martes, 27 de septiembre de 2011

Amigos con derechos.

No strings attached.

Trailer subtitulado al español.

Crítica.

No es que diga que de Ivan Reitman deba esperarse demasiado como director, pero hasta sus peores películas, entre las que podemos ubicar a esas tantas con Arnold Schwarzenegger, se han caracterizado por un humor agradable o, si se quiere, un humor no-desagradable. Con “Amigos con Derechos”, su nuevo trabajo protagonizado por Ashton Kutcher, por Natalie Portman, y por los kilos que ha subido el primero, el humor no es desagradable. Es aún peor. Si existe una línea entre el buen gusto y el mal gusto, si es que la hay físicamente, se ha cruzado. No cabe duda. Porque hay que saber diferenciar una comedia sin gracia (como “Los pequeños Focker”) de una comedia desgraciada, como ésta, una serie de eventos desafortunados, de situaciones totalmente chocantes al sentido común. Y lo que en esta película no es mal gusto (para dar un ejemplo: alguna recopilación de canciones), es humor del malo. Porque como digo con asiduidad, no hay cosa peor para una comedia que: contar un mal chiste, decir palabras de más para que sea comprensible, y finalmente explicarlo. Son indicios de inseguridad o de incapacidad para dibujar una sonrisa. Acá los chistes son tan malos, que no se entienden ni con una explicación, es decir, con alguna frase puesta a la fuerza para darle ritmo a un guión de cuarta, con actuaciones de quinta en una película de sexta.

Y se ve que están de moda las películas sobre la “amistad sexual”, dado que en un mismo año se han arrancado los cabellos “Amigos con Derechos” y “Amigos con Beneficios”. La historia es básicamente la misma: dos amigos que quieren curar sus penas y dejar atrás sus frustraciones a través del contacto físico, pero sin ningún tipo de compromiso más que el de una amistad. Lo que diferencia a la película con Kutcher y Portman de la película con Timberlake y Kunis, es que la primera es desalmada y la segunda tiene una razón para vivir. De esta diferencia se produce que, en primer lugar, se distinga a kilómetros de distancia un éxito de un fracaso; en segundo lugar, uno se conecte emocionalmente con personajes de carne y hueso, y no de cartón; en tercer lugar, uno pase un mejor rato con una película sólida, o un mal rato con una película de humor repugnante, ordinario, innecesario. Y para colmo, al as se lo tragó la manga, porque lo que suele salvar una mala comedia del horror, que es la química entre los protagonistas, acá no está. No hay nada que familiarice a los personajes de Kutcher y Portman; de hecho, casi no podemos entender que disfruten de una conexión como la que tienen.

“Amigos con derechos”, siendo comparada con “Amigos con beneficios” (usan la misma fórmula, el mismo argumento, los mismos secundarios, las mismas frustraciones), explica mejor que Kiarostami las diferencias entre un original y una copia. A veces las cosas salen mal, y éste es un caso. Por suerte, si hay que rescatar algo para no pensar que el tiempo se ha perdido completamente, podemos destacar a dos personajes secundarios: Ophelia Lovibond y Jake M. Johnson, cada uno con sus particularidades. Lo más preocupante es que estos secundarios se luzcan más que la ganadora del Oscar Natalie Portman (similar a lo de Bullock y su “All about Steve”), o peor, que su personaje protagónico, con esa finura que conserva hasta arriba de un caño en “Closer”, se confunda con la huequedad de personajes casi imperceptibles, tontos, que regalan el cuerpo. En esa batalla, ella parece una de ellos.

Puntuación: 3/10 (Mala)

3 comentarios:

deWitt dijo...

jajajaj! Perdona mis risas pero es que esta película es para reir o llorar! No sé qué pinta Natalie Portam ahí y no entiendo como a Aston "kachas" le siguen dando papeles porque no es malo, es lo siguiente.Quizás es una de esas películas para ver en estado catatónico un domingo por la tarde, no lo sé...pero creo que con tu 3 has sido bastante generoso ;-)

Manderly dijo...

Confirmas mis sospechas.
Saludos.

Veroka dijo...

Malisima, deseaba que terminara de una buena vez....