martes, 21 de septiembre de 2010

El encanto del erizo, de Mona Achache.

Renée es la portera de un edificio de clase alta. Paloma es la hija de una de estas ricas familias, harta de su vida. Kakuro es un hombre viudo pero sociable que se muda al edificio y se enamora de la portera. Tres almas completamente diferentes protagonizan esta gran historia, que aborda no sólo el amor y el (los) cambio(s) que éste produce, sino que se da el lujo de criticar a la clase burguesa. Una interesante propuesta dirigida principalmente a las adultas/ancianas, aunque (por supuesto) ser disfrutada por cualquier público. Un drama con cambios constantes, de una narración lineal pero aún así confusa. A apreciar el discurso de una niña adulta que pese a ser demasiado pesado, es de lo mejor de la película. Recomendable (DVD).

Le Hérisson.


Trailer subtitulado al español.


Crítica.

Una sencilla pero emotiva cinta francesa de media categoría. "Le Hérisson" (El encanto del erizo) es como aquellas películas que van tomando temperatura a la medida que pasan los minutos. Todo comienza con una introducción fugaz, deprimente, pero fría. Nada sabemos aún de Paloma, una niña de 11 años que, a 165 días de su duodécimo cumpleaños, tiene planeado suicidarse con la mayor de sus certezas. La frialdad predomina en un ambiente oscuro, dándole apertura al monólogo a través de un haz de luz que ilumina levemente el rostro de una pequeña adulta. Luego vamos conociendo qué hay detrás de la vida de la joven, no sólo a través de sus expresiones, sus diálogos, sus observaciones, sino además a través de una cámara de video en la que va registrando el curso de los días, desde su iniciación hasta el día del final.
Ella es inventiva, frágil, aunque seria. Demasiado seria. Se manifiesta a través de pequeños actos de los que sus padres, quienes llevan una vida ajena a su persona, no se acaban de dar cuenta. Su mirada crítica y su tendencia filosófica a la hora de ver el mundo me recordaba, mientras la veía, al personaje de Gael García Bernal en la brillante "La science des rêves" (Soñando despierto), con la diferencia de que éste es una síntesis de todos los personajes de "El encanto...", desde la torpeza del enamoramiento, la vida de encierro y hasta la creatividad de un niño adulto. Pero Paloma, independientemente del resto de los personajes, vive sola en un mundo que ella misma creó, y del que ella misma decidió marchar en su cumpleaños.
En el mismo edificio, de cinco pisos con lujosas residencias, vive Kakuro Ozu. Él es un japonés amigable que pretende algo más que hacer amigos y vivir en paz en medio de antipáticos burgueses: conquistar a la mujer que ha robado su corazón al llegar. Ella es Renée Michel: la portera. Hemos aquí, entonces, la primera gran pretensión de esta película: crear una atmósfera trágica donde el amor atraviese las diferencias sociales. Un Romeo y Julieta estilizado y sin personajes que impongan las barreras. Tiene 54 años, es viuda y casi no sale; le encanta leer y a través de la literatura logra conectarse (o ser conectada) por este nuevo residente. La relación va tornándose cada vez más seria, y ella va cambiando. La segunda gran pretensión es filmar la metamorfosis de un animal encerrado convirtiéndose en un ser libre y así retornar a algo común, demasiado americano para ser francés.
La película está adornada de melancolía, muchas veces incongruente con lo que realmente sucede en ella. Los encuentros son, a veces, brillantes; otras, poco creíbles. No cuestiono la enorme interpretación de Josiane Balasko ni todo lo que su mirada despierta; mucho menos me permito criticar a esta joven muchacha con un gran futuro (talentosa, sugerente, seriamente provocativa). El problema radica en las conexiones, y acá podemos culpar un poco al guión. Se da aires de libertad demasiado notorios y los encuentros van más allá del realismo, exceden cualquier clase de parámetros. Otras veces sí existe una congruencia entre la melancolía y lo que verdaderamente ocurre: acá es donde se produce el efecto del dolor, el arrepentimiento, donde uno puede hablar de predestinación y tiene un final a favor para acentuar este concepto.
"El encanto del erizo" es el primer largometraje de Mona Achache. Su mirada sociocultural (la mayor diferencia se produce a través del encuentro de Renée con la hija mayor de la familia Josse, que absorbe y hereda el alma burguesa de la familia, al contrario de su hermana Paloma) abarca gran parte del relato, y a ésto se le suma un discurso por momentos demasiado espeso. Uno no duda de la inteligencia de Paloma, ni de todo lo que a ella le preocupa (acabar su vida en una pecera, es decir, que su libertad esté limitada por un grueso vidrio), pero todo suena demasiado premeditado, y en lugar de poético, científico. Su mayor logro es la creación de peculiares personajes que se ganan el cariño del público, cada uno de ellos que independientemente de otro y hundidos en su propio conflicto, van no sólo conmoviendo, sino convenciendo.
Una dinámica y dulce comedia dramática, sencilla y agradable que por momentos puede confundir. Da la libertad al espectador para configurar su propia subjetividad e interactuar con esta interesante propuesta, quizá demasiado pretenciosa para lo que verdaderamente es.
Puntuación: 5/10
(Floja)