sábado, 12 de noviembre de 2011

La novia siria.


The Syrian bride.

Trailer subtitulado al inglés.

Crítica.

El 2004 nos regaló una de las películas más tristes del año (que no es Million Dollar Baby ni Descubriendo el país de nunca jamás), y una de las películas más divertidas del año (que no es Entre Copas ni El quinteto de la muerte). Dos sensaciones muy distintas que golpean, de diferente modo, que nos entusiasman o nos deprimen, que nos hacen reír o reflexionar, que nos enamoran, nos decepcionan y nos dan esperanzas. Esos “dos trabajos” son el mismo, y llevan el nombre de “La novia siria”, una comedia dramática que juega con fuego, que habla de muchas cosas en poco tiempo, que nos tienen atado escena a escena y que nos marcan, de alguna forma u otra, ya sea en su parte más absurda y crítica, o en su parte más dolorosa e íntima. Dos tramas que se encadenan y forman una de esas películas que no deben dejarse pasar, de lo mejor que ha hecho el cine de Israel en los últimos años.

Y dirige Eran Riklis, encargado de esa extraña película llamada “El árbol de lima”, ambas protagonizadas por Hiam Abbass. Acá, una historia narrada con el conflicto palestino-israelí de fondo. Una muchacha está a punto de casarse. Al hacerlo, atravesará la frontera entre un pueblo tomado por los israelíes, y un pueblo sirio. De esta forma, asumiendo la nacionalidad siria de su primo (con quien se casará), no podrá regresar al pueblo natal, ni podrá volver a ver a su familia. Las ganas de liberarse y el dolor por dejarlo todo se mezclan, la acorralan. Pero no se sentirá presa sólo por sus sentimientos, sino también por un sistema que no acaba de solucionar problemas (de hecho, los crea: estoy hablando del enfrentamiento político) y que influyen en la vida de personas que nada tienen que ver por el conflicto, pero que son víctimas secundarias de la fragmentación territorial, social, política y religiosa.

Está dividida en dos mitades. Por un lado, el drama familiar, en el que conocemos que esas divisiones están también presentes en una numerosa familia, conocemos a la protagonista y su incurable angustia. Por el otro, y ya llegando al final, la comedia, el malentendido, el absurdo total, la crítica. Dos modelos irreconciliables que van obstaculizando a la pareja que quiere casarse. La burocratización del sistema los hace dependientes de él, algo que se nota claramente en la última media hora de película, con escenas extraordinarias. Extraño que una película tan bien construida nos entregue un final desganado y soso, casi intentando escapar ante la imposibilidad de hallar soluciones. El director bien puede sentirse identificado con el personaje, pero tampoco es para tanto. De cualquier modo, es una gran comedia dramática, recomendada para quien quiera informarse de este conflicto, para quien quiera creer en que a veces no todo es posible, o dependiendo la lectura, para quien quiera creer que todo sí lo es.

Puntuación: 7/10 (Notable)

1 comentario:

Dialoguista dijo...

Me encantó esta reseña, me dieron ganas de ver la peli yaaa. Lo que no me gustó es el trailer, creo que cuenta demasiado ¿no?
En cuanto la vea te digo que me pareció, la verdad es que no recuerdo haber leído nada sobre esta peli, genial que la hayas traído al blog :D
Saludos!!!