domingo, 16 de enero de 2011

Mi Familia.

Ésta es una familia no tan usual, aunque aparentemente más perfecta que lo normal. Una pareja de lesbianas han tenido, a principios de los noventa, dos hijos por inseminación artificial. Ya crecidos los jóvenes, y al borde de convertirse en adultos, comienzan a preguntarse sobre la identidad del padre biológico. Al lograr contactarlo, lo invitarán a formar parte de sus vidas por, al menos, un tiempo. "Mi Familia", de Lisa Cholodenko (High Art) muestra las complejas relaciones entre este invitado y cada uno de los integrantes de la familia, de una manera sutil y organizada, adornada con algunos tintes dramáticos fantásticos. Gran película. Recomendable.

The Kids are all right.


Trailer subtitulado al español.



Crítica.

Lisa Cholodenko nos vuelve a hablar de homosexualidad. Una vez más. Hay directores (o directoras) que están ligadas a una temática en particular, y por poco abusan de ella. Aprovechan el tema al máximo, la misma figura pero distinto fondo, como algún artista plástico puede decir. Lo que caracteriza a esta mujer, es que siempre encuentra la manera para que ese fondo sea agradable, diferente, que motive y se entregue al espectador, que sea capaz de crear una buena conexión con la figura (o sea, la homosexualidad) para no hacerla reiterativa. Y finalmente, trabajo fino; de reiteraciones, poco y nada. Como toda (o casi toda) mujer en el mundo del cine actual.
Esta película es, sobre todas las cosas, amena. Es una propuesta que se disfruta, los personajes están bien descriptos, las situaciones son interesantes sin irse a los extremos, el humor es muy bueno, los diálogos (muchos) tienen una tonalidad altamente sofisticada, hasta poética. Es la familia, claro. Son cuatro integrantes que viven de una forma determinada, y que reciben la visita de alguien que, mal que mal, forma parte de ellos. Forma parte, en cierto modo. Es el responsable masculino de que los dos hijos de la pareja lesbiana (compuesta por dos enormes actrices como Annette Bening y Julianne Moore) hayan nacido. Y así, la película sigue la relación de este "intruso" con cada uno de los integrantes, y cómo la familia (lo general, lo colectivo) va variando.
Esta variación es visible gracias a ciertos acentos que tiene la historia. Mejor dicho, su primera parte, esa "familia" sin presencia de intrusos. Parece querer decir "la familia está bien cuando es familia", "lo que es, es" (por lo que veo mal futuro a nueras y yernos de este dúo homosexual), pero muestra a la familia de una manera poco real. No es para nada conflictiva. Es la familia que Coraline, en "Coraline y la puerta secreta", encuentra más allá de su imaginación. Perfecta, básicamente. No creo en esa parte de la familia. Está bien, ayuda a identificarse mejor con ellos, y percibir mejor el final. De cualquier manera, no creo que haya sido un acierto.
Esa parte sí se ve compensada por todos y cada uno de los actores que se desplazan en pantalla. Todos tienen una chispa que los hacen atractivos (en el caso de Mía Wasikowska, la señorita, no tanto) y "queribles"; son seres particulares e independientes, reunidos por los juegos, las ironías, los almuerzos bajo el sol y el gusto a vino. Como "Entre Copas", aunque no tan graciosa, ni perfecta, ni fantasiosa...
Además del elenco, que es magnífico, esa primera mitad (es menos que una mitad, igual) se ve ayudada por algún que otro comentario u ocurrencia hasta dramática. Ciertas ideas existencialistas llevadas a escena por el personaje del hijo (interpretado genialmente por Josh Hutcherson), sobre la importancia de su padre biológico (Mark Ruffalo) en su existencia, a pesar de todo. Y sí, son momentos más realistas (es la edad de preguntarse cosas), más sentimentales, más dramáticos. Y más allá de tener un guión con mucho, muchísimo humor (la película es una comedia, y es de las buenas), funciona mejor con el drama, con la culpa, la curiosidad, el arrepentimiento. Sus mejores momentos están asociados al camino que cada personaje debe recorrer para identificar en qué lugar del mundo están parados, gracias a qué o quién están ahí, junto a quién, y cuál es el verdadero motivo que los une, unos con otros. Ver cómo el drama le añade poder al último cuarto de película, causando (seguramente) gran emoción en el espectador (asumo que ha tenido tan impacto en mi persona). El dúo protagónico es, vuelvo a repetir, grande. Son dos mujeres que se complementan totalmente, dos actrices consagradísimas que entregan dos performances formidables. Ambas, junto al guión (que es, a pesar de todo, uno de los más sólidos del año), consiguen elevar una película simple, a una fuente de gran entretenimiento. Una tragicomedia adorable.
Puntuación: 7/10 (Notable)