miércoles, 3 de marzo de 2010

Coco antes de Chanel... sólo antes.

Coco avant Chanel.


Más allá de que a la Argentina no lleguen demasiados largometrajes europeos, muchos son conscientes de la calidad del cine europeo, de ese perfil bajo que tanto lo caracteriza. El cine francés, ha logrado conmoverme a través de los años, mediante largometrajes llenos de sensibilidad, inteligencia, pasión y compromiso. Quizá aún me falte entender el humor de las comedias francesas, pues algunas me parecen absurdas, estúpidas y sin sentido, pero afortunadamente comprendo y me enamoro de cintas dramáticas como, recientemente, ''Hace mucho tiempo que te quiero''.
Anne Fontaine, quien años atrás me había sorprendido con una película llamada ''Cómo maté a mi padre'', dirigió ''Coco antes de Chanel'', una película que fue vendida como biográfico, predispuesta a ser la que me contaría la historia de esta extraordinaria y revolucionaria mujer. Sin embargo, comenzó dando un paso terrible al no mencionar la fecha de nacimiento de Gabrielle, en mi opinión esencial para la presentación oficial de esta biografía. Luego, tuvo alrededor de cien minutos para seguir cargándola de errores y desaciertos, para -en síntesis- continuar desilusionándome.
Audrey Tautou no es una actriz que me parezca talentosa, aunque supuse desde un inicio que, a diferencia de Amélie Poulain, este personaje me arrancaría el corazón. Una mujer sumamente pasional, que demostró falta de compromiso o, para agravar sutilmente la situación de esta película, demostró que los trajes de Gabrielle Chanel le quedaban extremadamente grandes (y no precisamente por ser Tautou un palo de escoba). A falta de gesticulaciones, de movimientos acertados, de sensibilidad, de reacción (algo muy característico según los estudiosos de la vida de esta artista) la prueba no se alejó del caos, produciendo en mí, particularmente, una inexplicable falta de interés en la temática a tratar.
El título nos convoca a ver la historia de Gabrielle (desde la chica del orfanato hasta la muchacha triste y sin consuelo), ANTES de ser la popular Coco Chanel. A pesar de la convocatoria, creo que más de uno esperaba ver la labor precisa de esta mujer como profesional y no intentar adivinarla tras unos parpadeos de cámara que me parecieron originales -aunque molestos- y que cerraron una película floja y, aparte, una biografía a medias. Nadie puede culpar a nadie, pues el título ya nos avisa que veremos a Coco antes de Chanel; luego podremos culparnos a nosotros mismos por haber caído en la trampa del título.
Vi algunas similitudes con ''La vie en Rose'', la biografía del año 2007 ganadora de dos Oscar, de la conocidísima cantante Edith Piaf. Cantar en las calles de Francia para sobrevivir a la realidad económica, sufrir la pérdida de las personas que las amaban con locura, que les daban felicidad y que les daban -al menos por un rato- una vida de paz y tranquilidad, ser mujeres y vivir -en diferentes contextos- la inferioridad como seres sociales, entre otras. Lamentablemente, la extensísima lista de diferencias entre una y otra, perjudicó precisamente a la de Fontaine.
La historia que cuenta esta película, se enfoca principalmente y sin desbordarse en el período en que la protagonista se ve ''obligada'' (no entraré en detalles) a convivir con un poderoso hombre que anhela poseerla, pero que por momentos demuestra detestarla o, peor aún, demuestra quererla como si fuera un objeto más para su sencilla y cómoda vida. Un período de duración indeterminada (que no da pie a poder considerar la edad de la protagonista), que la obliga a tomar una decisión que le cambiará su vida: entre lo conveniente o lo que realmente quiere. Sufriendo internamente, como en todas las películas románticas en las que se debe elegir entre dinero y amor, ella toma su decisión con la inteligencia necesaria para la época, enfrentándose ahora a nuevas problemáticas que, desde cierto punto, tienen que ver con la realidad natural y no precisamente con la impuesta por hombres que avalan la ''esclavitud''.
Quizá me contradiga, pero debo admitir que más allá de no estar de acuerdo con los parpadeos del éxito de Chanel, considero a esta escena lo mejor de la película -desde el punto de vista estético-, formándose a partir de la elegancia y de la calidad visual que tanto merecía esta prometedora película. El resto del largometraje está bien planteado (como película independiente al género), aunque como biografía está muy mal trabajada. Quizá faltó data sobre su vida y obra; personalmente no me interesaron las aventuras amorosas de una mujer ''pobre'' a finales del siglo XIX / principios del siglo XX. Se agradecen las palabras previas a los créditos finales, que al menos nos permiten conocer algo más concreto sobre su vida. También, merecen mis felicitaciones Alessandro Nivola, con una interpretación breve pero decente, Lisa Cohen (espero que Gabrielle haya sido hermosa como esta niña y no como Audrey), Catherine Leterrier (gran trabajo de vestuario) y Alexandre Desplat (correcto trabajo de musicalización)
Otro ejemplo que prueba qué tan mal vendidas están las películas hoy en día y, para sorpresa mía y probablemente de muchos, un ejemplo desafortunado de drama francés adornado con pocas luces y muchísima decepción.
Puntuación: 4/10 (Regular)