domingo, 6 de marzo de 2011

Samarra.

Basada en hechos reales, esta película sigue a un grupo de soldados americanos en Medio Oriente. Cada uno usa la experiencia con motivos distintos, pero viven una misma realidad. Un día de los tantos, irrumpen en una casa y acaban (no todos) violando y matando a una adolescente y a prácticamente todos los integrantes de su familia. Esta película, que mezcla el documental, el testimonial y el drama, muestra la realidad de los héroes y la respuesta por parte de Irak frente al hecho. Condensa el crudo realismo de la guerra de una forma fantástica, que la hace, por momentos, única. Una mirada diferente e imperdible, con un final devastador. Recomendable.

Redacted.


Trailer subtitulado al español.


Crítica.

El regalo prometido, por así decirlo. Muchas veces he hablado de esta película, generalmente cuando publico mi opinión sobre una película de guerra. No porque sea igual que las otras, sino precisamente por lo contrario: es una película sumamente particular, obsesionada con el realismo a cualquier costo. Lo logra como pocas obras, porque tiene un responsable que sabe ordenar todas sus herramientas (estamos hablando de un Brian De Palma que sabe muy bien lo que hace, esta película está a la altura de sus primeros trabajos) y convertirlas en una controversial crónica sobre cómo las pequeñas cosas pueden descarrilarse y, de la misma forma, cómo las grandes cosas (ésas que están directamente ligadas a las vidas de los hombres) pueden seguir el mismo rumbo e irse adonde no deben.
Está bien, por momentos esas herramientas hablan de más. El realismo está, y probablemente sea la que mejor maneja el suspenso de todo el año 2007 (año de enormes películas del género como "Sin lugar para los débiles"), aunque sí, hay momentos en que todo parece ser demasiado. La construcción está realizada a base de grabaciones de los soldados (ficticias), historias paralelas (ficticias), testimonios (ficticios), pero alrededor de un hecho terriblemente real. Sí, más de uno quisiera creer que no sucedió. Sin embargo sí, pasó. Y esta película se empeña con un gran enfoque en demostrarnos qué hay detrás de estos sucesos.
Un breve largometraje con muy buenos diálogos y que poco a poco llevan a un acto trágico: la violación y asesinato de una adolescente, causada por soldados estadounidenses. Y nadie puede decirme que no es una oferta polémica, haya sido o no la intención del director (estoy seguro que sí, igualmente). No creo que haya caído demasiado bien al pueblo norteamericano, porque al parecer, ésa es la idea: generar polémica. Y está muy bien atreverse a probar que no todo es color de rosas. No sólo mostrar que la guerra es mala, sino además mostrar que muchas veces los héroes no lo son, realmente.
Un buen estudio de la violencia, del "ojo por ojo" como parte del lenguaje universal, que lleva a la reflexión: ¿Cuán necesaria es la guerra? Subraya en varias oportunidades el absurdo de los enfrentamientos, principalmente ubicando a cinco soldados en lugares donde nada hacen: observan moscas, se duermen sosteniendo un arma o prefieren divertirse con víctimas del lugar. En ese sentido, la mirada es común. Muchas películas han debatido sobre la necesidad de enfrentarnos tan violentamente, y esta, al parecer, es otra de ellas. Lo que la hace más particular es su mirada a Estados Unidos, y no su mirada sobre la guerra.
Para afirmar ésto, sólo resta ver un discurso final, posterior a la guerra. Un discurso contra la violencia y las guerras, además de una charla sobre el arrepentimiento. En ese momento, la película se despega de una atmósfera muy bien sostenida, y el director se mete de lleno. Sus palabras son simples: no necesitamos guerra. Y la simplicidad con la que la voz del director se mete de golpe nos hace pensar si el resto de las escenas son necesarias, o valen algo. La película deja bien en claro el "no" a la guerra, pero aún así el director presta su voz y grita, llora. Es así donde más de una impresión (negativa) te hace creer que estás viendo un trabajo poco espontáneo; por el contrario, una carta de disculpas al resto del mundo.
Sí me quedo con las imágenes finales, que también rompen con el ritmo que tenía la cinta, pero de un modo agresivo y cruel como la realidad. Por momentos me hace creer que es una película tan buena como "Vals con Bashir", aunque en otras ocasiones me hace pensar que no tiene alma. Pero mi optimismo cinematográfico me hace creer y elegir al Brian De Palma de los primeros 80 minutos, el hombre que sabe expresar lo que siente con grandes diálogos e intensas situaciones.
Puntuación: 7/10 (Notable)

2 comentarios:

Mario dijo...

Me hace acordar de una película que también es de Brian de Palma, "Pecados de guerra", en ella se ve como el poder absoluto hace que los soldados se aprovechen, está ambientada en Vietnam; una mirada vista desde un estadounidense hacia sus mismos compatriotas, anteponiendo el sentido de justicia por sobre su nacionalidad que no sería mucho sin los valores que defienden algunos. De Palma tiene películas célebres, habrá que ver si ha vuelto al cauce, como que anda extraviado desde hace un tiempo atrás. Un abrazo.

Mario.

Emilio Luna dijo...

Cambio de look a tu publicación!!Ten cuidado que después blogger la juega. Bromas aparte. Ando algo saturado de tanto género dedicado a los efectos de la guerra. Aunque hay maravillas como Restrepo, documental nominado al Óscar y que cuenta verdades cómo puños.

Redacted me agotó un poco, sobre todo el tono de falso documental. Aún así De Palma vuelve a su mejor forma. Una forma que espero que mantenga porque llevaba una temporada dura en cuanto a filmes estrenados. No queda tan lejos cuando le llamaban el joven Hitchcock. Un abrazo Rodrigo!!