lunes, 11 de enero de 2010

Coraline: y la puerta secreta que sí, debe abrirse.

Coraline


Tras haber conocido las cualidades del cine de animación australiano a través del director Adam Elliot, me dispuse a pensar que aquellas animaciones que representasen temáticas con un entorno dramático o terrorífico, podrían ser grandes chances de aliarme a un género que en definitiva aborrezco. Por eso, tanto el deprimente cine de Elliot como la simpática ''El cadáver de la novia'' de Tim Burton, me parecieron grandes novedades para empezar a meterme en el cine animado. Ayer por la mañana vi esta y por la noche vi ''Lluvia de hamburguesas''. Dos películas prácticamente opuestas...
Henry Selick, y esto quisiera aclararlo porque la gente se confundió más de una vez (me incluyo, en un principio lo pensé), fue el director de esta película, producida por Tim Burton. También dirigió ''El extraño mundo de Jack'', y una de las pocas películas de animación a la cual respeté siempre: ''Jim y el durazno gigante''. Sin embargo, con ''El extraño...'' (cuyo título original es ''The nightmare before Christmas'', o traducido, ''Pesadilla antes de Navidad'') y con ''Coraline'', quedó demostrado que Selick nació para este tipo de animaciones: sobre odiseas oscuras, tétricas, que van tomando espacios cada vez más cerrados hasta convertirse en una pesadilla llena de vacío.
La estética del mundo paralelo que visitó Coraline en la película, fue magnífica. No a cualquiera podría ocurrírsele construir el vacío como elemento trascendental para un mundo cualquiera. Representando, al ser un mundo paralelo, todo el vacío que hay alrededor de una familia, todas las situaciones que quedan en la nada. Y sí, la palabra paralelo es la mejor forma de sostener una idea tan original como crear el más grande contraste para una niña adolescente: lo que tiene y lo que quiere, que a su edad siempre suele ser lo contrario.
Sus padres no le prestaban la atención que ella deseaba. Recién se mudaron, la casa era demasiado grande, y los padres le sugirieron recorrer la casa. Pero en este recorrido halló un portal cerrado. Por la noche, unos ratones la llevarían a reintentar con ese portal y atravesándolo, hallaría su propia casa con su propia familia, con interacciones mucho más cálidas y un clima mucho más ameno para ella. Tras vivir mágicos momentos en ese mundo perfecto, donde concentró todos sus deseos (inicialmente), acababa dormida y despertaba en su verdadero hogar.
Ella disfrutaba de sus visitas al mundo soñado, hasta que notó en sus visitas algo misterioso, un secreto que ocultaban unos ojos con forma de botones, un alma mucho más maliciosa de lo que parecía. Cuando al fin logró descubrir de qué se trataba todo, reconoció no tener salida de esa pesadilla en la que estaba inmersa. Así comenzó a buscar una salida que la regresase finalmente a su casa, sin retorno a aquel falso, deprimente y oscuro paraíso. Claramente, las mismas reglas del cine animado para chicos (y en este caso chicos-no-tan-chicos): a la larga uno debe volver.
Un cuerpo es el encargado de servir como el intérprete de sus sueños y deseos (casualmente el elemento de la introducción de la película, que anima al presagio del desdoblamiento de algo), pues con esa edad es muy común tener pensamientos como los de Coraline, y probablemente más de uno se sintió identificado con ella. Otros personajes que aparecieron aparte de Coraline y sus padres, fueron un gato misterioso que no parecía tener un doble en el otro mundo, era el único elemento real con el que Coraline podía interactuar y usar para descubrir y escapar, un vecino joven que solía hablar de más y de cosas realmente ''absurdas'' (¿O eran más útiles de lo que parecían?), dos mujeres grandes de edad que aún preservaban el espíritu de la juventud (una especie de asociación sobre chismes, cartas y té) y el anfitrión alemán de un circo, que por momentos parecería reflejar la tonada y la presencia de Joel Grey en ''Cabaret''. Todos los personajes tuvieron un porqué tan bien justificado, que jamás podría uno criticar a los personajes. Todos dieron su correcto aporte a una aventura tan bien llevada por la película, que nos permitió como espectadores relacionarnos con las emociones de los personajes y con la pesadilla misma.
Es una película con una trama original, que ahorra los mensajes simpáticos para los niños (sí, el conformismo academista que le llevó a Wall·E a tener todo el éxito que tuvo) y que limita el público espectador. No es una película para todos los públicos, por la atmósfera fantasmagórica, algo inusual para una película de este estilo.
Me molestó muchísimo, aparte de tornarse un poco larga y aparte de desaprovecharse la música (grave error, El cadáver de la Novia -una película que juega con la vida y la muerte como espacios paralelos, de naturaleza similar- recoge mejores musicalizaciones y más misterio en ese aspecto) la idea de descubrir el paradero de los ojos de los fantasmas. La perfección de los tres espacios donde se hallaban quedó opacada por el peligro de los diferentes personajes que intentaron robarle lo que había descubierto. Coraline no era tan perfecta como parecía, e incluso conservó algunas cuestiones muy típicas de la película infantil (y me molestó, pues parecía no serlo: el amigo parlanchín, tres etapas -o cuatro- donde ganarle al villano, portales cuya apertura se justifica ligeramente por la presencia de un personaje con poderes maléficos, sin especificar tanto algunos porqués); no llegó a la altura de ''El Laberinto del Fauno'', pero aún así se estancó entre lo mejorcito del cine animado. Definitivamente este estilo es el que me agrada. En medio de una pesadilla que uno construye con su propia infelicidad (sí, es una verdad inteligente, obvia y muy difícil de desarrollar en cine) personajes carismáticos, gestuales como Coraline nos arrastran consigo en una aventura bastante seria, madura, bastante original (dentro de todo), pues nadie es perfecto (esta película tampoco) pero podemos aprender antes de aprender de los errores de los demás, los nuestros.
Puntuación: 7/10 (Notable)

1 comentario:

Anónimo dijo...

si, yo diria que no es para chicos chiquitos... es demasiado oscura... aun asi, estoy de acuerdo con la critica... aunque recuerdo bien que cuando la termine de ver dije "¿que se fumo el director?" jajaja... saluditos... luli