sábado, 18 de diciembre de 2010

Gru, mi villano favorito.

Película animada familiar, que cuenta con una nominación al Globo de Oro (y un par más a los premios Annie) y que narra la historia de Gru, un hombre de, aparentemente, cuarenta años, que se gana la vida a través de actos delictivos. El sujeto, que trabaja en conjunto con el Dr. Nefario, planea robar la Luna con un rayo que a través de una fuerza, permite agrupar los átomos a presión, produciendo la disminución del tamaño del objeto. Todo parece sencillo, pero tres obstáculos se le presentan en el camino: Vector, un supervillano que quiere robarle el rayo; su padre, que no le quiere otorgar dinero para llevar a cabo la acción; y un trío de huérfanas a las que debe cuidar como parte del plan. Una buena propuesta sobre la maldad, la paternidad y otras cuestiones. Recomendable.

Despicable me.


Trailer subtitulado al español.




Crítica.

Interesante propuesta para niños. "Mi villano favorito", es una de las películas "diferentes": un conjunto de historias que están de moda (vale aclarar) y que desafían el orden instaurado por el cine durante años previos, revirtiéndolo. No son pocas, a estas alturas, las películas que empiezan por detrás y acaban por delante; las que hacen que nos guste más un villano que un protagónico. Tampoco digo que estos años hayan supuesto el surgimiento de este estilo, más bien un resurgimiento masivo, una ola de nuevas historias que intentan combatir la falta de originalidad. Recuerdo "500 días con ella" a diario, que pone a prueba los códigos del cine romántico, y pese a narrar una ruptura, ha sido la película más romántica de su año. Y como ésa, cientos. Pero esta cinta animada (que más me recuerda a "La princesa y el sapo" que a una película de Pixar como "Los Increíbles") lleva esta "historia en reversa" bastante bien. Es inteligente, audaz, divertida y en muchos momentos profunda.
Steve Carell da su inconfundible voz a este villano protagónico. Con un acento medio europeo y con un corazón de piedra, es un ladrón que planea robar la Luna (sí, no está basada en hechos reales) y se encuentra enfrentado a otro villano con mayor destreza, juventud y dinero (se ve apoyado por su padre, quien administra el dinero de un oscuro banco que le ha prestado a Gru ayuda durante sus años de joven villano), un torpe llamado Vector que se convertirá en el villano de mayor peso (y rara vez al villano se le da tan buena personificación, ni siquiera a los de Pixar) y a quien tendrá que debilitar para poder conseguir lo que quiere. Luego, en el medio del plan, aparecerán tres niñas huérfanas a las que debe cuidar para poder alcanzar el satélite (no es tan así, pero no develaré ciertas vueltas de tuerca con las que estoy en profundo desacuerto).
A Gru le acompañan unos curiosos personajes: son unas criaturas pequeñas, algunas con un sólo ojo, otras con dos, amarillas, simpáticas, agrupadas de a cientos y que funcionan como obreros y asistentes de este villano. Son, a la vez, fanáticos de él, de sus invenciones, acciones y obras malvadas. Más allá de que no logro comprender la funcionalidad de tantos y tales personajes (más que en dos escenas: una de un chanchito y otra de una soga, pero que no dejan de ser innecesarios tantos), me han parecido bastante simpáticos, añadiendo a la historia algo de humor con sus extrañísimas voces.
Las tres niñas, por otra parte, intentan relacionarse de la mejor manera posible con el nuevo padre. Son diferentes, pero comparten el abandono de sus padres. Gru, ha tenido una infancia en la que, podemos decir, ha conocido a fondo el abandono (su madre no lo atendía, no jugaba, no reía, no soñaba con él) y de algún modo (es clarísimo) va a convertirse en alguien bueno. La película sigue, entonces, cómo un villano se convierte en una buena persona (cosa que sólo sucede en una película fantástica) y se convierte (como su Tagline lo indica) de un hombre malo (Bad) a un padre (Dad).
Indudablemente lo mejor de la película es Julie Andrews en el papel de la madre de Gru. Es un personaje completamente desaprovechado, y que gana la mayoría de las situaciones más graciosas de la película. Pero igualmente, la película maneja muy bien las sensaciones: pone en su lugar las escenas más conmovedoras, las más cómicas, y las combina de una buena forma, sin convertirlo en un producto convencional o demasiado pesado.
Este sujeto despreciable, ciertamente, acaba gustándonos, por lo que la película cumple su objetivo. El tema, y ésto no se los puedo asegurar con certeza, es si la película les gustará. Desde lo personal, puedo asegurarles que sí.
Puntuación: 6/10 (Buena)