viernes, 15 de enero de 2010

Sector 9: mirarse al espejo y asumir la responsabilidad de ser humanos. De eso se trata

Sector 9.


El inusual panorama, en este interesante e inspirador caso es el siguiente: los alienígenas a los que uno tanto teme viven sometidos por la raza humana. Son tratados como seres inferiores. Vienen a la tierra a pedir ayuda, pero definitivamente se topan con el lugar equivocado. Ellos tienen armas mediante las cuales pueden ganarse guerras y batallas. Nuestra raza (notificación: toda la película tiene gestos norteamericanos, causalmente) pretende obtener esas armas a cambio de comida de gato en lata. Increíblemente, nuestro planeta tiene la capacidad de inferiorizar a seres superiores, a los que la sociedad suele temer. Quienes han creado estas armas son engañados por ser ellos quienes se arrastran pidiendo ayuda.
El lugar: se desarrolla en sudáfrica, específicamente en un espacio sumamente pobre y perimetrado, pues viven en lo que podríamos llamar un campo de concentración (de hecho, sin dudas podemos denominarlo así), y aislados del resto del mundo por los contagios. Son, sutilmente, denominados gérmenes, virus, o como se quiera.También, y ya sin tanta sutileza, son llamados langostinos, término mediante el cual el terrícola se refiere a un extraterrestre. Pero casualmente, estos temidos u odiados langostinos, vienen a dar un mensaje: que lo que el ser humano vea de ellos, es simplemente su propio reflejo.
¿Qué mejor metáfora que esa? ¿Qué mejor fuente para mostrarle al pueblo lo que realmente vale? Fascinante.
Un miembro de una asociación internacional, va (como Borat hacia América) dentro del sector 9. Realiza una especie de programa periodístico, que se ve marcado por el contacto entre uno de los alienígenas y él. Así, este periodista sarcástico y por momentos chupamedias comienza a mutar, e intenta salvarse a costa de lo que sea. En este caso, como pasa a abarcar el cuadro de fugitivo, se esconde y acaba cayendo en su propia trampa, buscando ayuda en quienes literalmente sobrevivieron (apenas) de hambre por culpa de políticos, economistas, militares y trabajadores como ese. La temática, como un universo de maldades, gira alrededor del carácter social. Básicamente, la película trata de dar una catarata de golpes a los estados unidos de América, catalogándolos sutilmente de nazis. Los alienígenas, que claramente pueden significar seres humanos rebajados por sus condiciones, son esclavizados en una celda de aislamiento enorme, llena de chozas venidas abajo. La política, ya tiene forma de régimen estricto, como el alemán hace sesenta y cinco, setenta años. La película toma, desde su inicio, un formato testimonial que, de ser más humano y real, sería una película del estilo de Michael Moore, uno de los creadores de los más grandes documentales y testimoniales de la historia, realizando críticas políticas (Fahrenheit 9/11), económicas (Capitalismo: una historia de amor) y sociales (Sicko). Incluso, diríamos que la primer mitad de la película tiene, a modo de flashes, diferentes comentarios de reflexión frente a lo que ha sucedido, con calificativos que no develan demasiado el misterio, pero que sí remarcan los puntos esenciales. Esta construcción testimonial la hace una película de culto, más allá de hablar de alienígenas, algo poco serio y en definitiva, tomado como una diversión juvenil en el ámbito de la ciencia ficción. Éste es un drama al cual le corresponde una crítica enorme a la sociedad, en la que todo puede ser reemplazado hábilmente por todo: en la que los alienígenas, la oveja negra, los homosexuales de ''Milk'', los pobres de ''The Notebook'', los negros de las grandes novelas clásicas del romanticismo, simbolizan exactamente lo mismo.
El director de este docu-drama, es Neill Blomkamp, a su vez encargado del guión nominado al globo de oro. Es oriundo de Johannesburgo, el lugar en el que se desarrolla District 9, y lo curioso de este joven muchacho, es que debutó en el mundo de los largometrajes con una de las películas del año, que dejó conforme al mundo. Mostró talento, principalmente por llevar a cabo el gran método de la cámara en mano para causar impresión y generar mayor realismo; pese a ser considerada una película de ciencia ficción, que muchos verían creyendo que se trataría de algo similar a Transformers, es un producto de bajo presupuesto pero de una calidad enorme.
La necesidad de obtener ganancias llevó a los creadores a formar una película de aliens atractivos: básicamente para atraer a gente joven que pueda ir en grandes grupos y depositar unos cuantos billetes. Como estrategia, ha sido sumamente exitosa: Sector 9 ha sido vista, al menos en la ciudad de La Plata, y no decepciona. Es un gran divertimento, para convertirlo en fuente de reflexión: aún así, sigue molestándome la necesidad de crear un contexto tan sobrenatural (para mostrar algo, que erróneamente puede interpretarse como: la maldad es sobrenatural; los humanos estamos bien, somos buenos, etc.). Este tipo de películas pueden tratarse con temáticas más propias de la sociedad, con otras caras perjudicadas y sin aliens. Se entiende, igualmente, que no quisieran tener aún más polémicas (ya había demasiado con pegarle palos a quienes rigen nuestro planeta, no iban a hacer enojar a los perjudicados), pero también se piensa fríamente: si no se quiere hacer polémica, que se haga otra cosa.
Sector 9 aguarda su secuela, como el final deja efectivamente expuesto: Sector 10 (se presume). Las secuelas suelen ser malas, pero esta es original y única. Su dinámica es vertiginosa, ya que la acción está viva (y demasiado). No hay espacios para el aburrimiento, ni el cansancio, ni el desinterés. Quien se opone a la temática elige no verla, pero quien la ve puede ligarse a lo que ve rápidamente. Es un film para entretenerse y para aprender a mirarse al espejo con seriedad y sin tanta subjetividad. Parece que era necesario una película de altísima crudeza psíquica-física, así mostrar al pueblo por qué Estados Unidos manda...
Puntuación: 7/10 (Notable)

1 comentario:

Anónimo dijo...

Excelente la peli, me pareció una metáfora de los prejuicios miedos de casi todos con respecto a lo diferente o lo que no podemos integrar a nuestras estructuras mentales, tampoco es casual la elección de Sudafrica...V