Stay.
Trailer en su versión original.
Crítica.
Marc Forster es uno de mis directores favoritos, porque
tiene la envidiable capacidad de plasmar emociones humanas como pocos artistas,
además de crear una atmósfera necesaria para el desarrollo de sus historias,
que suelen ser duras, vertiginosas y/o complejas, dependiendo del caso. Y entre
una lista de grandes trabajos, que van desde la premiada “Descubriendo el país
de nunca jamás” hasta la más que comercial “Quantum of Solace”, debe destacarse
su más grande obra, la extraordinaria “El Umbral”, protagonizada por Ewan
McGregor, Naomi Watts y Ryan Gosling. Acá, una trama psicológica está
respaldada por el uso de misteriosos elementos que representan el caos, la
imprecisión, la copia, el desdoblamiento de la psiquis, la muerte. Recurriendo
al ajedrez, a juegos de luces, espejismos, escaleras, puentes, además de una
idea de infinidad borgiana, de repetición, de constancia, “El umbral” nace como
la respuesta a la incapacidad de establecer cuáles son los límites que ponen
fin a algo tan banal como la vida, la muerte, es decir, como aquello que queda
en el medio.
Acá, el comportamiento depresivo juega un rol fundamental.
El protagonista, basándose en las decisiones de un artista al que admira,
manifiesta deseos de suicidarse tres días después de confesarlo a su
psiquiatra, precisamente el día de su vigésimo primer cumpleaños. De esta forma,
somete a su psiquiatra a un misterioso juego que no lo deja indiferente; por el
contrario, lo golpea, lo hiere. Este profesional intenta buscar soluciones
donde no las hay, pero él no lo sabe. Trata de hallar en algo tan complejo como
la vida misma una salida, una cura para una sensación implacable como la
depresión, o como la necesidad de convertirse en alguien (en este caso, el
paciente –un artista frustrado- busca convertirse en aquel a quien admira,
siguiendo exactamente sus pasos, llamando la atención).
Esta película sobresale en todos sus aspectos, desde el
interpretativo (que, como todos saben, es mi fuerte), donde el trío protagónico
demuestra hasta dónde es capaz de llegar profesionalmente, entregando tres
roles impecables, hasta el estético, donde una película como ésta puede fallar
tranquilamente. Acá, la tensión se sostiene a la perfección, gracias a la
creación de un clima misterioso, desagradable, enfermizo. Marc Forster y todo
su equipo logran, en conjunto, construir un laberinto, con todas sus trabas,
sus trampas, sus idas y venidas. El resultado: un viaje desesperante a lo más
profundo del inconsciente, a la depresión, al vacío existencial, con el
sustento de imágenes muy potentes, muy significativas, que dan sentido a un
trabajo excepcional, con una resolución perfecta para un trabajo que desde el
inicio parece ser perfecto. Y las predicciones no fallan. Acaba siéndolo.
Puntuación: 10/10 (Sobresaliente)

3 opiniones de película:
Sabés? no tenía ni idea de esta peli! y por lo que contás tiene todo lo que tiene que tener para que me guste, asique me la recontra anoto y la pongo a la cabeza de la lista!
De este director vi El país de nunca jamás justamente por tercera vez en la tele hace muy poco (además de que tengo el DVD en mi videoteca porque me encanta) asique eso también me atrae!
Me gustó mucho Rodri. Es otro de esos raros casos donde la crítica es minimizada por el público. No tuvo mucha suerte en su estreno pero con el paso del tiempo ha sido una cinta más que bien valorada por el ente más importante, el espectador. Es una película diferente, magnética con grandes actores.
Ryan Gosling, estupendo. Te recomiendo The Believer,su primer gran papel.
Un abrazo.
Una que no he visto y leyendo tu comentario no dudes que lo hare. Como te comentan por ahi, ni idea de que existia. Saludos
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