viernes, 7 de octubre de 2011

Quiero matar a mi jefe.

Horrible bosses.

Trailer subtitulado al español.

Crítica.

Cuando la sociedad, en su máxima o en sus mínimas expresiones, se organiza a través del verticalismo, el mal humor comienza a rebalsar, algo que trae aparejada una sensación de odio profundo sobre aquellos con el poder o autoridad suficiente para manejarnos a su antojo. Acá, “Quiero matar a mi jefe”, juega con ese sentimiento y lo libera. De alguna manera, muestra la rebelión de los que, en la vida real, han perdido. Quentin Tarantino les ha dado la chance a los judíos de vengarse y Seth Gordon les da las armas a sus empleados para matar a sus jefes. Aunque todos sabemos que en el mundo en que vivimos, estas cosas (que, ojo, no están lejos de ser reales) no suceden de forma constante. Está bien. Sí, suceden. Pero éso no quita que el poder lo sigan teniendo los jefes. Así, este trío de empleados (Jason Bateman, Jason Sudeikis y Charlie Day) le pagan a un presunto asesino a sueldo (Jamie Foxx) para exterminar a sus jefes. Sin embargo, por esos malentendidos de la vida, los que deben hacerse cargo de limpiar a los jefes (Kevin Spacey, Jennifer Aniston y Colin Farrell) son ellos mismos.

La película es una comedia recomendable. Tiene situaciones muy buenas, protagonizadas –en su mayoría- por Kevin Spacey Jennifer Aniston y Jamie Foxx: no es demasiado inteligente pero es divertida. Los jefes se destacan en sus correspondientes roles, aunque sin dejar que se luzca un casi imperceptible Colin Farrell. Los empleados, en cambio, no son exprimidos al máximo, como debe ser. Están todos en una igual medida, como una pequeña comunidad de ebrios inmaduros e idiotas que te sacan un par de risas. Sí, gracias a Kevin Spacey, Jason Bateman logra que te diviertas un poco más que con los otros “pobres desgraciaditos”, que al menos tienen trabajo, mientras una gran parte de la población mundial no lo tiene.

Está lograda, dentro de los parámetros de su trama. Aunque falta la sensación de camaradería que la haría mucho más emocionante, y quizá, aún más disparatada. Igualmente, la película sabe manejar sus virtudes más en el género de la aventura criminal, de tres esclavos intentando liberarse a través de la superación de obstáculos que no son más que su propia estupidez. Lo que parece no saber manejar es el tiempo. Hay una introducción demasiado larga (de prácticamente 40 minutos, sobre un film de 90) que muestra a tres jefes agresivos e insoportables (geniales 40 minutos), pero el movimiento llega demasiado tarde. Cuando llega el momento de los empleados, la gracia ya ha pasado. Sólo resta engancharse con “lo que resta” para ver de qué forma esta pequeña comunidad desgraciada logra desatarse de sus infortunios y logra llegar al poder por la fuerza, que es lo que todos, inconscientemente, queremos. Una comedia que habla del trabajo sin atreverse a tocar temas más profundos que “el odio a los jefes” y que por guardar un bajo perfil acaba siendo mucho más efectiva de lo que se espera.

Puntuación: 6/10 (Buena)

3 comentarios:

daniel dijo...

Es cierto lo de la larga introduccion, pero a mi hasta eso me gustó :) Me parece una comedia muy bien lograda. Cualquiera mataria a esos jefes.

Manderly dijo...

A mime resultó divertida! Los tres patosos protagonistas hacen que pases un rato divertido.
Es lo que te esperas encontrar, sin más.
Un saludo.

Mike Lee dijo...

Me gustó mucho, me pareció una comedia alocada e irreverente con buenas interpretaciones de Bateman, Spacey, Aniston y Foxx.

¡Saludos!