sábado, 10 de abril de 2010

Half Nelson.

Half Nelson


El 2.006 fue indudablemente el año líder en el contexto de las relaciones humanas. Por un lado, la película ''Venus'' se consagraba como la película romántica del año, protagonizada por un Peter O'Toole que se dio una segunda oportunidad con una muchacha que podría ser su nieta. Por otro lado, ''En busca de la felicidad'', explorando la capacidad de un padre para sobrevivir y principalmente mantener en medio de la pobreza y la desocupación a su hijo. Entre otros ejemplos, podría citar a la alemana ''Cuatro minutos'' o a ''Babel'', dos películas fuertes desde cualquier punto de vista.
Sería un delito no considerar a ''Half Nelson'' como parte de esta catarata de películas que llevaron en alto las relaciones humanas, el cine social o sociocultural, largometrajes con el poder suficiente para conmover con una sencilla mirada y hacerla tierna, profunda, creíble, estimulante, pero siempre cuidada. El retrato y/o denuncia social demostró no siempre estar del todo bien orientada. Por buena que fuese, ''Secreto en la montaña'' tuvo muy diversas repercusiones y sí, no tuvo ninguna clase de cuidado en lo que podría caer bien (o no) al público espectador. Las denuncias, por otro lado, cargan con un negativismo provisto por el mismo encuadre. ''Ciudad de Dios'' en el 2.002 fue un éxito, la crítica le besó los pies, el público la aclamó; ''Babel'' y ''Slumdog Millionaire'', en cambio, ya fueron vistas desde la miseria y la pobreza, desde la crudeza, desde el asco, etc.
Half Nelson narraba uno de los dos temas que años más tarde abarcarían un enorme espacio en el cine internacional. La educación y la religión, de modo acentuado o indirecto, actualmente ocupan un interesante rol en el cine y un desconocido llamado Ryan Fleck investigaba el tema años atrás, acercando su cámara a un panorama conflictivo, duro y desesperanzador.
No fue una película muy popular, pero fue bien vista en algunos festivales y entregas. Nominada a un Premio Oscar, el rubro de mejor actor en que Ryan Gosling compitió con un conmovedor O'Toole, un superhéroe como Will Smith, un carismático negro en la ''comedia dramática'' El Último Rey de Escocia (que ganó el premio) y con un merecedor del premio como Leonardo DiCaprio por el drama ''Diamante de Sangre''. Por ser, de las cinco, la película menos popular y la de mayor tendencia a la crítica, la interpretación de Gosling es sumamente inquietante y devastadora. En el primer tercio vemos una escena en la que el actor pide desesperadamente ayuda sólo con callar. Es en un baño y él está derrumbado por los efectos del crack. Alguien golpea su puerta y su pedido de ayuda es simplemente no responder, para verse en el peor de los estados junto a una de sus alumnas. Como profesor de historia en un instituto educativo, es interceptado en la nebulosa por una mujer cuya vida no era tan fácil como lo parecía. El secreto realizó su maniobra y de algún modo vinculó ambos corazones en conflicto, sin segundas intenciones ni nada. La relación es la medicina recomendada para este tipo de casos, y el hombre intenta hallar desde su encuentro y desde su otra vida (la familiar, la propiamente suya) respuestas, salidas, escapes o tan sólo rendirse.
Aquello que representaba la unión de estas dos características personas era exquisitamente palpable. Un secreto duro para cualquiera, algo oculto, propio, que a lo largo de la historia apuntó a la vergüenza, la degradación y al dolor o a la locura. Todos los sentimientos de una persona poseída por los efectos de una sustancia viciosa, en relación a la muchacha en quien volcaba todas sus desgracias. Y viceversa. El joven fue fortaleciéndose desde el encuentro, intentando hallar otros estímulos para su vida, como para tomar un rol de sobreprotector y defender a su acompañante. El dúo, en conjunto, va tratando de solucionarse a sí mismo el conflicto de ambos, que no están muy lejos del abismo y que de algún modo atormenta la aparente calma de un colegio perfeccionista.
Entre los muros suceden los mayores errores de la película. La fórmula de imperfeccionar al docente para humanizarlo se tornó una acción desesperada. Todos los ejemplos que dejaban mal parados al profesor eran, a diferencia de la película de Laurent Cantet ''Entre les murs'', estrictamente exagerados. El resto del juego escénico, intercalando escenas (3 o 4) sobre la historia del mundo, haciendo (no siempre) referencia indirecta a la situación de los ambos personajes, los planteos de los muchachos, los puntos de vista, el manejo de los conceptos, todo aquello que atraviesa el salón de clases estuvo de sobra. Probablemente habría resultado suficiente enfocarse dos veces en la vida profesional del joven docente, la diferencia de su relación con la alumna con quien comparte su secreto, antes y después del hecho.
Aunque le falte bastante para ser una película intocable, ''Half Nelson'' es un drama que emociona, entretiene, estimula y apunta a que la mejor solución a una adicción son las relaciones humanas. Quizá por este motivo, en este foco, la película pueda considerarse perfecta.
Puntuación: 6/10 (Buena)