lunes, 24 de octubre de 2011

La vida de los otros.


Das leben der anderen.

Trailer en su version original.

Crítica.

De vez en cuando suena reconfortante hablar de una obra maestra, ¡y qué mejor de la gran película del siglo XXI! “La vida de los otros”, dirigida por Florian Henckel von Donnersmarck, probablemente sea una de las películas más complejas de los últimos tiempos, lo que se debe básicamente al nivel de intérpretes que tiene: Ulrich Mühe, en el rol protagónico, al que muchos recordarán por “Funny Games” de Haneke; Sebastian Koch, que ese mismo año ha sorprendido con su trabajo en “El libro negro”, y Martina Gedeck (o Ulrike Meinhof en “El complejo Baader/Meinhof” de Uli Edel). Acá, componen un triángulo impactante, muy característico, muy peculiar. Un triángulo no necesariamente amoroso, pero con la latente complementariedad de sus vértices y sus aristas en la conformación de una nueva figura. Actuada magistralmente, esta película mezcla tres historias. En primer lugar, la de los años finales de la Alemania Oriental marcada por la caída del Muro de Berlín; en segundo lugar, la historia de dos artistas que son espiados por dos miembros de la Seguridad Estatal (Stasi), y en último lugar, la historia de uno de estos dos miembros, Wiesler (Mühe), que se estructura a partir del vacío existencial del sujeto (vacío que impone, en cierto modo, un régimen que impide a la sociedad ser quien es) y cómo involucrarse en la vida de los otros le sirve para rellenar ese vacío, para sentirse alguien y no sólo un observador de la historia.

A Wiesler lo podemos llegar a comparar, hasta cierto punto, con Hans Landa, el “Cazador de Judíos” de “Bastardos sin Gloria”. Un individuo algo más que hábil para cazar enemigos de estado y extraer de ellos lo que se le antoja, pero que manifiesta esa sensación de querer ser alguien, ese afán de reconocimiento que lo separe de su rol de observador. Ambos quieren jugar el partido, y no ser jugadores suplentes que dependen de otros. De esta forma, justificamos ciertas reacciones de dos personajes emblemáticos para la Europa ficticia de los últimos años, y para el cine en general. Volcándonos, ahora sí, enteramente en “La vida de los otros”, podemos reconocer que el alma de la película está puesta en este personaje, quien se entrega íntegramente al rol que debe personificar. Lo hace con maestría, con elegante minuciosidad, con la perturbadora soledad que lo azota día a día, y que nos golpea con su alma encerrada, con su mirada triste. Luego, las otras dos tramas van permitiendo que la de Wiesler vaya evolucionando a lo largo de la película. Tanto la de los dos artistas, cuya casa está repleta de micrófonos, como la de un país repleto de casas con micrófonos, exilios, suicidios que no se tienen en cuenta, listas negras, censuras, persecuciones y muertes. Aún en el ocaso de la Guerra Fría, el miedo se vive día a día, y estos peligrosos personajes (intelectuales que usan demasiado bien las palabras) son el motor de la tensión con el régimen.

Es difícil hacer una revisión de esta película en tan pocas líneas, porque tiene muchos puntos interesantes para rescatar (quizá el más interesante es el del nombre de la actriz, Christa-Maria Sieland, del que puede sacarse muchísimo), aunque uno se queda con lo que más le impacta. Y en este caso, es el retrato de un personaje extraordinario como el que ha compuesto el fallecido Ulrich Mühe hace 5 años, cuyos virajes nos confunden, pero a la vez nos sorprenden, luego nos son familiares y finalmente nos conmueven. Música estupenda, unos diálogos perfectos, humor macabro, intérpretes grandiosos, una atmósfera fría y despiadada, una tensión sostenida y una resolución conmovedora. Película que no sabe nada sobre titubear, y que realiza una de las mejores reflexiones sobre la Guerra Fría en sus últimos años, en el plano histórico y en lo íntimo, además de cantarle a aquel hombre que quiere ser libre, como su país, cuya mirada partida en dos ansía reconciliarse con su alma, con su verdadera naturaleza.

Puntuación: 10/10 (Sobresaliente)

5 comentarios:

Manderly dijo...

No esperaba que me gustara y me impactara tanto cuando lo vi. Una gran película y un gran trabajo de su protagonista!!!
También he visto 'El libro negro' pero para mi es inferior a 'La vida de los otros'.
Un saludo.

Pabela dijo...

Esta es una gran deuda que me quité justamente este año si mal no recuerdo. Como bien decís es casi imposible adentrarse a ella sin quedarse corto porque la cantidad de lecturas y temas que tiene es lo que la hace grandiosa. Son esos films que tiene escenas que dentro de su sencillez aparente terminan por marcarse a fuego en la mente y corazón del espectador. Lisa y llanamente memorable, magnífica.

Mario dijo...

Ésta película me gusta bastante, me parece como dices una obra maestra, juega a mostrar seres humanos como son y en su debilidad o en su sacrificio vemos esa complejidad que alberga nuestras emociones y hacia donde nos movilizan las circunstancias y sobre que decidimos, una visión impecable e inteligente de la opresión, que relativiza lo colectivo para señalar seres humanos. Un abrazo.

Mario.

plared dijo...

Una gran pelicula sobre las circunstancias y lo que hacen de nossotros. Sobre la anulacion del yo individual y sus consecuencias. Interesante pelicula, que sorprendio en su estreno y fue muy aclamada. el diez algo excesivo, creo...Cuidate y muy buena tu reflexion en forma de critica

Anónimo dijo...

Una película extraordinaria, veo poco cine alemán, pienso que es una de las mejores que he visto. Refleja un estilo de regimen, pero las implicancias psicólogicas son muy interesantes, el efecto que esta situación produce en el espia, por así llamarlo.V