sábado, 22 de enero de 2011

La Vida de los Peces

Andrés ha vivido en Alemania, y viajando a lo largo y ancho de Europa durante cerca de diez años. Un día decide regresar a Chile, durante un tiempo limitado, para vender la casa de sus padres y de paso reencontrarse con el amor de su vida, que ha dejado atrás, oculto en su pasado. La Vida de los Peces, sigue el rumbo de este joven, reencontrándose con aquella gente que aún lo recuerda, muchos de los que aún le recriminan su partida. Así, entre mirada y mirada en medio de una fiesta, Andrés vuelve a verla, y las conversaciones parecen llevar a un final totalmente diferente al que el protagonista tiene planeado. Seleccionada para el Oscar por Chile, sin haber logrado quedar entre las nueve seleccionadas. Una tierna historia de amor, corta y concisa, que repasa una serie de emociones genialmente interpretadas por Santiago Cabrera. Recomendable.

La Vida de los Peces.


Trailer en su versión original - Audio Latino.


Crítica.

Esta es la historia de una noche de cumpleaños. Una casa repleta de pasillos, personas y adornos, es el marco en el que se desarrolla toda la película, que tampoco es demasiado larga. Y un personaje, Andrés, se está despidiendo por separado de cada una de las personas distribuidas en ese lugar. Primero sus amigos, y luego, todas aquellas personas que han supuesto algo importante en su vida pasada, incluyendo a quien ha sido el amor de su vida. Diez años antes, decide marcharse a Berlín, para trabajar (viajando de lado a lado) y asentarse finalmente en Europa. Pero en esta noche, que repito, no es cualquier noche, Andrés vuelve para vender la casa de sus padres y reencontrarse por unos minutos con esas personas.
Una historia más que sencilla, que maneja perfectamente ese ritmo melancólico, nostálgico, que presenta (bueno, impone) la película. Está bien, por momentos es bastante reiterativa, pero no hay mucho que hacer durante 80 minutos en una fiesta con, prácticamente, desconocidos. Y se le deja lugar a algunos diálogos ingeniosos (como el que tiene Andrés con los dos niños), para distender el drama y añadirle dinamismo. Por otro lado, también se le deja lugar a algunos diálogos que se quedan demasiado cortos, como por ejemplo, el tema de la muerte de un amigo de Andrés, y de qué manera ésto le ha golpeado al protagonista. La película ahonda más el el costado romántico, y deja de lado otras cuestiones secundarias, aunque algunas de éstas son demasiado importantes como para ignorarlas.
"La Vida de los Peces" parece hacer referencia al modo en que ellos nadan. Tienen, dentro de su propio mundo, una direccion, un rumbo. Y Andrés está confundido. Es un pez que no sabe hacia donde ir. No sabe si darse una segunda oportunidad, si arriesgarse o si seguir viviendo la vida que lleva desde hace diez años. Y es una decisión que tiene que tomarse esa misma noche, en medio de la música, la gente y las charlas con los viejos integrantes de su vida: algunos que siguen iguales, otros que han cambiado muchísimo y que son irreconocibles para los ojos de Andrés, otros que le recriminan cosas y el resto, que lo quiere y lo respeta. Y muchos de los diálogos son inteligentes, porque marcan las diferentes personalidades desde el modo de relacionarse con el "extraño", que no es más que una proyección de lo que ha sido años atrás.
Es una película con humor muy bueno, entretenida y sumamente conmovedora. Los personajes muestran ese toque cálido que los hace "queribles" en muy poco tiempo, las situaciones impulsan y generan nuevos (re)encuentros. Los actores realizan performances espontáneas, naturales, para nada forzadas. Son capaces de transmitir mucho y están ubicados en el lugar justo dentro de este gran laberinto, donde las puertas ajenas parecen abrirse con gran facilidad. Un drama sobre la memoria, el pasado, la culpa, el arrepentimiento; sobre las segundas oportunidades, o terceras; sobre el desencuentro amoroso y el fracaso de una vida material, aunque laboralmente sea un éxito indiscutible. La película sigue nada más que movimientos, y todo lo que éstos generan. Una gran propuesta, novedosa sobre todas las cosas que tras "La Nana", vuelve a demostrar que el cine chileno, aunque a la Argentina mucho no llegue, es muy interesante. Es un cine más íntimo, y esta película particularmente cuenta con un buen manejo de todos los elementos constitutivos, aunque con un final fácil. No hay, en esos quince minutos finales, resolución más simple que la que acaba cerrando esta gran historia.
Puntuación: 6/10 (Buena)