martes, 6 de septiembre de 2011

Balada triste de trompeta.

Balada triste de trompeta.

Trailer en su versión original.

Crítica.

Tengo una serie de anécdotas en relación a esta película, muchas que no pueden contarse a través de este sitio. Pero sí puedo contar qué me ha parecido esta historia que, después de meses de publicidad, ha llegado finalmente a la cartelera platense. “Balada triste de trompeta”, ganadora de tan sólo dos premios Goya entre quince nominaciones, es una gran película. Al principio, con el paralelismo de la Guerra Civil española y el Circo, bien puede parecer que parte de una premisa semejante a la de “El Laberinto del Fauno”, donde el absurdo de la magia se funde con el absurdo de una realidad crudísima. Pero rápidamente uno llega a la conclusión de que son dos tramas totalmente distintas, que tan sólo comparten la habilidad de componer una interesante paleta de colores vivos en medio de tanta muerte. Y acá, la tradicional escena del Payaso Triste y el Payaso Tonto, es como un cuento que de generación en generación va dirigiéndose al pequeño pueblo, es decir, a los niños. Narrada en dos tiempos, cuenta la breve historia de quienes encarnan a estos dos payasos en 1937, y de quienes encarnan a estos dos mismos payasos pero 36 años más tarde. En 1937, vemos como se reclutan adultos que puedan servir en el campo de batalla, en el marco de la Guerra Civil. Ahí, un payaso (Santiago Segura, actor destacado), habilidoso, útil, hace de las suyas, pero tratando de proteger como puede a su hijo de la triste atmósfera que lo rodea. Así, este niño se hace grande, y también se hace payaso. Consigue trabajo en un circo y se enamora de una trapecista, que es además propiedad de quien le da trabajo. ¿Algo así como “Agua para elefantes”? Y, ¿Por qué no? Imagínense a Robert Pattinson con gracia, volumen y destreza humorística, a Reese Witherspoon más joven y menos inocente, y a Christoph Waltz un poco más alto. Luego pongan esa película en español y tienen algo así como “Balada triste de trompeta”, aunque peor y con otro tipo de violencia, que sustituye al animal por la mujer. ¿Más misógina? Quizá.

Estos dos payasos grandes, interpretados muy bien por Carlos Areces y Antonio de la Torre, componen un duelo triunfal, donde la locura (y la herencia de la locura, característica de los hijos de los héroes y vencidos de la Guerra Civil) y el amor van moldeando una pelea a muerte. Y en esa pelea, que al principio empieza con diálogos que los hacen chocar constantemente, luego se va intensificando con un recurso que no todos saben usar, y que el director sí. Que es lo grotesco, material tan osado que está siempre próximo al exceso, es decir, al fracaso. Y hay que ser bueno para manejar una pelea entre dos hombres locos, enamorados, vestidos de payaso, y encima aplicando a la escena sangre, violencia, perversión. En este caso, las exageraciones nunca son demasiado, y componen un par de escenas antológicas, ambas con un bebé en el medio. Hacen de la película un delirio entre lo infantil y lo que casi es serio, un producto divertido y cínico como pocos. Insisto, la trayectoria de Álex de la Iglesia justifica muchas de las decisiones que han de tomarse para que la película no se vaya por las ramas.

De más está decir que la película se ve exquisitamente y se oye muy bien. Además, el tema de Raphael se siente más que nunca. Uno logra concentrarse en la historia gracias a estos pequeños detalles artísticos, acertados, y acabarla con entusiasmo. Pero cuenta con dos grandes fallas. Por un lado, y ésto puede distinguirse aún más en la primera mitad, muchas escenas están cortadas tajantemente, quedan flotando en aire, convirtiéndose en recortes innecesarios que pueden llegar a servir de relleno. Por el otro, algo que puede sonar tonto: la justificación del terror a través del amor. Un payaso genera muerte por su locura acentuada (a la vez) por un amor “imposible”. Pero ese amor nunca se hace concreto, nunca puede tocarse, o verse. Carolina Bang hace que el personaje de Carlos Areces esté embobado con una prostituta, y eso le quita fuerza a la escena final, donde la tensión puede ser aún mayor (dada por la simpatía que puede tenérsele a los personajes) y sin embargo, acaba débil. Pero para los que van a ver sangre, y van a ver cómo este cineasta nos hace gozar un buen rato, puede que este detalle les parezca menor. A mí, inclusive, me parece menor. La película se disfruta porque es una locura galopante, y además un arriesgadísimo ejercicio que hace a una historia delicada caminar por la cuerda floja, sin caerse. Brindis por uno de los más grandes malabaristas de España: Álex de la Iglesia.

Puntuación: 7/10 (Notable)

9 comentarios:

Anónimo dijo...

No la vi,pero te escuche,cuando la viste...y se que te gusto,bien por tu blog,me encanta

Olvin Otero dijo...

Una delicia.! De lo mejor que nos dejo el 2010 ;)

Saludos

V dijo...

He leido con detenimiento tu comentario. Muy elaborado y muy apasionado e interesante. Se muy bien que este film entusiasma, peropara mi constituye una decepción con mayúsculas.No obstante, como yo también la comenté y para no extenderme demasiado, me remito a lo que ya dije un su día, pásate si quieres. Un saludo desde la más cordial discrepancia.

Manderly dijo...

A mi me impresionó porque no esperaba que me gustara tanto como me gustó!
Los títulos iniciales son excepcionales, y desde ahí hasta el final me quedé enganchada.
Grandes escenas en lugares importantes para la historia de España y grandes actuaciones de Areces y de la Torre.
Saludos.

daniel dijo...

Interesante que te gustara Rodri, no la he visto, pero me animare tras leerte. Un saludo.

Mike Lee dijo...

No me llamó demasiado la atención y me comentaron que tenía muchos excesos, pero después de tu reseña le daré una oportunidad.

¡Saludos!

plared dijo...

En este caso, no estoy e acuerdo. Si me parece bien planteada en principio, en especial los titulos de credito. Pero su desarroyo se hace lento y llega a resultar aburrida. Vamos que particularmente, la historia la vi como perdida y dejo de interesarme antes de la mitad de la pelciula. Aunque suene a chiste malo, me ha parecido mejor tu critica, que la pelicula en si. Saludos

David C. dijo...

Uno se anima a ver la película después de leerte.

Anónimo dijo...

Emilio Luna dijo:

Hay de todo sobre esta película. En USA ha gustado, ganó en Venecia en mi país la destrozaron. A mi me gustó sin apasionar. Es original. También me puede de La Iglesia que es uno de mis directores patrios preferidos.

Un abrazo Rodri

[18 de septiembre de 2011 07:42]