domingo, 6 de marzo de 2011

In a better world.

Susanne Bier relata la amistad de dos jóvenes de doce, trece años. Uno de ellos es continuamente agredido en la escuela, y es hijo de padres separados. El otro, es un muchacho más agresivo, que ha perdido a su madre tras meses de enfermedad, pero ambos acaban llevándose bien. Los niños empiezan a ver la violenta realidad que los rodea, y se dan cuenta de que el mejor modo de "ganar" y solucionar las cosas es atentando contra aquel que te hiere, de la forma que sea. Tras un pequeño incidente entre dos adultos (uno de ellos padre del joven agredido y doctor dedicado a salvar las vidas de una sociedad al borde de la guerra), los jovenes deciden intervenir, a su modo, en el asunto. Algo que hará reflexionar a muchos sobre el modo de actuar de nuestra sociedad, y sobre el modo de educar. Una buena película sobre la conducta y la familia, ganadora del Oscar a la Mejor Película Extranjera. Recomendable.

Haevnen.


Trailer subtitulado al español.


Crítica.

Literalmente, un poco más de pólvora la hubiera convertido en un redondísimo esquema sobre la violencia en el mundo. Pero el trabajo es bueno, igualmente. En dos espacios paralelos, la violencia es algo común. No por ser diferentes comunidades, ni por tener diferentes modelos de desarrollo, ésto cambia. Por el contrario, no tiene nada que ver con el estilo de vida, sino con la educación verdadera. Educación que no pasa por escuelas grandes y muchos maestros (estamos hablando de ésto en relación a la violencia, claro que la educación también pasa por todos los profesionales), sino por la presencia de una familia que debe contener a los chicos de la mejor manera posible. Y así, dos niños de mundos diferentes se conocen en un colegio. Ambos se sienten desprotegidos, en cierto modo. Uno de ellos, Elia, sufre la separación de sus padres, mientras que la relación con su madre es bastante mala. El otro de ellos, Christian, tiene un padre con el que se siente distanciado, y una madre que ha fallecido recientemente. Los jóvenes (que más se parecen a los de "El niño con el pijama de rayas" que a los de cualquier otra película) encuentran en el otro alguien que los comprenda, que atiendan a lo que dicen.
¿Qué tiene que ver ésto con la violencia? Mucho. Porque cada uno de los personajes tiene una mirada particular sobre la violencia. Algunos emplean el abuso, otros la venganza, otros el golpe fácil, otros la mentira (y desde este aspecto entenderán por qué digo que un poco más de pólvora la hubiera convertido en una película grandiosa) y otros intentan buscar modos para evitar practicar la violencia.
Si hay un personaje que representa la esperanza de vivir "en un mundo mejor", como lo dice su título, es el médico. Un hombre que ayuda constantemente a la gente sin importarle los pecados que han cometido, que trata del modo que puede de apoyar a sus hijos y que es capaz de perdonar más allá de todo. En mi opinión, un personaje muy poco creíble. Pero sirve, en el relato, para demostrar que en algún lugar del mundo hay esperanzas, hay buenas personas que no se dejan llevar por la sangre, aunque nosotros no las veamos frecuentemente. El resto de los personajes (a excepción del padre de Christian, de quien no se habla demasiado, aunque al parecer tampoco es una persona violenta) tienen que ver con este mecanismo. Algunos se sienten fuertes para atentar contra la libertad del otro, otros sienten el impulso para vengarse, y otros la superioridad para pararse y golpear al otro.
La película no decepciona en ningún momento, porque es todo lo que puede esperarse de una película de Susanne Bier. Ninguna de sus películas es mala, pero tampoco son trabajos extraordinarios como los del también danés Lars von Trier. Es una película sencilla, quizá la más seria que haya hecho en los últimos años y con un ritmo interesante. Hay cierta escena con un auto que es brillante. Está manejada con la tensión de una película americana, mezclando las escenas de dos mujeres desatentas, dos niños aterrados y un mundo a punto de transformarse. Superior a lo esperado, esta película es recomendable por mostrar el mundo con un acento particular. Tiene sus fallas, personajes con poca profundidad y unos últimos 25 minutos prácticamente irrelevantes (aunque hay alguna que otra escena genial en el medio), pero sus aciertos la agrandan aún más: es fuerte, la juventud es expuesta con realismo, la adultez vista con un peculiar ojo crítico y los diálogos son una maravilla. Sino observen las conversaciones entre Christian (el que ha perdido a su madre) y su padre. Muestran que aunque muchos estemos en desacuerdo con el Oscar que le ganó a "Biutiful", "Dogtooth", "Incendies" y "Outside the Law", tampoco es una injusta vencedora. Simplemente no es la mejor del rubro, pero es una buena oferta.
Puntuación: 6/10 (Buena)

1 comentario:

Emilio Luna dijo...

A mi entusiasmó, Rodrigo, como ya te conté, Bier me encanta. Me gusta el realismo y el toque poético en sus filmes. Quizás In A Better World es demasiado pausada y se recrea en exceso pero me entusiasma igual. Te recomiendo Cosas que Perdimos en el Fuego. Una cinta sobre la perdida y la amistad. Me fascina.

Un abrazo