lunes, 1 de febrero de 2010

El secreto de sus ojos: la conquista y la verdad con una simple mirada.

El secreto de sus ojos


Otra de las nueve en competencia para el Oscar como mejor película extranjera, elegida por Argentina como representante. Películas como ''La Tregua'' (1974), ''Camila'' (1984, creo) y ''El Hijo de la Novia'' (2001), ya han logrado quedar entre las 5 nominadas. A éstas, se agrega ''La Historia Oficial'' (1985, de Luis Puenzo), la cual no sólo ha estado nominada, sino que ha logrado el premio, siendo la única película argentina en llevarse este premio. Este año, una quinta película puede conseguir este logro y tiene todo para luchar, aunque películas como ''La cinta blanca'' (Des weisse band: eine deutsche kindergeschichte, de Michael Haneke, Alemania) o ''Un profeta'' (Un prophète, de Jacques Audiard, Francia) son ejemplos sobresalientes de verdadero cine, que opacan mucho estos logros que enorgullecen a la nación. Más, cuando uno como ciudadano nota en el cine argentino un gran ascenso (este año, con películas como El Secreto de sus Ojos o Las Viudas de los Jueves; el anterior, con Aniceto; el anterior, con La Antena), películas que se van alejando del estereotipo de cine nacional, convirtiéndose en algo mucho más serio, más comprometido.
Juan José Campanella ha tenido una década increíble, con ''El hijo de la Novia'' y ''Luna de Avellaneda'' (por mencionar las dos que más me gustaron..), ambas con Ricardo Darín (su comodín), y ahora regresa su chance de llevar una película suya a lo alto. La crítica internacional la ha valorado con lo justo. Creo que es una película excelente, que se destaca dentro de lo nuestro, aunque difícilmente se pueda destacar entre un cine tan revolucionario como lo es el francés o el alemán, dos potencias que superan ampliamente al gran distribuidor: Estados Unidos.
La película maneja dos tiempos. Por un lado, en los años 70s (sí, con una obligatoria y ligera pasada por la Dictadura Militar, pero al fin efectiva) y por otro, casi treinta años después, donde el personaje principal regresa a visitar al amor de su vida, quien ya tenía toda su vida configurada. Casualmente ésta era su jefa, quien intervino en el caso Morales, sobre el cual este personaje quiere escribir treinta años después de los dolorosos sucesos. En los años 70s, un hombre trabajador (Pablo Rago) desayunó con su mujer por última vez para no volverla a ver. Ella fue brutalmente golpeada, violada y asesinada por un hombre cuya identidad se desconoce. El caso va a parar a las manos de otro investigador (Ricardo Darín), quien se obsesiona con el caso y trabaja junto a un alcohólico trabajador (Guillermo Francella), que aporta respuestas a lo que su compañero muchas veces no sabe. Poco a poco logran deducir, a través de miradas, quién puede ser este hombre. Pero cuando el personaje de Ricardo Darín recibe un golpe muy bajo, ya el caso se convierte en algo muy personal. Todo, en el proceso en el cual él, intenta satisfacer su vida personal, conquistando a la mujer de su vida, quien domina su vida laboral y parece tener todo planeado. Treinta años después, de haber sufrido y escapado, el personaje tiene la oportunidad de no sólo escribir la novela, sino también de seguir con la investigación y hacer justicia por mano propia. Es ahí donde vuelve a atar ciertos cabos e intenta reencontrarse con los personajes claves del pasado, para poder develar este misterio y de alguna forma vengarse por lo sucedido.
Es una de esas películas con unos juegos de cámara muy vertiginosos y estratégicos, con una atmósfera oscura y misteriosa que sigue el curso de la novela de Sacheri ''La pregunta de sus ojos'', de la cual está basada esta película. Hay escenas extraordinariamente montadas, como la del partido de fútbol seguida por la persecución, o la falta de data para develar qué sucedió aquella noche cuando unos hombres fueron a buscarlo al protagonista. Acercándose al final, la anteúltima escena nos provee de un lenguaje dictatorial, dominante y lamentable, sobre el sometimiento y el dolor, sobre la acción humana frente a la falta de justicia, sobre el ejercicio de la ideología apuntando contra todo engaño hacia uno mismo. Sobre un pequeño trozo de felicidad entre tanta porquería. El personaje de Pablo Rago logra transmitir emociones profundas, pero siempre con la seriedad y convicción del hombre argentino que se aleja con la espalda inclinada. Efectivamente, toda la inteligencia de la investigación (que la convierte en un film oscuro, misterioso, hipnótico y coherente) seguida de la vida personal de los personajes y cómo maneja las emociones del ser humano que ha perdido una parte de sí, todo el conjunto llena de asombro. Son 130 minutos de adrenalina pura, de una tensión sostenida, muy bien llevada por los actores, con una dirección artística y proyección fotográfica sensacioal, con una musicalización destacada y un guión que recorre no sólo un argentinismo explícito (no sólo las malas palabras, sino las reacciones del hombre de acá), sino también un perfil mucho más serio y cursivo como lo ha sido la historia del pais, sin caer bajo y apuntando siempre a la desesperanza a la que concurre el colectivo de hoy en día. La falta de justicia y cómo sería perfecta si estuviese compuesta por máquinas en lugar de hombres. O cómo muchas personas se creen con el poder de jugar con las emociones de la gente. Cómo un hombre es capaz de vivir toda su vida intentando cumplir con ese deseo de justicia, con toda la fidelidad humanitaria que oculta un corazón endeble. Nerviosismo, color, sabor y una precisa reflexión de toda la trama, no es una película perfecta, tiene un final que parece desaprovechar todas las cualidades del cine romántico y del thriller, pero aún así, nos regala una fascinante aventura de investigadores y criminales donde los ojos, efectivamente, hablan. Cuando una película se basa en una verdad, sólo hacen falta las ganas de hacer las cosas bien. Y Juan José Campanella, definitivamente aportó sus conocimientos de cine para sazonar con lo justo una historia de suspenso cautivante.
Puntuación: 8/10 (Muy buena)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

holis:
paso dada la circunstancia de que escribiste sobre una peli que conozco. Me parecio muy buena la critica, aunque yo volveria a poner un 9 como en avatar, esta peli me gusto mucho, y ademas es como decis, es una evolucion del cine argentino... creo que mejoro mucho a lo de antes. Obviamente, no aprecie en su momento como describiste, los nfoques o la oscuridad del film, pero, teniendo una buena memoria opino lo mismo. Y repito que mucho no sé de peliculas, por lo que el puntaje difiere. Perdon si quiero poner puntaje, pero me contagias cada vez que tengo que pensar como es una pelicula, y decir "es buena" o "muy buena" es mucho mas abstracto que un puntaje. Me disculpo si molesto o si resulto copiona. En fin, te dejo saludos.
Y nuevamente pase....jaja

Anónimo dijo...

Sorprendida por tu comentario, me hizo reflexionar sobre aspectos de la película que no habia analizado lo suficiente, pero términos generales estoy de acuerdo, buena película que ojala ayude para que el público se acerque al cine nacional sin tanto prejuicio. Saludos V