martes, 1 de marzo de 2011

Tres grandes cortometrajes del siglo XXI.

Una pequeña mirada a tres enormes cortometrajes distribuidos a lo largo de esta década, de diferentes continentes, estilos y sobre todas las cosas, con un impacto particular.
No estoy diciendo que sean los tres mejores que he visto, porque saben que en mis pequeños ratos libres prefiero ver un trailer de una película con guión de Charlie Kauffman, incluso habiéndola visto, antes de ver un cortometraje. Simplemente, de todo lo poco que he visto, tres trabajos que siguen volando como pajaritos sobre mi cabeza.

Trabajo número 1. "Presto".
Sí, algo de Pixar que me gustó de verdad. Está bien, "Ratatouille" es una gran película, sin dudarlo la mejor película de este gran estudio. Pero "Presto", que acompañó a "Wall·E" en sus funciones (al menos acá en Argentina), es totalmente distinta a lo que suelen hacer estos creadores. De haber sabido que antes de "Wall·E" estaba "Presto", la habría visto en el cine.
Distinta, porque ver una película de Pixar significa devorarse 90 minutos pegados a una moraleja un poco más forzosa que empujar una pared. Acá no hay moralejas, al menos no pude percibir ninguna. Tampoco hay demasiado espacio en 6 minutos. Y logra olvidarse de los mensajes tiernos para niños (a estas alturas, decirle a un niño que no ensucie la Tierra es inútil, ni hablar a un grande...) y enfocarse a lo concreto, que es la historia. Historia más que sencilla, un mágico duelo entre un mago y un conejo rebelde. Repleta de humor, no se sale de su grandeza en ningún momento y capta completamente la atención. Además, el conejo es adorable.


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Trabajo número 2.
"La Maison on petits cubes".
La memoria suele fallarme, pero si esta vez (al menos) no me engaña, esta película ganó el Oscar. Y si no mezclo los años, se lo ganó a "Presto". Película japonesa extrañísima, de esas que uno va viendo una y otra vez, y el dolor aumenta gradualmente. Me atrevería a decir que es uno de los cortometrajes más trágicos que vi en mi vida. Explora algunas de las imágenes más bellas de un pasado que alguien frágil teme recordar para no hacer más triste su solitaria vida.
El cortometraje, un poco más largo (debe ser de entre 10 a 15 minutos), muestra a un hombre solo en medio de la inmensidad. Vive en una casa formada por cubos, pero dispuestos de una manera inusual. Al verse víctima de frecuentes inundaciones, que cada vez se van haciendo más severas, retira todo lo que puede de su casa y construye, como puede, un piso encima del que ya tenía. Y así, año tras año, estos cubos fueron aumentando hasta quedar una construcción enorme, de doce o trece "pisos". Pero un día el hombre pierde su pipa, que cae unos "cubos" abajo. El hombre se sumerge a aquellos cubos, por una pequeña puerta que más que conectar el "arriba" con el "abajo", conecta el presente con el pasado. Un viaje sencillo, al parecer. Pero cada vez que baje un piso, verá ciertos elementos que fueron quedando en ellos, y que le recuerdan su vida. Sí, tristísimo. El impacto que tiene es increíble. Porque es un trabajo visualmente bello, donde todo se funde (el corazón y la mente, el pasado y el presente) en el alma humana. Conmovedora.


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Trabajo número 3. "Harvie Krumpet".
Si vamos a hacer una publicación inteligente, hagámosla bien. O al menos, arriesguémonos. Harvie Krumpet es como una mezcla de los dos cortometrajes anteriores. Tiene un humor genial, punzante, negro. Y además, el contexto en el que desarrolla a Harvie, es igual de trágico que en el mencionado corto japonés. Es imposible no pasar de la risa a la emoción en cuestión de segundos. Después de todo, es Adam Elliot, director de "Mary y Max". Su estética (personajes modelados en fondos oscuros) es constante, pero su voz varía película a película. En Harvie nos cuenta una historia de superación. La palabra "superación" relacionada con el concepto de "síndrome de Tourette" puede sonar a trillado. Pero curiosamente, el personaje queda ubicado en una carrera basada en su vida, donde no sólo tiene que superar su enfermedad, sino superar la muerte, la desgracia, el dolor, como también superar las cosas buenas.
Tiene algunas de las ocurrencias más memorables de los últimos años. Los "fakts", o hechos, jamás serán olvidados por quien vea atentamente este admirable trabajillo. Ni hablar de todos esos personajes que aparecen, o el magnetismo. O todas esas pequeñas recomendaciones sin intenciones de transgresión, como se ha dicho, sino a modo de liberación. Una obra maestra para abrazarse a la vida, y no es de Danny Boyle.


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2 comentarios:

Mario dijo...

¡Qué buen gusto tienes!, los tres cortos son magníficos, el primero "Presto" es sumamente gracioso, con espléndidos dibujos del tipo que nos tiene acostumbardos Pixar. El segundo "La Maison en Petits cubes" es una belleza, lleno de melancolía, la casa es una metáfora sobre la vida, el corto nos habla de la vejez y el tiempo, es de una sensibilidad enorme, las ilustraciones no son tan atractivas pero los trazos son particulares que se acomodan perfectamente al ambiente y al contexto presentado, se puede conciderar sin duda una obra maestra. El tercero "Harvie Krumpet" es extraño, duro, muy original, inteligente, tiene como dices partes cómicas y otras reflexivas como tristes, es singular la forma de pensar mediante los "hechos", una manera especial de aprender por la enfermedad de Harvie, un corto bastante sobresaliente, participa Geoffrey Rush dándole esa voz calmada que necesita un relato tan complicado. Los dos últimos cortos me parecen para adultos, son de apreciar, increíble que exuden tanta fuerza expresiva. El corto australiano es largo y sus muñecos son un poco feos pero el relato es espectacular. Yo te recomiendo, aunque he visto muy pocos, "Vincent" de Tim Burton, es en el estilo de Pixar (sencillo pero simpático), lleva su inseparable toque gótico, el narrador es Vincent Price. Un abrazo.

Mario.

Gine dijo...

Solo he visto el primero, pero creo que tendré que buscar y ver a los otros dos, tienen muy buena pinta.

Saludos ;)

PD: No sé porque en mi correo me llegan tus comentarios en mis post pero soy yo o no los veo cuando entro por el blog. ¿Es problema mío?