domingo, 7 de agosto de 2011

Loco y estúpido amor.

Crazy, stupid, love.

Trailer subtitulado al español.

Crítica.

De los encargados de “Una pareja despareja”, llega “Loco y estúpido amor”, probablemente la comedia romántica del año con un elenco de lujo, que pasa por grandes como Marisa Tomei y Julianne Moore, medianos como Steve Carell y Kevin Bacon, y pequeños como Ryan Gosling (me refiero a la experiencia: es uno de los mejores actores de hoy) y Emma Stone (*). Dirigida por Glenn Ficarra y John Requa, esta película narra la historia de un hombre bastante estúpido como Cal (Carell), cuya esposa (Moore) le pide el divorcio tras 25 años de matrimonio. Él, que siempre tiende a dejarse perder, entabla una amistosa relación con un mujeriego (Gosling) que le ofrece algo: cambiarle su estilo y devolverle la confianza para que su esposa no se resista y se arrepienta de haberlo dejado. Pero en el camino de ambos se cruzan dos personas que les cambia el modo de ver las cosas: una profesora en la vida del primero y una estudiante en la vida del segundo, armando un esquema sobre las generaciones de las relaciones amorosas y además, una red de historias de amor entrelazadas (para el amor hay edad, así nomás).

La película puede considerarse una comedia romántica, pero no es ni cómica, y ahí hay un problema. No hay demasiado que explicar detrás del porqué no es cómica, simplemente la película tiene un humor seco que no genera ganas de reírse, ni de disfrutar el contemplar la vida de un fracasado que se sumerge en el patetismo. Por fortuna (siendo condescendiente: uno desearía que la película siempre fuese buena, y no por partes), la historia está dividida en tres partes, en cierto modo relacionadas con el título (o quizá es fantasía mía): una primera, donde el protagonista (siempre Carell) es estúpido, donde a uno le genera rechazo el sólo verlo (similar a su papel en “Cena para tontos”, o al del innombrable en “Napoleón Dinamita”); una segunda, donde el protagonista es loco, entre comillas (empieza a descubrir el sentido de la fiesta, el sexo y la diversión), y una última donde el protagonista vuelve a enfrentarse al amor. La comedia hace sus mejores esfuerzos en la segunda parte, pero no intensamente, sino en las tres escenas en que aparece Marisa Tomei (luego aparecerá una vez más al final y hará reír también, pero son momentos mínimos); en las otras, quizá el protagonista es el romance.

Ése es precisamente el problema: puede considerarse una película romántica, pero no es romántica. Todas las relaciones amorosas están disfrazadas de capricho o frivolidad, no hay una pareja que enamore al espectador, que lo convenza de verdad. Es como un baile que une a desconocidos bailando piezas tontas y hablando tonterías. Entonces, uno piensa que las cosas andan mal. Una comedia romántica que no hace reír ni enamora pero que simplemente muestra las tres etapas de un hombre como un documental, defrauda. Los secundarios dicen frases graciosas sin demasiada gracia. Los protagonistas se lucen como profesionales que son, sin hacer nada que no se pueda esperar de ellos.

Si hay que rescatar aspectos positivos, uno puede mencionar a la música en la cúspide de estas escasas virtudes, sumándole un elenco del que se destacan Tomei y Moore, algunas situaciones graciosas, el dinamismo de una película que alcanza casi las dos horas y, finalmente, la dirección que toma la película en su segunda parte: la locura posee a los personajes, etapa que se acaba con ese acontecimiento entre nueve en el jardín (escena de revelaciones, que da inicio a una resolución), donde comienza a predominar una lluvia de optimismo que desparrama una nube de discursos, más confesiones y una única revelación: la película es mejor para ver en DVD.

Puntuación: 5/10 (Floja)



(*) SI NO VISTE LA PELÍCULA, HACETE UN FAVOR… NO LEAS LO QUE SIGUE A CONTINUACIÓN.

* Emma Stone es la protagonista de “Easy A”, y acá tiene un papel relevante. Sobreactúa, está bien, pero su personaje es sumamente interesante. Su físico me ha hecho recordar mucho a Julianne Moore, por el color de su piel, de su pelo y algunos de sus gestos, y luego me pareció extraño que, dado su parecido, no trabajaran juntas en ninguna película haciendo de madre e hija. Con el correr de los minutos, la película me responde con una revelación, y es precisamente que este vínculo está presente en la obra. No me sorprende, muy bien pensado.

* Terminar la película con la escena del jardín, triste, pesimista, es proponer un producto más o menos original como “500 días con ella”, donde el amor es algo tan complejo que no puede solucionar todas las cuestiones humanas. Pero el convencionalismo la lleva al final obvio, a lo contrario. Lástima.

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2 comentarios:

Anónimo dijo...

Bueno el comentario, pero a mi me gusto mucho, grandes actores y buenas escenas para reirse, aunque han sido pocas valieron, hicieron su efecto, hubo humor,drama y amor, un poquito de todo !!


Por eso iria de vuelta a verla !

Sera una locura ? ..

Pero bueno, me gusto ( Un 7 + )


Saludoss


Alejandra

Marcelo Cafferata dijo...

Y si coincidimos

http://revoleandobutacas.blogspot.com/2011/08/ni-loco-ni-estupido-simplemente-cliche.html

Lamentablemente sucumben a la necesidad de un final que no pega absolutamente para nada con el tono ironico que tienen los directores cuando abordan otros vinculos.

LA cosa del discursito final de grado me pone "neurastenico". Me parece el lugar común más horrible y mas visitado de la comedia americana. Ni te cuento cuando alguien se para y lo interrumpe: me dan muuuuuuuuuuchas ganas de acribillar al guionista!