domingo, 16 de octubre de 2011

Los pequeños Fockers.

Little Fockers.

Trailer subtitulado al español.

Crítica.

La saga ha muerto, finalmente. Y no me importa nada si harán una cuarta entrega, porque no está en mis planes volver a cruzarme con Gaylord Focker ni con su excéntrica familia. Si quiero ver a Dustin Hoffman, un actor de primera envuelto en un despropósito, puedo verlo en “El Graduado”, que es una película muy buena, o en cualquier otra de las restantes en su filmografía, que son mucho mejores que las de esta saga. La familia ha sido divertida hace una década, pero ya en la segunda parte, totalmente innecesaria, perdió la gracia. De hecho, “Los Fockers: la familia de mi esposo” era un desastre con la mágica presencia de Dustin Hoffman y Barbra Streisand, que ganaban protagonismo y daban un poco de sentido a un bodrio. Los enredos de esta segunda dimensión de la historia eran, siendo generoso, entretenidos.

Sin embargo, una tercera entrega viene a enterrar una historia moribunda, de esas que ya no tiene sentido continuar. Algo muy similar pasa con “Shrek”, esa “no tan popular” historia sobre un ogro verde que se enamora de una princesa. La primera entrega es una maravilla, con todas las sorpresas que puede ofrecer una parodia de cuento de hadas inmersa en un pantano. La segunda parte, se mantiene gracias a los cruces entre un burro y un gato. La tercera directamente es despreciable. La cuarta no la he visto, pero oigo rumores de que es aún peor. Pero volviendo a los Fockers: la continuación está justificada, aparentemente, por el nacimiento de dos hijos. O mejor dicho, por el crecimiento de dos muchachos cercanos a los cinco años. Mellizos, pero opuestos, tanto en su carácter como en su físico. Sólo tienen en común el no aportarle nada de gracia al trabajo de Paul Weitz, director. Son jarrones que adornan una casa repleta de cuadros y retratos pasados.

La verdadera protagonista de “Los pequeños Fockers” es, dirán muchos, “una bebota” llamada Jessica Alba. Su (muy bien logrado) rol de idiota viene a interponerse en una relación amorosa madura y es causante de algún malentendido para finalmente perderse en la neblina. Así lo hacen también los hijos de Gaylord Focker, que según el título son los protagonistas. La esperanza en estas películas es la temerosa relación entre Focker y su suegro, pero acá, entre guiños, desconfianza y ataques, se pierde completamente. Ya no mantiene los mismos códigos de sus antecesoras, y late sin demasiado sentido. Completamente inerte, sin nada de gracia ni contenido, está al borde del colapso. Por suerte, diremos muchos. En estos casos, la eutanasia no debe negarse bajo ningún punto de vista.

Puntuación: 2/10 (Mala)

2 comentarios:

Manderly dijo...

Esto ya ha sido rizar el rizo y no ha salido bien. Reconozco que las dos primeras me habían gustado mucho. Deberían haberlo dejado ahí.
Saludos.

Emilio Luna dijo...

Demasiado benevolente no crees?jajaja!!La películas es un zuruño de hecho ya lo era la segunda parte. Como gusta estirar a los productores...

Un abrazo amigo!