sábado, 8 de enero de 2011

True Grit

Mattie tiene ya 39 años, y nos narra con su voz en off la historia de su infancia desencantada. Ella se ha hecho cargo de la muerte de su padre, de solucionar asuntos pendientes y de dar venganza al hombre que lo ha asesinado: John Chaney. Con 14 años, se enfrenta a un mundo rudo y andrógeno, contrata a un hombre tuerto y ambos salen a la busca del asesino. A ellos se les suma un Ranger de Texas, que tiene intenciones de matarlo por un suceso personal. Los tres emprenderán una peligrosa aventura sobre la tierra seca del oeste. Un western agradable y dinámico; no es lo mejor, ni lo más persona de los hermanos Coen [Fargo, Sin Lugar para los Débiles] pero es una buena propuesta para todo el público, aún para quienes odiamos el género.

True Grit.


Trailer Subtitulado al Español.





Crítica.

Y hemos aquí un western.
Es difícil empezar viéndola seriamente por dos grandes cuestiones. Primeramente, porque es de los hermanos Coen. Y en segundo lugar, porque mi ignorancia frente al género, quizá me impida (o me permita, ¿Por qué no?) ver cosas realmente trascendentes para este antiguo estilo. Con lo poco que he visto sobre este cine de antaño, que no me hace gracia en absoluto, me basta para decir que "True Grit" es espléndida, porque brinda impacto y sorpresa de manera simultánea.
En un mundo de hombres, una niña sin filtros está dispuesta a todo. Tras la muerte de su padre, decide hacerse cargo de los asuntos pendientes. Empieza a conseguir algo de dinero con lo que ha quedado de su padre, e lo invierte para contratar a quien sea capaz de matar al asesino de su padre. Le ofrecen una serie de hombres a los que ella puede elegir, pero ella elige al "malo", un hombre con un parche en el ojo interpretado por Jeff Bridges (que tiene todo para actuar en este estilo de películas). A ellos se les une otro sujeto, un ranger texano (Matt Damon), y entre todos van a cazar (cada uno por su propio interés) a Chaney, el asesino.
La película no es aburrida para nada. Combina fantásticamente la acción, el suspenso, la aventura y hasta el humor, aunque increíblemente (más en una película Coen) esto último es lo más extraño. No es que no haya situaciones graciosas en la cinta, pues las hay y son varias, sino que uno suele reirse (en las películas de estos directores) de lo que pasa, más que de lo que se dice. Acá no nos causa gracia lo que sucede, no nos causa gracia lo "humano" (que suele ser la figura usada para las ironías), nos causa gracia lo que son capaces de decir. No son personajes tan absurdos (al menos, al principio), es una película seria, como ni siquiera ha sido la galardonada "Sin lugar para los Débiles". Recién en la última media hora, cuando (tras ver que entre los tres, es decir, la niña y los dos sujetos, se han cuestionado la habilidad del otro y se han humillado entre ellos) vemos en medio de una persecución a los dos protagonistas poniendo a prueba su capacidad a la hora de disparar (arrojando botellas al viento cuando deben estar haciendo trotar a sus caballos), ahí la película, acompañada por el calor y el árido territorio, se convierte en una película puramente Coen. Cuando el absurdo dice presente, y sin ser demasiado tarde, va camino a convertirse en grandiosa.
Otra de las cosas sorprendentes es el poco trato que se les da a los personajes secundarios. Siempre se les da importancia hasta al más mínimo decorado, pero acá el mundo gira alrededor del trío protagónico (y muy apenas de Damon, que forma parte de este trío), y juega con la tensión de los diálogos más hilarantes y fuertes entre ellos, lo cual está muy bien, pero es novedoso para lo que estamos acostumbrados. El elenco es muy bueno y los personajes lo son, en una buena medida. Hailee Steinfeld, la niña, hace una actuación memorable. Está bien, el guión le da un soporte grandísimo, pero no es fácil tener una presencia tan sólida como la del consagrado Bridges, que es el otro que desde su aparición, transforma el tono de la pantalla y le da un ritmo completamente distinto.
No es necesario mencionar todas las cosas buenas que tiene esta película, porque son muchas. En sí, el conjunto de todas las cosas (hasta de las mismas fallas que he mencionado) crean esta gran aventura, principalmente la fotografía (es hora de que Deakins se lleve el Oscar), la banda sonora (Carter Burwell ha hecho un trabajo fantástico y olvidadísimo en "Quémese después de leerse") y los dos protagonistas, altísimamente destacados. La propuesta es grandiosa. Porque revive un género pocas veces visto en esta década. Porque te atrapa como pocas. Y porque merece ser vista esa escena del caballo atravesando el río, ésa escena te enriquece el alma.
Puntuación: 8/10 (Muy Buena)