sábado, 26 de marzo de 2011

Un despertar glorioso.

Una muchacha joven, interpretada por Rachel McAdams [Vuelo Nocturno] ingresa, tras ser despedida, a trabajar en un programa de televisión matutino, llamado "Daybreak". El problema es que el programa tiene muy baja audiencia, aunque ella se tiene suficiente fe como para salvar un caso perdido. Tal es así que dejará el alma por un programa sin esperanzas, hasta que un comunicado llega: el espectáculo tiene seis semanas para aumentar el rating, o será sustituido inmediatamente. Entonces el equipo, que poco a poco se vuelve una familia, trata de hacer del producto algo mucho más entretenido, llegando a límites asombrosos. Con Diane Keaton y Harrison Ford en el elenco, esta comedia es claramente un error, una película que puede pasar tranquilamente desapercibida. Aún así, alabo la interpretación de Ford, que es brillante. No Recomendable.

Morning Glory.


Trailer subtitulado al español.


Crítica.

"Un despertar glorioso" ofrece una visión sobre una televisión actual partida en dos: un costado serio, formal, que no tiene demasiados seguidores y un costado más desfachatado, divertido e informal, que llama un poco más la atención. La película parece inclinarse al segundo costado, ya que la protagonista necesita que una cadena televisiva, o puntualmente un programa matutino, gane audiencia. Pero me sorprende que en el campo de la comedia, el intento por mostrar diversión sea en vano: la película no tiene más que dos ideas más o menos graciosas (una está vinculada, al inicio, con un "coro de camisetas"; la otra, con un malentendido con una noticia de un violador) y el resto, que supera la hora y media, es puro aburrimiento. Por hablar de un espectáculo matutino, es el producto que impediría a cualquier ser humano levantarse de la cama para ir a trabajar. Pero no precisamente para consumirlo, claro. Y desafortunadamente, toda esa ambición (que se hace notar con la simple presencia de Diane Keaton y Harrison Ford) se cae a pedazos.
La película es totalmente obvia. Es una recolección de todas las piezas que suelen aparecer en las comedias de oficina: nunca falta la palabra despido, ni las entrevistas laborales, la desesperación o la presión. Incluso aparecen en una gran película como "Loca por las compras", o en "El diablo viste a la moda". Son modas ya instauradas en las comedias americanas, y que no ofrecen nada nuevo, aunque tienen excesivas ganas de innovar. Tiene el costado sentimental, que se choca directamente con la decisión del "héroe" que se enfrenta a un camino bifurcado del que depende su vida personal/laboral y un final más o menos estimulante. Y como críticos, seamos honestos: no podemos culpar a una película por ser normal, cuando hemos alabado a tantas.
Los problemas empiezan a surgir por otros lados. Tenemos diálogos que no son punzantes, ni hilarantes, ni memorables. Son funcionales a un argumento que no tiene nada que contar más que la carrera de una "profesional del corazón" tratando de lidiar con un grave conflicto como lo es la falta de rating. Tenemos personajes exagerados, extravagantes y poco queribles: una loca parlanchina, una estúpida y un "galán" que parece convertirse en el "amigo gay" de la protagonista (porque, realmente, no pasa de éso). Ahí es donde, en medio de la nebulosa, rescato lo verdaderamente importante: la verdadera estrella de la película es, sin lugar a dudas, Harrison Ford. Un hombre serio, antipático y malhumorado, pero ocurrente y también evolutivo, dinámico e interesante. Cuando aparece, la pantalla se ilumina. A media luz, bueno, pero al menos se distinguen cosas. La historia toma sentido y hasta las más grandes incongruencias tienen algo de fuerza y de sentido. Acaba de darle a una película eternamente densa, un poco de esperanza. Esperanza de que el tiempo no haya sido desperdiciado, al menos. Y pese a todo, a que la película no presente absolutamente una cosa que retruque las pruebas evidentes de que es un producto malo, al menos el personaje acaba dejándole al espectador un buen sabor en la boca, que no va a hacer que corra a volver a verla por Harrison Ford, pero sí que cuando deba hacer una lista de las peores películas que vio en el año, no la ubique en el fondo de la pila de títulos. Realmente es un lugar que no le corresponde.
Puntuación: 3/10 (Mala)

2 comentarios:

Mario dijo...

A pesar de que le niegas tu respaldo no evitas provocar en tu crítica una cierta curiosidad producto de tu buena pluma, confieso que la tenía desechada, Harrison Ford, Kevin Costner y Nicolas Cage son para mí tres actores fabulosos con grandes obras de arte a sus espaldas que no los soporto actualmente porque se meten en guiones nimios y pobres, en el presente suelen desepcionarme por eso ya les tengo miedo. Ahora leí algunas críticas que me crearon las ganas de asomarme a ésta cinta, lo hacía también por Keaton más que Ford pero al leerte me dices que es éste último el que sobresale y vuelvo a creer en él si bien me dices que cae en otro nuevo fracaso global. La veré pero tranquilo sin mucho revuelo y de esa forma me la pasaré bien porque ya no puedo detener mis ganas de echarle una ojeada. Un abrazo.

Mario.

Anónimo dijo...

No es película para un Oscar pero tiene su lado divertido y alegre , me quedo con este tipo de película ( para pasar un rato ameno ) que con una peli de mayor producción pero donde solo vemos drama , muerte , guerras, aliens , robots , películas futuristas que muestran un plante a nefasto etc etc . prefiero la peli tonta y divertida !!!