lunes, 26 de septiembre de 2011

J'ai tué ma mère.

J’ai tué ma mère.

Trailer subtitulado al ingles.

Crítica.

Esta película me ayudó a corregir cierta idea que yo tenía frente a algunas películas. Durante mi estadía en este sitio, de cerca de tres años, siempre recalqué el amor hacia las películas que se hacen. Pensaba que una película hecha con un poco de amor nunca podía ser demasiado mala, más allá de que me encontré con unos fracasos terribles. Pero el amor nos impulsa a usar mejor los sentidos, la voluntad, nos refuerza por dentro y por fuerza, nos hace pensar las cosas dos veces. Los resultados de una película hecha con amor me parecían mejores a las que no lo tenían. Pero “J’ai tué ma mère” me convenció de todo lo contrario, es decir, de que además del amor podría existir algo más que estimulara al cineasta a crear grandes obras maestras. Al artista, para generalizar. Y revisé esa pequeña teoría, modificándola drásticamente. Finalmente, concluí diciendo: una película hecha con pasión nunca puede ser demasiado mala. De ahí, que la pasión provenga de donde provenga, es asunto de otro y no precisamente mío.

Pero de alguna forma traté de comprender al autor, un muchacho poco más grande que yo, con quien uno puede sentirse identificado: Xavier Dolan-Tadros, guionista, director y protagonista. Un joven, insisto, que ha juntado todas esas sensaciones de pasión (amor, odio, desesperanza) para darle un regalo a su madre. Presumo, con –aclaro- cierta ignorancia, que la persona del personaje están ligados por algo que va más allá de una película. Por la experiencia, imagino. Porque un relato tan emocionante parece un autobiográfico, se vive intensa y creíblemente. Y dedica, en cierto modo, una película a todas las madres y a todos los hijos. Por momentos, una tragedia terrenal sobre la problemática relación de maternidad. Por otros, una deliciosa sátira sobre el complejo edípico, y la posibilidad de que ese complejo esté ausente. Pero en síntesis, una hora y media de contrastes, de un microcosmos bipolar, como lo es esta pequeñísima familia, repleta de gestos cotidianos, realismo y mucho dolor.

“J’ail tué ma mère” es una película más que dolorosa, por momentos es capaz de deprimir. Algunos momentos donde el personaje no puede salir del laberinto (y no siempre es el joven, también puede serlo su madre) nos producen una gran tensión, además de compasión. La unión entre ellos es demasiado fuerte, algo que le aplica a la película un mayor efecto. La química entre madre e hijo, aún en situaciones hiperbólicas, coopera con el rendimiento del film. Más allá de que el trato de estas peleas sea discutible (nunca se sabe si esas exageraciones se van de las manos o están dispuestas para relajar), hay algo que debe destacarse. Y es el mismísimo Xavier Dolan-Tadros, que me ha sorprendido gratamente. La dirección de la película es impecable, los diálogos son hirientes y crudísimos, a la vez que ácidos, y su actuación es extraordinaria, al igual que su madre. Escenas para el recuerdo, momentos fuertísimos, palabras que tememos que sean dichas, un final que convierte a la película en algo circular, constante, eterno como la vida misma. Un final que bien puede complementarse con esa frase del principio, frase tan repetida que nos harta, ciertamente, pero que acá cobra muchísimo sentido. Frase que puede ser comprendida, o que también puede ser objeto de aún más depresión. Me quedo con la segunda opción. Una película muy triste.

Puntuación: 8/10 (Muy buena)

6 comentarios:

daniel dijo...

Tanto se ha hablado del film que me resulta tremendo no haberla visto aun, y no es que no tenga ganas; el tiempo no me ayuda jeje. Con respecto a lo que citas, es bastante interesante que un cineasta joven como Xavier Dolan haga este tipo de films, aunque su segunda pelicula (Los amores imaginarios) no haya gustado tanto.
Saludos.

Mario dijo...

Se oye muy interesante éste filme, también me he quedado sorprendido de que el director esté rumbo a su tercer largometraje a tan corta edad. Me encantan estos dramas familiares tan personales y que me digas que sientes que hay algo autobiográfico detrás es producto de que hay una sensación de buena empatía con la historia que hace pensar en una confirmación real, lo cual yo daría por secundario ya que el lenguaje visual es toda una labor que no depende de ello sino del arte. Excelente tu redacción. Un abrazo.

Mario.

David C. dijo...

Primero lei tu post, bien apasionado o sea excelente.

Luego vi el trailer.

Apuntada en mi cerebro como imprescinble para ver lo más pronto, no se como pero pronto. Se ve buenisima.

deWitt dijo...

Uy, qué ganas!!! Además me ha encantado cómo la hjas descrito y estoy totalmente de acuerdo contigo en lo referente a la pasión: se nota y, ya sólo por eso, hace las cosas "menos malas"

Me dispongo a buscarla ya.

Saludos

JONATHAN dijo...

MUY MUY BUENA ESTA PELÍCULA ME ENCANTO!

Manolo dijo...

Verdadero cine, el cual solo suele
gustar a gente cine-fila, con gusto por el cine,impresionante con una admosfera que asfixia.....