domingo, 3 de enero de 2010

Amante a domicilio: póker sexual adolescente

Amante a domicilio.


Inauguré mi año 2.010 con ''Spread'', o ''Amante a Domicilio'', un estreno protagonizado por Ashton Kutcher, a quien muchos de ustedes han conocido (los más jóvenes, al menos) por la película ''El efecto mariposa''. Sin embargo, este rol es distinto. Tiene momentos de grandeza, uno o dos, en el que toma reacciones de Mark Wahlberg en ''Boogie Nights: juegos de placer''. En el resto, se rebaja a las de Will Smith en ''Hitch: especialista en seducción'', no sólo como un hombre que sabe seducir, sino que también cree saber cómo enseñar a otros a seducir mujeres. Un ser que, para quienes lo querían, se torna detestable minuto a minuto. Aires de soberbia y altanería, su espíritu de ganador logra transmitir a las mujeres y a los hombres sensación tal, que como fuente de emociones consigue seducir o repugnar.
Es sorprendente de David Mackenzie una película tan mala, más cuando ''Young Adam'' y ''Asylum'' fueron tan buenas. No sólo el argumento es poco creíble, sino que en sus noventa minutos se convierte en un producto monótono, tonto y con estrategias pura y exclusivamente sexuales. Es una sex-comedy que no hace reir. Es decir, que la única fortaleza de la película es el sexo, y Kutcher la única excusa para hacerlo modelar durante una hora y media. Está claro que tiene su atractivo, y que en estos casos el sexo se fortalece; ahora bien: realmente, no esperaba esto.
Luego de ver el trailer, llegué incluso a pensar que sería una comedia sumamente divertida, decente, genial, sin tanto sexo y con mayor realismo. Sin embargo, sólo se habla de los sueños californianos. Parece que toda la película intenta mostrarnos que se puede conseguir todo lo material fácilmente, sólo bastante tener atractivo. Lo espiritual se pierde, pero quien sea frío (no específicamente Kutcher, que halla una debilidad) puede convivir con la riqueza conseguida desde el placer. Y ahí aparece 'ella', una jugadora aún más fría que sabe mentir, sabe ocultar sentimientos y sabe herir. Ella tiene más poder que él, e incluso logra enamorarlo a partir de diferentes estrategias. Es, definitivamente, un poker sexual en Los Ángeles, donde en el all in se debate qué se da y a cambio de qué. Para los trueques, hay un personaje trascendental. Una mujer con varios años, rubia, a la que él conoce en un boliche. La lleva a la casa de ella, pues él no tiene casa ni dinero, y goza de los beneficios económicos de ella. De su piscina, su lujosa casa y de su cuerpo; aprovecha la situación y le devuelve sutilmente ''el favor'' a cambio de sexo. Pero la relación entre ''amigos con derecho'' se va manchando bastante, se desgasta, con la terquedad de él y la pasión que siente ella.
Es una película que desafortunadamente no alcanza los límites de la satisfactoriedad. No tiene un género definido, sólo un estilo (el sexual americano); no es dramática, ni romántica, ni cómica; sólo un largometraje para jóvenes (preferentemente mujeres; los hombres pueden envidiar bastante) del estilo a American Pie pero con escenas de sexo aún más explícito, sin tanta palabra, ni diálogo, directamente a lo vulgar.
Hay buen trabajo en la musicalización. Claro, muy adolescente, pero acompaña bien los primeros cuarenta minutos de película. Hay un discreto complemento entre lo que se oye y lo que se ve, más allá de que lo que se vea sea bastante obsceno, arriesgado, polémico -un producto que conlleva constantemente al placer, goce y a la atmósfera precisa de una película pornográfica.
Es un desastre usual, predecible. La anuncian como una gran comedia, aunque desafortunadamente se pierde en la intención. El curso es el mismo de Hitch, quien sabe todo, goza y enseña hasta que se enamora de verdad y no sabe qué hacer. Así da pie al período 40'-80', con un rumbo decadente, paupérrimo que acaba en tragedia. Es una película que se va arruinando, es regresiva, salvaje y poco moldeada. Se destacan los últimos diez minutos -bueno, en todas se salvan- pero en este caso sucede algo especial. El final, no era tan obvio como parecía, y realmente se le da una vuelta de tuerca inteligente a la historia, para no hacerla desplomarse entre los hoyos del convencionalismo. Al menos, logra la estabilidad que le puede proporcionar un soporte llano como la mente adolescente. No hay demasiado que esperarse, sólo un momento clave que nos enseña a no prejuzgar y a no exponernos a que nos juzguen o prejuzguen. Una gran enseñanza para los fríos economistas y para los amantes de verdad. Amante a domicilio, es a prueba de gente impresionable; apto para parejas (sí, muy apto, pero no precisamente para pensar en la otra persona). Recomendable para la televisión o para el cine en un sábado trasnoche.
Puntuación: 3/10 (Mala)

2 comentarios:

Valeria dijo...

Me dieron ganas de ver esta peli!!
De hecho mas ganas me han dado de realmente pedir un amante a domicilio jeje

Anónimo dijo...

La peli Sta. Supr chida. Bien sexi