miércoles, 19 de octubre de 2011

Mi tío de América.


Mon oncle d’amérique.

Crítica.

“Mi tío de América” también tuvo su lugar en la 7ª edición del Festival Internacional de Cine Independiente – Festi Freak, producción dirigida por el eterno Alain Resnais y protagonizada por el multifacético Gérard Depardieu. Una comedia dramática con trasfondo psicológico y sociológico sobre la conducta que adopta el ser humano en condiciones tanto individuales y sociales, que propone una teoría explicada a través de tres historias paralelas dispuestas, como casi siempre sucede, a cruzarse. Por un lado, hombre competitivo que acaba luchando por permanecer en su trabajo; por otro, una militante del partido comunista que quiere ser actriz y un hombre que duda entre seguir siendo ministro o arriesgarse a la escritura. Tres personajes de interés descritos desde sus orígenes y a través de sus características, sus complejos, sus aficiones, sus deseos y todo lo que sirva para fundamentar cualquier tipo de acción.
A media máquina y con una alternancia cada vez menos frecuente (al principio, la película no deja de jugar con sus tres historias; luego, va dándoles tiempo para contar qué tienen que decir), “Mi tío de América” va abriéndose al mundo. Nos encontramos con un muy interesante estudio que habla del ser humano, pero como animal hablante. Estudia sus impulsos, la idea de recompensa y castigo y lo que acabará produciendo en el individuo. Al principio, el paralelismo es sutil; luego, inevitable. Paralelismo que no sólo sirve entre el hombre y el animal, sino también entre el hombre de carne y hueso y el ficticio. El hombre es parte de un experimento constante, en el que se halla sujeto a las reglas de quien con él experimente, y cada uno de los seres humanos de la película está rodeado de personas que los ponen a prueba, tanto profesionalmente como en la vida misma. Pero más allá de eso, de la reflexión, también se toma su tiempo para hablar, con la misma sutileza con la que trata de perro o rata al hombre (en la primera mitad de película, insisto), del sistema capitalista y el impacto que ejerce sobre la comunidad, o mejor dicho, sobre el conjunto de personas que sin su existencia, pueden llegar a ser una comunidad. Individualismo, competitividad, aislamiento, nerviosismo, supremacía, economía, todos pequeños indicios de que una teoría, quizá, no puede sostenerse en otro modelo fuera del capitalismo. Aunque claro, es tan sólo una suposición.
La película hace mucho ruido, tiene muchas cosas para decir, y toma las rutas fáciles para hacerlo (una voz que habla, grita, enseña con desesperación), pero no sé si funciona como nogal. Después de todo, “Mi tío de América” no se queda corta, pero acaba oliendo a poco. Todo cobra sentido, sí, pero con tal inabordable teoría, la representación parece absurda. Finaliza como una comedia dramática deliciosa teledirigida por un espíritu crítico con ínfulas de película de culto, de la que deben rescatarse algunas ideas que dan en el blanco, unos personajes humanamente encantadores y una estética incuestionable. Además, está muy bien filmada, y por ser un caballo rebelde, bien domada. Es que da la impresión de que se utilizan todos los recursos (testimonios filosóficos sobre la neurobiología, escenas de películas antiguas, vidas paralelas) para explicar la vida entre unos y otros, pero acaba fallando. Un experimento ambicioso (es que cuando no es ambiciosa, es perfecta) en el que trata de explicarse la vida como red de hombres, animales y propietarios, emboscado en su propia red.
Puntuación: 7/10 (Notable)

3 comentarios:

David C. dijo...

Provoca ver la película. Depardieu siempre es garantía de buen cine.

Emilio Luna dijo...

Eeeeeh!!Otra opinión buena!!Resnais es un tipo que me gusta, la crítica me ha molado. Se nota que te levantastes de buen pie ese día. Grande Rodri!

Un abrazo

Anónimo dijo...

La película Mi tío de América de Resnais es un falso documental llevado a cabo por una voz femenina que nos introduce en la vida de tres personajes distintos cuyas vidas en un momento se conectan, y el experimento documental llevado a cabo por un neurobiólogo, cuya relación con dichos personajes es hasta donde sabemos, nula. La película plantea a través de ciertos procedimientos formales, personajes y hechos falsarios. Esto conduce a un naufragio en distintas capas continuas del pasado de los personajes, sin encontrar nunca ,pese a buscarlo, un presente definido. Al no haber un momento cero o un punto de partida, se deduce que la película transcurre en las distintas capas del pasado de los personajes, las cuales coexisten a pesar de que tal vez no compartan un mismo tiempo y un mismo espacio, las capas se confunden, los personajes se entremezclan, generando la duda siguiente: ¿Es esta la historia de tres personajes, o pasamos a presenciar la memoria-mundo de diferentes edades de la historia?
Los personajes viajan hacia un pasado puro donde se sumergen y por donde se mueven, aquí el tiempo ya no se subordina al movimiento si no que el movimiento de subordina al tiempo.