sábado, 8 de enero de 2011

En un rincón del corazón...

Johnny Marco [Dorff] es una estrella del cine. Es conocido internacionalmente, pero además acechado por anónimos, periodistas y pequeños trabajos. Su vida sigue un ritmo aburrido, monótono, pero todo cambia con la llegada de su hija [Fanning], de quien se debe hacer cargo durante el tiempo que su madre esté afuera. Así, la vida de ambos cambia, mientras el padre busca ser padre y la hija, quererlo como tal. Una película inteligente de Sofía Coppola [Perdidos en Tokio] con una primera mitad estupenda; luego decae, pero no tanto como para rebajar el nivel de esta buena historia. Recomendable.

Somewhere.


Trailer subtitulado al español.




Crítica.

Sofía Coppola es, actualmente, la mejor directora de cine. Los premios nada dicen; mucho menos, que Kathryn Bigelow (ganadora del mismísimo Oscar por la estupenda "Vivir al límite") es superior a ella. Coppola tiene un manejo muy sensible, menos tenso, más colorido. Digamos que sus construcciones dan un placer particular a quien las observa, provocándole deseos de estar más allá de la pantalla. Sus películas han marcado un estilo, y sus personajes (o parte de ellos) suelen estar asociados a la inocencia o, por qué no, a la inmadurez (en un buen sentido).
Esta película es tan terriblemente inteligente, que me ha llevado desde el disgusto hacia el encanto en tan sólo dos recuerdos. No digo que es perfecta, y creo que abusa de muchos de los recursos que han convertido a "Perdidos en Tokio" en un milagro del cine contemporáneo; aún así, todo lo que vemos en "Somewhere" es demasiado cierto, demasiado creíble. Es, en líneas generales, un enfoque abstracto sobre la vida del famoso. Es una persona X que vive una vida tan aburrida como la que alguien que no es famoso, cree que lleva. No hace diferencias entre el famoso y el que no lo es; mide a todos de la misma manera.
La película, tanto nuestra percepción como lo que está realmente en la pantalla, está dividida notoriamente en dos. Por un lado, el aburrimiento, la rutina, lo cíclico. Es decir, la vida de la estrella de cine como estrella de cine, huyendo de unos, respondiéndole a otros, y oculto, solitario, en una habitación a la que noche a noche se acerca alguna mujerzuela o, en su defecto, dos bailarinas de caño para nada coordinadas. En este período, la película está repleta de giros, de escenas que no terminan. Vemos un auto recorrer una pista durante casi tres minutos, vemos al artista en una sesión de maquillaje para la que debe permanecer quieto durante cuarenta minutos, vemos números de caño (son dos) y hasta vemos una muchachita de golpe en una pista de patinaje. Inicialmente mezcla dos estilos: cuando no es un fotograma, parece un musical. Luego, cuando esa muchachita toma protagonismo (en la película y en la vida del protagonista) la película toma otros rumbos. Los fotogramas comienzan a desaparecer, el musical también, se despiertan los diálogos, las caras, y aparece algo de amor.
El final, en sí, es típico de una película de este estilo. No es necesario agregar nada, simplemente que no me parece necesaria la conclusión que cierra lo que ha podido ser una gran película, y que ha acabado siendo tan solo buena. No sólo huye de ser grande por el final, hay una serie de defectos que invaden la segunda mitad, como el predominio de la estática y la fusión de las dos mitades (digo, de una mitad más apagada y aburrida, con otra mitad más escurridiza y vibrante) que hacen algo extraño (ejemplo, cuando en la mesa desayuna la muchacha con otra mujer, y hace muecas mostrando que está irritada) con el desarrollo de la película en sí.
En general, no es una mala película. No tiene la solidez que tienen sus dos primeras (no voy a hablar de María Antonietta porque tengo opiniones que, expresarlas, me llevarán años) ni maneja muy bien las emociones como ésas. Tampoco tiene la grandeza propia y natural con la que nace una buena idea, pero la representación abstracta (y lo digo, porque constantemente generaliza, por lo que esta historia puede ser hasta una autobiografía, o la historia de cualquier otra estrella) es suficientemente buena como para dejarnos una interesante impresión. Se disfruta la inteligencia con que está pensada la primera mitad, que en mi opinión es grandiosa; de la segunda, apenas puedo rescatar (aunque no siempre) a la simpatiquísima Elle Fanning.
Puntuación: 6/10 (Buena)