jueves, 29 de diciembre de 2011

Albert Nobbs.

Albert Nobbs.

Trailer subtitulado al español.

Crítica.

Tenía intenciones de comenzar mi revisión de esta película diciendo una frase que, a priori, puede resultar un poco desafortunada. Aclaro que no es la idea. Lo mejor de “Albert Nobbs” no es la estupenda interpretación de Glenn Close, o la notable presencia de Janet McTeer, sino la canción “Lay your head down”, que es estupenda. Aunque todo lo que he mencionado contribuye muchísimo a que la película sea algo más que una olvidable representación de la vida de la mujer hace dos siglos. Acá, un retrato serio sobre la injusticia, sobre el amor no correspondido, sobre la subordinación de clases y géneros.

“Albert Nobbs” es una película con el ojo atento, despierta, astuta. Sabe qué caminos tomar para narrar su historia, para hacerla contemporánea aún cuando esté ambientada dos siglos atrás, o para hacerla universal y no estrictamente europea. Derrama dosis de la sensibilidad que a muchos no nos gusta, pero le añade el humor justo, los diálogos más concretos posibles (no hay tantas vueltas, ni metáforas, ni recursos, ni rodeos), la mirada de una Glenn Close encerrada en el cuerpo equivocado. Quizá no sea la mejor película sobre cómo la sociedad condiciona al ser humano, temática que se toca aproximadamente en una gran proporción de las películas por año, pero sí una historia tierna y muy triste que va más allá (o se queda más acá, depende de la perspectiva de quien lo observe) del análisis. Porque la trama en sí, lejos de pensarla demasiado, nos hace reaccionar con el corazón. Quizá nos da rabia, por momentos, o nos produce felicidad. De hecho el final es un poco eso: jugar con el tema de la justicia, y hacernos pensar si aún hoy la mujer ocupa el lugar que debe ocupar en el mundo.

Está bien realizada, los personajes son interesantes, los intérpretes son notablemente superiores a los personajes que deben interpretar. La música, la ambientación, los diálogos (a veces punzantes, a veces divertidos, a veces terribles) ayudan a que dos horas de película lleguen a salvo. La media hora final es la antítesis de la primera media hora: va a una velocidad imparable, todo sucede demasiado rápido, las cosas no se terminan de sentir. Y una película como ésta, basada en la percepción y en cómo juega un rol importantísimo en la lectura del espectador, puede fallar. Lo que no significa que la media hora inicial no falle por ir tan lento.

Puntuación: 6/10 (Buena)

1 comentario:

Emilio Luna dijo...

La verdad que desde supe de ella no me llamó la atención lo más mínimo ni siquiera por las damas que nombras. Estas historias de desigualdad están demasiado vistas por muy bien que las pinten.

Además este filme que aspiraba a algo más que entretener se está pegando costalazos allá por donde va.

No me convence. Un abrazo friend.