miércoles, 27 de julio de 2011

Agentes del destino.

The adjustment bureau.

Trailer subtitulado al español.

Crítica.

El debut de George Nolfi probablemente deje anonadado a más de uno. Los motivos pueden ser variados: o bien alguno no entenderá absolutamente nada de la película, otros directamente no entenderán cuál es el motivo por el que existe esa película, y otros no podrán creer la destreza con la que sabe hacer malabares en malas condiciones. Una película, desde su inicio, con todo en contra. Matt Damon no se ve como un político, sino como una estrella de rock. Emily Blunt tampoco se ve como una bailarina clásica, sino que se ve tan estrella de rock como Matt Damon. Y éstos, que pueden ser errores terribles, están tan bien justificados por una película con más giros que el circuito automovilístico canadiense “Gilles Villeneuve”, que parece algo increíble. Uno puede pensar en intervención divina, en milagro, y esta película no se opone a este tipo de pensamientos, sino que es capaz de enloquecer a un fanático, de confundir a un escéptico, de apasionar a un cinéfilo. Maneja bien las armas, en una trama confusa, siendo el resultado más que positivo.

La película muestra a dos personas cuyos destinos deben cruzarse para convivir por siempre. Sin embargo, desde que un “presidente” quiere que el personaje de Matt Damon, político, sea elegido por la gente, los planes cambian: ella es una distracción para él, y puede ser el motivo de una derrota. Así, un grupo de “guardianes” constantemente siguen los pasos de él para impedir que se vuelva a encontrar con ella, pero en algunos momentos, el amor puede ser más fuerte que el propio destino, lo que supone también un peligro para el futuro profesional de ellos mismos. Una película de acción y romance, si se quiere, que habla de varios conceptos extrañísimos pero justificados: “teletransportación”, “predestinación” y “conciencia”. El primero: porque toda la película es un laberinto con puertas y caminos que los personajes están destinados a transitar sin cruzarse con el otro, aunque no es mala como “Jumper”. El segundo: porque el futuro de ellos está determinado por la voluntad de alguien con mayor poder que ellos, y su misión es desviar esos caminos en nombre del amor. El tercero: porque de alguna forma ese “presidente” y esos “guardianes”, son los que aparecen en nuestra conciencia cuando estamos parados ante una decisión fuerte. Cuando tenemos el trabajo de nuestras vidas a un paso, debemos pensar en poner las cosas en orden. Estos “guardianes”, prolijos y metódicos, representan la conciencia moral, mientras que ese “ángel negro” (quien vea la película, se dará cuenta quién es) representa el comportamiento subversivo e impulsivo de todos los seres humanos, o en otras palabras, el uso más profundo y genuino del libre albedrío.

Pese a ser una historia más que infantil, a ir a mil kilómetros por hora (principalmente en el romance: sino ver los primeros quince minutos), es imposible dejar de prestarle atención. Hay un fenómeno, que puede ser predestinación o magnetismo, y que logra tenernos atados a la pantalla. La resolución del conflicto, a priori bastante compleja, acaba siendo tan sencilla que parece no estar a la altura del resto de la película. Es imperfecta, pero está bien narrada. El romance está medianamente bien construido: los personajes son adorables y los intérpretes cumplen con su trabajo. Pero lo mejor de la película, son sin dudas los diálogos: en un contexto en el que nada es lo que parece, esta película se alza como la más divertida en lo que va del año. Ver los encuentros entre Blunt y Damon es razón más que suficiente para verla sin prejuicios. No decepciona.

Puntuación: 6/10 (Buena)

2 comentarios:

Mike Lee dijo...

Me gustó bastante por una historia más que entretenida con giros, interesantes conceptos de ciencia ficción, y unos actores que cumplen de sobra.

¡Saludos!

Mario dijo...

Como la vi sin exigirle mucho me divertí, comparto eso de que Damon no parece político si bien en mi país esa imagen es tan gaseosa
-valga la redundancia lateral- que un vendedor de coca cola puede ser político y no pretendo ser agresivo solo algo irónico y políticamente incorrecto. Blunt es bella pero tampoco parece bailarina de danza moderna, aunque tiene la imagen de chica bohemia. Su encuentro es como dices muy efusivo y la cinta es a un punto muy romántica si dejas de lado la ciencia ficción. La trama es sencilla y no se hace problemas para dar mayores explicaciones, fluye con naturalidad. Me gusta porque Philip K. Dick es un escritor fantástico, muy creativo, se ve su impronta indiscutible. Un abrazo.

Mario.