domingo, 3 de enero de 2010

Hazme reir: el humor se adquiere de nacimiento.

Hazme reir.


Judd Apatow es la única persona en la faz de la tierra que puede hacer una gran e inteligente comedia de dos horas (y más) sin aburrir en absoluto. Con Funny People, reconstruye sus logros con ''Virgen a los 40'' y ''Ligeramente embarazada'', creando la tercer etapa de la vida del hombre, en una triología imaginaria sobre las paradas de nuestro viaje en la tierra. La relación sexual, el embarazo y ahora, la depresión y muerte. Funny people habla de un famoso humorista, interpretado por Adam Sandler, que descubre que padece una enfermedad que lo puede matar. Conoce, en un espectáculo discreto y humilde de stand up a un humorista en ascenso lento, pues aún no logra desarrollar a la perfección su talento. Este humorista que intenta expresarse (Seth Rogen), se convierte en un secretario y le escribe chistes al experimentado. Sin embargo, hay historias de ambos lados. Por uno (el de Rogen), él es un muchacho amigo de un mujeriego experto (Jason Schwartzmann) y de otro humorista como él, aunque con otras direcciones (Jonah Hill). Está enamorado de una muchacha, pero esta se deja llevar lentamente por la experiencia y el placer que su amigo mujeriego le puede dar. Por otro (Adam Sandler), vive en una mansión, lejos de sus padres, goza de las mujeres aunque es hombre de pocas amistades y pocos sentimientos. Engaña a una mujer a la que amaba, sin saber por qué, y al saber de su condición decide intentar recuperarla. Ella (Leslie Mann) está casada con un rudo australiano (Eric Bana) y recibe la visita de una voz tenue y temerosa que busca en ella una respuesta que lo pueda apenas alegrar.
Apatow ha compuesto a lo largo de la década, una trilogía involuntaria sobre la vida del hombre. En este caso, alcanza su objetivo gracias al dramatismo que tiene el papel de Sandler, quien en mi opinión, es un pésimo actor cómico pero indudablemente uno de los grandes actores dramáticos. Evidentemente disfruta de lo que hace y por eso sigue haciendo papelones en la pantalla grande. En ''Embriagado de amor'', de Paul Thomas Anderson y en esta, particularmente, lleva muy alto los momentos más melancólicos protagonizando la escena. En el resto de la película, el actor Seth Rogen (quien ha trabajado en las tres) se gana los primeros planos en una interpretación sensible, cómica y profundamente convincente. Eric Bana no es más que un sujeto simpático protector de lo que tiene. Espero no sea un villano lo que quería hacer Apatow con él, otro hombre carismático que esta vez se juega por la comedia roja, un grande. Schwartzmann, Mann y Hill, bien en sus actuaciones, aunque no sobresalen.
No es la primera vez que en sus películas intervienen caras famosas. En esta, incluso, vemos al rapero Eminem en una escena bastante reveladora; una aparición sorprendente para un fanático como yo.
Una película de casi dos horas y media de duración, sin momentos en los que la comedia decaiga. Apatow es, actualmente, el rey de la comedia; maneja actores como a su propio cuerpo y sabe perfectamente lo que hace. Logra entretener a través de diálogos absurdos y/o irónicos, haciéndonos reir. Como comedia está muy bien planteada. La historia en sí está muy cargada, e incluso apuesto a que cualquiera le reprocharía y pediría unos minutos más. Hay mucho dentro de ''Hazme reir'', el largometraje va tocando minuto a minuto diferentes géneros, sosteniendo la calidad y la gracia de siempre.
No es la mejor película de Judd Apatow, incluso está lejos de serlo. Los actores están muy bien, los personajes, no. Hay problemas en cuanto a los perfiles, a las contradicciones, a los momentos donde la mente resulta ser un panqueque. Ahí es donde el círculo de amigos de Rogen se torna confuso, innecesario; donde el regreso de Sandler resulta tonto -una buena excusa para rellenar es su tontería; su tontería se podría justificar tan sólo como otra nueva excusa para mantener el final ''correcto'' y no hacer masacre con el género-; donde en sí la película parece extenderse hacia cualquier extremo. Los problemas no son las situaciones. Son los personajes. Piense (quien la haya visto) la actitud de Sandler cuando ve a su ''chica'' viéndose en el televisor. No hay por qué editar esta escena, si dándole vueltas al personaje suyo pudo haberse explicado el porqué de su reacción. Su repentina violencia, el modo en que ignora sus sentimientos; cómo Rogen toma el rol de superhéroe hasta en el último minuto.
Si la idea era mostrarnos que ''se puede hacer reir'' si no se es gracioso, puedo concebir ''Hazme reir'' como una gran mentira. Aunque admito, he descubierto en ella más que ''la dinámica del cambio'', he descubierto una sensibilidad que supera las debilidades de los personajes, una que aprovecha la historia para hacernos reir a toda costa; una sensibilidad que nos muestra, incluso, cuán beneficioso puede resultar el trabajo en equipo cuando realmente se lo necesita. Una película de amistad, afectuosa, sensible, con una lengua exquisita que sirve como impulsora de un entretenimiento sano que deja a Sandler bien parado, por así decirlo. Un milagro, diríamos.
Puntuación: 6/10 (Buena)