viernes, 25 de febrero de 2011

Biutiful, de Alejandro González Iñárritu. Breve análisis.

 Alejandro González Iñárritu (Amores Perros, 21 Gramos, Babel) dirige esta particular historia de título "Biutiful", que le ha otorgado a Javier Bardem el premio a la interpretación masculina en el Festival de Cannes. Decir que su actuación es gloriosa, es poco. Lo que hace Bardem en Biutiful es sufrir el personaje, sufrir la película y hundirnos en una embriagadora tragedia. Curioso que el director apunte tanto a la fantasía y abra tramas secundarias con temáticas socioculturales sin resolverse, o sin llegar a un punto muerto. Son cosas que, en dos veces que la he visto, no me han gustado. Aún así, soy consciente de que esta película, nominada al Oscar como mejor película extranjera y mejor actuación protagónica masculina, es un logro notable dentro del cine de este año, una desgarradora crónica sobre el tiempo, tan poética como "El Curioso Caso de Benjamin Button", y tan terrible como "El Juego del Miedo". Este análisis no pretende repasar algunos de los puntos más importantes de esta película, sino además dejar expreso en público mi encanto con la película tras una segunda mirada. La crítica que hallarán en el blog, con unos 5 puntos y unas cuantas letras, son por esa primera vez en que la vi. Este análisis muestra que las segundas veces muchas veces son mejores, y sirven para entender y vivir muchas más cosas.


Creo que lo más parecido a "Biutiful", en el mundo en general, son los estados de ánimo. Biutiful es uno de ellos, en cierto modo. Y seguramente pueda sonar mal usarlo en el lenguaje cotidiano (porque claro, es inapropiado decir que uno "está biutiful"), lenguaje que es además un protagonista clave dentro de esta historia, pero no hay otra cosa que pueda compararse mejor con esta compleja historia. Es cambiante, básicamente, y es además muy personal. Como los estados de ánimo, no sólo forman parte de la naturaleza del hombre, sino que es la única naturaleza verdadera, auténtica, que uno mismo crea. Y acá, personas que tan sólo comparten diferencias, crean lo suyo y se conectan de las formas más interesantes. Es un modo de ver la vida, desde una perspectiva universal.

Uxbal es un personaje común y corriente. Tiene ciertas características que lo hacen único y diferente a cualquier otro. Diferente a Ana, su hija, una mujer sensible pero con temperamento; a Mateo, su hijo, un joven que necesita su protección. Diferente a su esposa, que más que una protección necesita una conciencia. Él sabe protegerse a sí mismo, sabe actuar con certeza y sabe reaccionar frente al mundo. Le hace falta algo fundamental. Muchos dirán que "suerte", algo indiscutible. Aunque más que "suerte", necesita tiempo. La muerte no tiene que ver con la suerte. Tampoco con el tiempo. Pero el tiempo tiene que ver con la muerte, y cuando ésta acecha, significa que el tiempo se acaba, que el reloj de arena no caerá porque tiene demasiado peso en su base. Está ganando su verdadero peso, peso de una "vida espiritual" que ya investiga Iñárritu en "21 gramos", el peso del alma humana.

Suelo hacer estos breves análisis sobre las películas que más me llaman la atención, películas que suelo descubrir en el apartado de película extranjera, entre los nominados al Oscar. El año pasado, "La Cinta Blanca" suponía un enorme misterio para los espectadores. ¿Cuál es el verdadero mensaje? ¿Tiene que ver con la maldad, o simplemente es una historia más, presuntamente real, de esas que tanto gustan sobre la Primera Guerra Mundial? Conclusiones, miles. Porque de eso se trata. Son historias complejas con finalidades simples, al parecer, pues no hay nada más sencillo que la reflexión. No se necesita nada fuera de nuestro cuerpo para poder hacerlo. Y "Biutiful", eje al que concebimos desde nuestro propio estado de ánimo, construcción que vemos, pero que nosotros mismos como sociedad hemos creado desde actitudes y sensaciones, hace más que arrastrarnos a una reflexión inmediata. Nos deprime.

Hoy en día el cine es libre. Se muestra de todo, y está muy bien que no presente restricciones. El pueblo la recibe a su gusto y placer. La película no ha sido recibida como lo que su palabra indica, sino todo lo contrario, y de hecho, hasta parece una ironía. El título parece ser clave, se repite en la historia y de maneras diferentes.
Podemos decir que la palabra es miles de cosas, excepto "hermosa". Podemos usar la palabra para expresar nuestra pasión por lo que se cuenta, o por el modo de hacerlo, aunque no estamos usándola de la manera adecuada. No hay nada de placentero detrás de esta película. Es un eterno padecer. Es chocarse contra la pared, de la manera más realista posible (no tanto como chocársela de manera literal, claro) y desde un enfoque que va entre lo poético (por el constante uso de las metáforas, como los muertos adheridos al techo) y lo visceral (ya no hay tanta magia o fantasía, sólo resta lo que la naturaleza realmente es, y al parecer no es nada bueno).

Yo siempre digo que una persona con problemas en un contexto problemático nunca puede curarse. Tampoco va a favorecer demasiado al contexto que lo rodea. La máxima interacción puede ser el aprendizaje, que nada cura en estos casos, aunque muchas veces sirve para quitarnos las dudas, que son un peso de encima. Uxbal tiene dudas. Es, al parecer, la persona de la que menos esperamos dudas. Una persona que trabaja como guía de espíritus, para que los fallecidos puedan encontrar el camino de vuelta adonde han sido creados. Y aún así, desconoce qué le deparará la vida después de la muerte, si es que la hay. Desconoce también qué pasará con sus hijos, y quiere irse con tranquilidad y seguridad, prueba del enorme amor que los tiene. Aparecen dos piedras, que vienen a ser "la capa de 'Crash'", elementos comunes a los que el hombre les da un significado distinto, como el de protección. Y así, la tristeza (que también es un estado de ánimo) junto a la inseguridad marcan ese momento tan especial (y conmovedor) en el que reparte la salvación. Regala lo que tiene a los demás, y no es que haya dejado de pensar en él. Piensa en él más que nunca. Piensa en que ahora es el momento, pues ya está preparado para enfrentarse con la muerte, y tan sólo es cuestión de tiempo.

La diferencia entre Uxbal y todos los personajes que usualmente sufren cáncer, es que todos son enfermos y guerreros, y éste es un guerrero enfermo. Un explotador de la explotación que lucha, pero desconoce para quién. Cierta situación le hace ver que toda su vida ha estado luchando para sí mismo, algo diferente a la misión para la que hemos sido destinados. Es ahí cuando intenta cambiar el rumbo de su vida y ayudar de verdad, sin pensar en el tiempo. De ahí saca la fuerza para elevarse. Un sujeto muy inteligente (sí, con muy mala suerte) pero con mucho que aprender.

Volviendo unos párrafos atrás, yo siempre digo que una persona con problemas en un contexto problemático nunca puede curarse. Esta película muestra que estoy equivocado, o al menos, éso me da a entender. Uxbal se cura milagrosamente de la enfermedad más grande que lo ataca, y se debe gracias a su relación con el mundo, con todos esos personajes que viven, así como él. El aprendizaje parece ser lo más importante de todos. En "La Cinta Blanca" también lo era. Era aprender a no patear para otro lado la pelota que nos patean a nosotros. Aprendizaje que se puede hacer difícil por muchos factores. Acá es donde Iñárritu asoma la cabeza en lo que mejor le sale (y aunque la haya visto dos veces, y me haya gustado considerablemente más en esta oportunidad, vuelvo a insistir que su mirada sociocultural sigue siendo poco profunda) y como el glorioso Espíritu Santo les da voz a todos los títeres, pero en diferentes lenguas. Y nadie parece entender demasiado de nada, pero todos saben muy bien que entienden demasiado de todo. La muerte, en más de tres oportunidades, se vuelve el lenguaje común de esta colectividad de colectividades, cuando más de uno ha exclamado "la risa es el idioma universal". Ya no lo es. En un mundo como el que Iñárritu muestra en esa oscura Barcelona, la risa es una lengua obsoleta.

2 comentarios:

Mario dijo...

Ésta película todavía no llega por acá, a veces sucede de esa manera con las distribuidoras, llega una pero no otra sin embargo tardeo temprano surgen en la cartelera, en Argentina ya está estrenada por ejemplo, la he estado buscando pero infructuosamente no la he encontrado, Bardem me parece un excelente actor incluso en películas malas como parece ser ésta última por tantas críticas en contra que he leído, de todas maneras quiero verla, para ver el logro escénico de Bardem, ya desde tiempo atrás el mejor actor de habla española. Un abrazo.

Mario.

Emilio Luna dijo...

No me gustó demasiado Biutiful. Le falta algo de frescura y narrativamente no tiene mucha profundidad. Iñárritu está algo perdido sin Arriaga y viceversa.

Bardemn salva la película como lo hizo con Antes que Anochezca de Julian Schnabel. Tremendo.

Pese a todo, puede ganar el óscar a cinta foránea. Aunque preferiría Canino o In a Better World!!

Un abrazo Rodrigo!!