viernes, 12 de agosto de 2011

Güelcom.

Güelcom.

Trailer en su version original.

Crítica.

Güelcom puede estar incluida entre las películas nacionales pequeñas, fáciles y olvidables, donde el hecho que sea buena o no es irrelevante. Películas de bajo presupuesto, con actores más o menos profesionales y un argumento delgado. Películas diseñadas, como mucho, para ver en un reproductor de DVD. Pero como existen excepciones a la regla, podemos asegurar que “Güelcom”, más allá de estar incluida entre esas películas, es buena de verdad. Y eso importa, porque la experiencia de enfrentarse uno como espectador a una historia tan bien contada, dentro del defenestrado cine nacional, vale la pena. Sabe aprovechar la sencillez de la historia y jugar con la idea, sus mejores momentos son aquellos en los que se aleja de la ambición y la espontaneidad de algunos actores son condimentos esenciales para la calidad del producto. El resultado, no es más ni menos que un buen rato, algo que no garantiza cualquier película, de cualquier país, género o trama.

Una pareja de jóvenes argentinos se separa de un día para el otro: ella quiere probar suerte en España y él no tiene intenciones de acompañarla. Cuatro años más tarde, ella vuelve de visita y, de paso, se queda para estar presente en la boda de unos amigos. Él, que ya ha formado una vida pero sigue soltero y perdidamente enamorado de ella, intenta reconquistarla. Pero entre las miradas, un secreto que confesar que puede poner en riesgo el futuro de la relación. Mariano Martínez y Eugenia Tobal, quizá conocidos por su actual participación en la comedia televisiva “Los Únicos”, protagonizan esta comedia romántica sobre amor y desencuentro, narrada en dos dimensiones: la particular (historia de vida de estas personas y su entorno) y la general (mirada crítica al turista argentino tipo), que se funden en las casualidades que la vida les depara a los personajes. Sin demasiada gracia, ambos protagonistas cumplen: tienen química, buenos diálogos y situaciones divertidas. Quizá los más beneficiados son los secundarios, entre los que debe destacarse a la embarazadísima Maju Lozano, que cuentan con diálogos buenos pero con un compromiso inmenso a la hora de encarar un personaje como éstos. Así, el elenco logra sobresalir en la película.

Pero “Güelcom” no se vale sólo por unos buenos actores: tiene un guión más que bueno, está bien rodada, la historia es atractiva, algunos virajes son realmente inesperados, la música acompaña a la perfección tanto como las risas de los espectadores a lo largo de la historia. Luego, que el monólogo protagónico sea insoportable, que el final sea previsible y fácil, que la segunda mitad sea mucho más lenta que la primera, que la gracia de algunos chistes se pierda en la repetición de los mismos, pasan a segundo plano. En líneas generales, todo lo positivo inclina la balanza hacia el lado bueno: más que nada, porque es imposible no disfrutarla, no conectar emocionalmente con los personajes y no reflexionar con algún que otro discurso central. No es desperdicio del tiempo, en esta batalla el espectador gana con comodidad.

Puntuación: 6/10 (Buena)

1 comentario:

Marcelo Cafferata dijo...

Sinceramente tu critica me sorprende gratamente. Tenia ganas de verla más que nada por el elenco de reparto, pero pensé que no valia para nada la pena.
Con lo que acabo de leer creo que aunque sea para pasar un rato agradable puede ir....
La veo y te cuento.
Saludos!
MArcelo