miércoles, 2 de febrero de 2011

Restrepo

Documental nominado al Oscar que narra el período en que un grupo de soldados debió, en 2007, trasladarse al Valle Korengal en Afganistán para servir a la nación. La cámara sigue cada uno de los meses, las emociones de cada uno de los individuos, las situaciones que se van dando, las heridas que se abren para jamás cerrarse y la esperanza de que la campaña finalmente se termine. Una historia de lealtad complicada a la hora de consumir, por su realismo y su crudeza, pero aún así una muestra de que aún pueden hacerse buenos productos desde la sencillez. Recomendable.

Restrepo.


Trailer en su versión original.


Crítica.

Documental con un título que simboliza no sólo una pequeña y peligrosa área hundida en un valle, sino la figura de un héroe que ha perdido su vida en el campo de batalla. Esta película sigue íntimamente el movimiento de un grupo de soldados en una dura y letal campaña de 15 meses, sus miedos, sus emociones, sus deseos de volver vivos a casa y algunos de sus momentos más tensos, de mayor tristeza y hasta aquellas pequeñas situaciones que los llevan a la felicidad. Una película que, a priori, parece mostrar el peligro oculto en cada una de las rocas de ese lugar, y tiene muchas imágenes que impactan en ese sentido, por su realismo (debo aclarar, ésto es real) y por el terror que producen en el espectador. "Restrepo" no es un documental que pretenda (al menos, dudo que sea su principal objetivo) denunciar el envío de soldados americanos a Afganistán, y pasado cierto tiempo, tampoco parece pretender darnos un relato extremadamente crudo del combate (tampoco apaga la llama de la acción beligerante americana), sino mostrarnos las relaciones humanas desde una intensa perspectiva entre los integrantes de este pelotón, la amistad, la necesidad, la complementariedad, la protección y la unidad.
Una crónica que atrapa desde principio a fin, narrada en parte por los mismos combatientes que han sobrevivido, y el resto contado por las grabaciones, que de por sí son muy fuertes. Muchos la han comparado con "Vivir al límite", la galardonada cinta de Kathryn Bigelow. Ambas son muy buenas, pero la tensión que provoca "Restrepo" (que no es tan electrizante como la mencionada triunfadora en los últimos Oscar) puede asociarse más con el excelentísimo trabajo de Brian Di Palma en "Redacted", y que más allá de que sus argumentos no tengan demasiados puntos en común ("Redacted" es una película de denuncia claramente contra Estados Unidos), ambas te dejan boquiabierto por su realismo, y proporcionan al espectador dos caras diferentes de un soldado americano.
"Restrepo" funciona bien en todos los sentidos. Las pequeñas pizcas de humor hacen más blanda la historia (sino, créanme, es muy difícil de digerir), la emoción le da una mirada trágica que afecta (y realmente lo hace) a quien es testigo de ella. Una cosa muy interesante es el uso del nombre de Restrepo en el título de la película, y además, en el bautismo de esa dañina central donde se halla oculto el pelotón. ¿Cómo usar (se preguntan ellos) el nombre de alguien tan bueno para definir un lugar tan malo? Y a la medida que avanza el relato, ese lugar se va transformando y va haciendo honor, de alguna manera, al nombre de un verdadero héroe.
Sí es notoria cierta distancia de la narración con el juicio de la situación. Es decir, las cosas se dicen o muestran hasta cierto punto, es osada por la mitad y queda muy en claro que no quiere entrometerse en cuestiones políticas. Simplemente mostrar que los combates son crudos, algo no tan novedoso, y que en el mundo de la maldad, el bombardeo o tiroteo constante, existe lealtad y respeto. Una mirada más bien sensible de hombres que no son máquinas, y que como cualquier ser humano, quiere volver a su casa y escapar del mundo de la agresividad y el diario y sanguinario enfrentamiento; un modo de conectarse emocionalmente con un grupo de artistas, que hacen arte a su modo, lo sienten y lo sufren.
Un trabajo prolijo, conmovedor, con una última media hora fascinante y, para concluir, un final fantástico. Esta película no deja indiferente, logra penetrar como una bala, con la fuerza de un cañón y herir en lo más profundo. Porque todos somos heridos en la vida, todos somos "Restrepo", somos individuos que luchamos por la vida (claro, de diferentes maneras) y nuestras actitudes no son tan diferentes a las que la película ofrece.
Puntuación: 7/10 (Notable)

2 comentarios:

Emilio Luna dijo...

Muy buena cosecha de documentales este año. De todos me quedo con Waiting for a Superman. Restrepo me gustó aunque, si que el tema está algo trillado.

Tengo muchas ganas de ver a Bansky y su falso documental.

Un saludo Rodrigo

Mario dijo...

El cine te hace volar la imaginación, puede captar la esencia humana como pocos otros medios pero un documental bien filmado con algo de arte y franqueza te muestra la realidad tal cual es tocando los puntos álgidos y enfocándose en crear un mensaje capturando tus sentidos, cuando no se nos manipula pero se nos enseña un tema podemos reflexionar sobre éste y ver como es la vida en ese estado, nuestra mirada será más penetrante y entenderemos más una situación. Pienso que debe ser algo que valorar éste documental -aún siendo parcial o pesado- porque la guerra es un tema que despierta emociones, es difícil de comprender y estos documentales ayudan. Un abrazo.

Mario.