sábado, 29 de enero de 2011

Blue Valentine.

Dean y Cindy son un matrimonio que ha vivido seis años de casados, y han formado una familia con una simpática niña. Pero la relación no es la misma, y una noche, deciden replantearse su vida juntos, para darle un sentido. Sea cual sea, "Blue Valentine" nos muestra la vida del hoy, el sufrimiento, la decadencia, junto a la vida del ayer, la felicidad, la posibilidad de vivir una vida juntos, en un contraste exquisito. Un drama romántico al borde del abismo, con un elenco estupendo y una gran calidad, aunque un modo inconveniente de manejar todas las herramientas que hubieran podido alzarla a lo más alto, a lo mejor del año 2010. Recomendable, para DVD y fanáticos del género.

Blue Valentine.


Trailer subtitulado al español.


Crítica.

Y una noche cualquiera, un matrimonio viajó al futuro para revivir el pasado y redefinir el presente. El juego que propone "Blue Valentine", es este mismo: darle sentido a una relación y una dirección que beneficie a todos los que conforman la familia. Y así, vemos como las imágenes del pasado y del presente se van mezclando para que seamos testigos de una conflictiva relación de seis años, con dos protagonistas completamente opuestos (que representan, una vez más, las dos caras de todas las cosas) y una niña que parece sufrir, y mucho.
Pero esta película, que parece seguir el rumbo de "Sólo un sueño" (es una película romántica que muestra el hundimiento de una familia y cómo intenta salir a flote, con impacto dramático, gritos, etc) tiene muchas fallas. Aún no sé a quien culpar, si se trata de un guión pobre, de un método narrativo inconveniente (vuelvo a mencionar "Sólo un sueño", con una narración completamente lineal), de las situaciones, de los actores (esto lo dudo, ambos demuestran ser altamente profesionales), pero la película me ha pasado de largo. Sin poder sentir nada, ni emoción, ni tristeza, ni furia, ni afecto. Una película que deja totalmente indiferente y, por más que muestre su gran capacidad para construir escenarios con tintes azulados, y darles vida con la sencilla aparición de dos monstruos como lo son la gran Michelle Williams y su compañero Ryan Gosling (que son dos personajes ingeniosamente estructurados), no impacta, no conmueve.
La historia de amor es buena. Muestra los altibajos emocionales y profesionales de cada uno, marca perfectamente cuál es la personalidad de cada una y le da justificación a cada una de las actitudes. La primera mitad de la película, que es -por lo menos- tediosa, sirve (aunque en exceso) para introducirnos a dos grandes personajes, dos individuos con opiniones contrarias sobre todas las cosas de la vida misma, y hasta opinan diferente sobre la muerte (ejemplo claro, la escena del autobús). La segunda mitad, que gira alrededor de "la habitación del futuro" (una idea sumamente original para plantear y diferenciar los diferentes períodos que ha vivido la pareja), sirve para enfrentarlos en todas las situaciones posibles (avanzando también con la mezcla de imágenes del pasado) y aumentar la tensión en pantalla.
Debo admitir, ahora que menciono la palabra tensión, que tiene una o dos escenas memorables (si se quiere), dos en un hospital, teniendo a Williams en una como paciente y en otra como profesional; son escenas que exponen la habilidad de dos enormes intérpretes. Pero así como pone acentos en unas pocas, desaprovecha muchas otras. Una escena que implementa la palabra "violación" (y que se trabaja de manera insuficiente) y otras que no llegan a exhibir la gravedad del asunto.
Hay algo que no puedo discutir. La historia, en sí, es fuerte. Muestra todas aquellas cosas que hace al ser humano alguien miserable. Pero se aleja de tener una visión íntima de las situaciones; de hecho, por momentos parece una cámara de seguridad en medio de un hotel, registrando apenas algunas de las situaciones más terribles que se dan dentro. El desperdicio de las cosas puede notarse fácilmente, así como el lado machista, la huequedad de los mejores momentos reducen su importancia en el relato. Sí me quedo con "el pasado" de los personajes, y con el futuro (que viene a ser el final, pues me ha dejado algo más que satisfecho). Una historia de amor y amistad más que sencilla, como cualquiera, pero que resguarda la química, el buen humor, la ternura, y hasta en sus costados negativos, la tristeza. Está planteada como pocas: te hace creer, como espectador, que hay películas en el mundo que pueden asegurar la veracidad del romance detrás de la pantalla. Es ahí donde los dos grandes actores no se esfuerzan tanto por robar (al espectador) la mirada y dan lugar a que se luzca todo lo que se ve. Es donde la película demuestra que es realmente un "todo" lo que quiere mostrar. Lástima que no encuentre la mejor manera para hacerlo.
Puntuación: 5/10 (Floja)

1 comentario:

tua dijo...

A mi la película me gustó, yo no le daría una calificación tan baja. Como dices tiene escenas memorables.

Hablando de las últimas películas de Ryan Gosling me quedo con esta sobre Drive.