viernes, 18 de noviembre de 2011

Aquel martes después de Navidad.



Marți, după Crăciun
Trailer subtitulado al inglés.
Crítica.
La nueva ola de cine rumano, que ha cautivado al mundo entero con sus trabajos más y mejor distribuidos, ahora arrastra hacia la orilla una de las mejores películas que he visto en el año. De esas pequeñas piezas, ocultas como mensajes en una botella, a las que debe tratárselas con cariño, comprenderlas con esfuerzo, valorarlas por haber atravesado tantos kilómetros de peligro hasta llegar a nuestras manos. Bajo los adornos navideños, la esperanza de renovar el alma, de acercarnos al final del año, la inocencia y la sensibilidad van convirtiéndose en protagonistas de una historia con gestos clásicos, pero con vueltas de tuerca interesantes y un final atípico, seco, desagradable como un golpe en la cabeza.
Radu Muntean, responsable de la dirección, ofrece un triángulo amoroso con las particularidades del cine del este europeo, a la que bien podemos considerar la segunda cara de una moneda que ha comenzado a tallarse con el drama romántico “Une affaire d’amour”, con una especie de venganza a la rigidez de sus personajes, o a la imposición de normas que congela la sangre de los protagonistas de “Con ánimo de amar”, y muchas otras películas sobre cómo la sociedad acaba por manipular a los individuos, títeres arrastrados en un escenario insignificante, con adornos baratos, con un público escaso que parece inmenso. “Aquel martes después de navidad” sugiere, sin agresividad, la posibilidad de que “querer es poder”, y que si uno quiere puede liberarse. El conflicto mayor está en que nuestro protagonista, a quien rápidamente le tomamos simpatía, no sabe qué hacer. Entonces, ¿cómo sostener una trama liberalizadora cuando Ulises ha caminado recto para el sur? ¿Cuál es la decisión correcta, cuál es la determinación que menos puede perjudicar a los demás?
Tres personajes con diferencias muy marcadas: un simpático confundido, que en otro caso veríamos como un perro; una mujer sencilla y amable a la que en otras circunstancias veríamos como una arpía; una mujer desolada con la que sufrimos, porque la comprendemos desde el corazón: responderíamos como ella, porque de algún modo, su presencia rompe con la cuarta pared, y nos mete de lleno a la historia. Los diálogos no son predecibles: son reales, y por tal motivo los “adivinamos” antes de tiempo. Todos, en un juego de confusiones, donde todo parece muy rápido, donde el tiempo (que en un principio parece marcar una cita, un encuentro más) se vuelve insignificante. Vemos cómo ocurre un fenómeno espectacular: el espacio devora al tiempo, y nos deja de importar. Sólo nos quedamos con las impresiones de tres sujetos enfrentados al dolor, a la injusticia, a la insatisfacción, al enojo y al amor. Todas ellas, con la inocencia en cada una de sus escenas (que son una delicia: principalmente la primera y la última), que cuentan con un trasfondo de sorpresas, engaños, confesiones, libertades, esperanzas y decisiones a futuro.
Puntuación: 8/10 (Muy buena)

3 comentarios:

Olvin Otero dijo...

El opening de la película es perfecto, natural, fresco, real. Partiendo de este sabemos cómo seguirá el ritmo de la película. Un ritmo correcto y atrapante. Realismo puro, por momentos olvide que estaba viendo una película. Me sentí involucrado en el film, hasta llegue a sentir culpa.
La escena del dentista me dejo helado, sin palabras un trabajo de dirección espectacular, un reparto de primera, excelentes actuaciones, una película sencilla pero profunda. Como a mí me gustan. Recomendada.

plared dijo...

El nuevo cine rumano como se ha dado en llamar esta dando ultimamente buenas obras. Aunque muchas de ellas abusan del ultrarealismo social y se les nota cierta querencia hacia movimientos como el dogma. Que a mi particularmente no me gusta demasiado.

No es el caso de esta pelicula, que recuerda al cine de Kusturika, pelicula de personajes entrañables y con una historia verdaderamente buena y bien interpretadada. Coincido totalmente, una gran pelicula y un muy buen comentario. SAludos

David C. dijo...

Posteas películas muy interesantes que es una pena que no pasen en Perú. Ojala un día las pueda ver en video. Estuve la otra vez buscando una francesa que recomendaste (J'ai tué ma mère) y me dijeron que no había en video, pero él que me lo dijo la había visto en Cable y me dijo que era lo máximo. Saludos y gracias por las recomendaciones.