miércoles, 9 de marzo de 2011

Poesía.

Una mujer con dificultades a la hora de recordar palabras, decide inscribirse en un breve curso de poesía. No sólo para no perderlas del todo, sino porque ha sido una especie de deuda pendiente con un pasado, que parecía indicarle que había nacido para eso. Convive con su nieto, un joven típico (la palabra que describe la relación entre "típico" y "joven" es "cerrado") a quien intenta educar y criar (ya que su madre nunca aparece) como puede, con sesenta y seis años y trabajando en el cuidado de un anciano con problemas de salud.
En el medio de la paz de sus vidas, un cadáver sale a flote en medio de un río. La muchacha era compañera del nieto de Mija (la señora), y escondía un gravísimo secreto. Película de muchas palabras, muchísimas, con una belleza visual admirable y una interpretación espectacular de su protagonista. Una oferta para no dejar de ver, aunque no esté a la altura del cine coreano, que es una maravilla. Recomendable.

Shi.


Trailer subtitulado al español.


Crítica.

"Poesía" puede considerarse como una versión dramática y medianamente libre de "Happy: un cuento sobre la felicidad" que le permite al personaje protagónico poner buena cara al mal tiempo. Aunque Mija, la mujer coreana que bien podría ser la abuela de Poppy (la protagonista de la mencionada cinta británica de Mike Leigh), no sonríe tanto. De hecho, tampoco se siente cómoda con una sonrisa, porque no lo siente. Ambas van a aprender algo nuevo, poesía, conducción, pero lo hacen por una necesidad que va más allá de un aprendizaje tan material.
Increíblemente acabé conectándome más con la muchacha británica. Y es extraño, ya que es un personaje mucho más exagerado y, en cierto modo, más irreal. No sé por qué pasa esa sensación, dudo que por la credibilidad. Quizá sea porque a Poppy la favorece un guión que sabe (y muestra que sabe) por dónde ir. Y Mija, una mujer que va perdiendo las palabras y que trata de aprenderlas de nuevo en una complicada instancia de su vida, tiene dificultades serias para expresarse oralmente (lo cual es un punto a favor del guión), como serias dificultades para expresarse desde sus acciones (y no pueden decirme que eso es favorable).
Como suelen serlo este tipo de películas asiáticas, "Poesía" es bella. Muy bella, porque su belleza curiosamente es ajena a lo que se cuenta, que es mucho y en muy poco tiempo. Es agradable ver la película, pero los mayores problemas vienen a la hora de escucharla. Hay tres notorias etapas de la película: unos primeros cincuenta minutos donde las palabras y las situaciones fluyen con dificultad, unos siguientes cuarenta minutos donde las palabras dan en el blanco y la emoción llega a un punto máximo (prueba, entre otras tantas cosas, que esa actriz es capaz de ser diferente en cada etapa aunque su personaje no tenga demasiadas transformaciones) y unos últimos cuarenta y cinco minutos que inflan demasiado un globo que colapsa inútilmente. Digamos que esos cuarenta y cinco minutos están, literalmente, llenos de palabras. Demasiadas. Y la historia se va de las manos.
Mi reflexión acerca de la irregularidad de la historia es extraña. Por momentos, la pienso como un grave error. Un personaje estático que se desplaza solo no queda bien. El rostro se transforma, pero el contexto no le ordena que lo haga. Por otros momentos, la pienso como un acierto. Encuentro dos puntos posibles donde ese rostro puede llegar a cambiar de tonalidad (una verdad al principio de la película, y una tierna imagen de su nieto jugando con dos niñas), y cambia. No de la mejor forma, pero lo hace. Y aunque no tenga demasiadas respuestas, porque jamás he sido bueno para la poesía y las metáforas no me agradan, es probable que esas palabras (para mí, abstractas en muchos momentos) sí tengan un porqué. Mejor dicho, no las palabras, sino el modo de lanzarlas. Con lentitud al principio, con certeza luego y finalmente con abundancia. Sigue, curiosamente, el paso de Mija hacia la inspiración: desde un impacto que le roba las palabras hasta que ciertas ocurrencias la van llenando de sentimientos. Sobre todo el amor, que la hace tomar una decisión importante para poder salvar la felicidad de su nieto.
Pero más allá de que la protagonista sepa poner caras, mirar hacia arriba y ser ignorada/burlada por personas que han perdido esa noción poética (como muchos de la película, o como yo), hay otros que se refugian en una poesía (no necesariamente poesía, simplemente en "ese mundo color de rosas") que vende la vida con más adjetivos que verbos (una muchacha ignora un suicidio y trata de no borrar esa sonrisa). Y cada uno ve la vida desde diferentes aspectos. Interesantes aspectos y muy ligados a un costado muy profundo del alma. El tema es que el final se me escapa rápidamente. Hay poesía en ese final, pero a su vez no la hay. No existe ese golpe que la imagen final parece querer desprender. No me termina de conmover, o sorprender, aunque sí me hace recordar qué bellos son los cuarenta minutos medios. Bellísimos.
Puntuación: 6/10 (Buena)

2 comentarios:

Mario dijo...

Ésta película quiero verla, me gusta el cine sur coreano, quiero conocerlo más a fondo para ser más exacto, "Poetry" me atrae, está en mis planes verla y seguro que la encontraré de aquí a un tiempo, me gusta que el personaje sea una mujer de edad, me gusta que los protagonistas salgan del molde si bien también me fijo en el arte y para eso no sigo más parámetros que lo que me dice la pantalla. Leo que te gustó más "la felicidad trae suerte" de Mike Leigh con la que encuentras semejanzas, ya la tengo apuntada como al director británico de quien quiero ver su filmografía, empezaré por lo más fácil de hallar "Another year" y esperaré a darme con otras cintas suyas. Un abrazo.

Mario.

Emilio Luna dijo...

Aún no la he visto aunque he leido sobre ella tras su presentación en Cannes. De hecho, voy a sortear el dvd en mi primer concurso!!Estate atento!!

Un abrazo