thomas.
Puntuación: 7.8/10 puntos
Calificación: Recomendable

· FRASES Y DIÁLOGOS
1) Rebecca Bloomwood, realiza una reflexión acerca de su pasado, su relación con la moda y cómo fue su niñez esencial para su ideología adulta...
''Cuando yo era niña, había precios de verdad y precios de mamá. Con los de verdad, comprabas cosas brillantes que duraban tres semanas. Con los de mamá, comprabas cosas castañas, que duraban para siempre. Cuando miraba las vitrinas de las tiendas, veía otro mundo. Un mundo soñado, lleno de cosas perfectas, donde las chicas adultas obtenían lo que querían. Eran hermosas, como hadas o princesas. Ni siquiera necesitaban dinero. Tenían tarjetas mágicas. ¡Yo quería una! Pero no me imaginaba, que acabaría con doce.
Rebecca Bloomwood. Ocupación: periodista. Saco: Visa. Vestido: American Express. Cinturón: Mastercard -es clásico, y me devolvieron el 1%-. Bolsa: Gucci -y vale hasta el último centavo.
Al mudarme a Nueva York, conocí hombres. Eso me brindó otra perspectiva. Eso que sientes cuando alguien guapo te sonríe, y tu corazón se derrite como mantequilla caliente en pan tostado. Eso siento cuando veo una tienda. Sólo que es mejor. Un hombre jamás te quiere ni te trata tan bien como una tienda. Si un hombre no te queda bien, no lo puedes cambiar por un suéter de cachemir. Y una tienda siempre huele bien. Puede hacerte desear cosas que no sabías que necesitabas...''
2) Un maniquí, de repente, comienza a hablarle a Rebecca, acerca de los beneficios de comprar un pañuelo verde con el que quedó obsesionada.
''-Lo importante de este pañuelo, es que se volvería parte de una definición de tu psiquis. Se te verían más grandes los ojos. -Mi corte de pelo se vería más caro. -Lo usarías con todo. Entrarías a la entrevista de Alette con confianza y serena...''
3) Parte del artículo de la Historia.
''Tu tarjeta es como un abrigo de cachemir al 50% de descuento. Al conocerlo, promete ser tu mejor amigo, hasta que lo miras bien y te das cuenta que no es un cachemir de verdad. All llegar el invierno, descubres que tu abrigo ni es tu amigo. Deberías haber leído la letra pequeña. Debes analizar mejor en lo que te metes''.
4) Un cruce con suerte de Rebecca y el director del Banco Norte Unido.
''-¿Usted es del Banco Norte Unido?
-Yo lo dirijo.
-El otro día pasé frente a su banco. Tienen las vitrinas más sosas del mundo.
-¿Sosas?
-Como que alguien suspendió la alarma del reloj y me dijo que podía dormir 10 minutos más.
-¿De verdad?
-Sí. Necesita poner unas sombrillas lindas, para atraer a la gente. ¿Sabe qué más puede hacer? ¡Puede tener rebajas!
-¿Rebajas?
-Reducciones de tarifas... ¡Y galletas gratis!''
5) Luke Brandon, de compras con la comprahólica. Ella comienza dominándolo, aunque él se desenvuelve bastante bien. Luego, la conversación tiende a ser más profunda...
''-Lo que necesito es un esmoquin de tres botones, talla 48 normal, una camisa blanca, la azul también, zapatos negros Vernice talla 10. Y dos aspirinas.
-¿Hablas Prada?
-Ocasionalmente.
-Si te sabes vestir, ¿Por qué vas a la oficina vestido...?
-No quiero que me definan la ropa, las marcas o mi familia.
-¿Por qué te habría de definir tu familia?
-Mi madre es Elinor Sherman, de la alta sociedad neoyorquina. Mis padres están divorciados. Yo crecí en Inglaterra con mi padre. Él es maravilloso, nada pretencioso, no como mi mamá. En fin, yo nunca le interesé hasta que me volví adulto. En su momento, supusieron que iba a ser candidato para el negocio de la familia. Decidí triunfar por méritos propios, no mostrar deferencia servil a una familia controladora.
-¿Y qué es Dantay-West?
-¿Tienes una opinión sobre todo en la vida?
-Sí.
-¿Cuál sería tu opinión de... mí? Adelante...''
6) ''Vestir es como una empresa valiosa. Es un arte, pero también es un reto''
7) ''El periodismo financiero es... ¡Muy aburrido!''
· FOTOS:
1) Interesante diseño.


2) Preocupante, pero tierno diseño.


3) Elegante y delicado diseño.


4) Encuentro casual.


5) Mejores amigas por siempre.


6) Baile sensual en algún lugar de América.


7) Miradas de ternura recíprocas


8) Rebecca en compañía de Alette, la observadora cazatalentos.

9) Aprendiendo algo de moda.


10) Un Desayuno con sorpresas.


11) Cálculos con papá y mamá.
12) Luke Brandon y la misteriosa muchacha del pañuelo verde.
13) Alette, o mejor dicho Kristin Scott Thomas, no podía faltar entre las fotos de los actores en la vida real...
14) Luke, o Hugh, un gran lector, un ser perdidamente enamorado de una loup garou y un editor, entre otras profesiones...
15) Isla Fisher, desconocida que ha sorprendido...
Espero que hayan disfrutado la actualización.
Les dejo la dirección de mi otro sitio. Es http://www.fotolog.com/cinemaparadisolp.
Ahora sí. ¡Buena suerte! Y.. ¡Viva el Debate!
...Una Locura de Película...