domingo, 4 de diciembre de 2011

El Regreso.

Возвращение
Hace más o menos un año vi una película que me encantó, llamada “Yuki y Nina”. Al principio, no le encontraba la magia. Parecía una simple película sobre niñas a las que la vida les había jugado un juego distinto al que ellas querían jugar. Jóvenes que idealizaban la vida desconociendo la realidad detrás de ella. Y el bosque, sombrío, aterrador, desesperante, que se volvía un protagonista más en este juego de roles, de edades, de etapas. Ese laberinto que la cierra, entre confuso y poético, es el que determina si la película es buena o no. Esto es a grandes rasgos, y basándome en las opiniones generales de la gente frente a este tipo de cine. Algo así sucede con “El Regreso”, con jóvenes, bosques, viajes y laberintos.
Pero el viaje es totalmente distinto. Mientras que en el primer caso mencionado, uno viaja a entender el mundo desde una perspectiva más optimista, en esta road movie nos encontramos con el retorno a la oscuridad del útero materno (que es uno de los tres regresos que aparecen en la película), es decir, con la incertidumbre de una vida que los personajes no saben cómo vivir. La trama es simple: dos niños viven con su madre, bajo las reglas de una sociedad ruda, adulta, que es machista dentro del propio género (prestar atención a “la última cena”, donde se parte el pan, se consume el vino – también prestar atención a quien no consume el vino, y la importancia religiosa de ese acto-, y las mujeres están de espalda), hasta que regresa el Padre tras doce años de estar desaparecido. “El Regreso” muestra, en segundo término, el retorno del hombre a su casa. Pero acá preguntar el “cómo” puede tener como respuesta una similar a la de Oliver Twist cuando, de paso por un hogar, pide más comida. El “cómo” se evita. No interesa cómo ha venido. Interesa que lo ha hecho. Y que tiene intenciones de realizar un viaje.
“El regreso” es toda una experiencia intimista, que nos traslada al fondo del concepto de “familia”, que nos muestra un costado humano de la flagelación, del dolor (que sienten ellos y que sentimos nosotros: es una película muy triste), pero también una mirada esperanzadora. De esta combinación exquisita de sensaciones, amalgamado, impactante, este trabajo es una alternativa narrativa y estética para adentrarnos a ese bosque que todos debemos atravesar en algún momento de nuestra vida. Todo lo bueno de esta película, que es todo y es mucho, retratado con una calidad artística insuperable, con una fotografía casi monocromática, azulada, una musicalización que ahonda aún más en nuestra memoria y en nuestro corazón.
Durante una semana acompañamos a este nuevo triángulo familiar (padre e hijos), en una odisea en la que descubren cosas, se redescubren a ellos mismos, e intentan descubrir quién está detrás de ese hombre nuevo. Mientras tanto, este sujeto se muestra severo, apático y muy combativo, despertando en ellos cierto rencor, pero también ciertas ganas de aprovechar la situación, de aprender. Y aparece el bosque, cuya significación está conectada con la resolución de la trama, que es fantástica (relatando el tercer retorno: el de la familia hacia su hogar, tras haber concluido sus vacaciones), donde todo lo que se ha aprendido puede articularse en unos veinte minutos finales espectaculares, que cierran una metáfora sobre la madurez, sobre la importancia del aislamiento (isla alejada de la sociedad que impone normas de conducta) y sobre el amor. Redonda, hermosa, perfecta.
Puntuación: 10/10 (Sobresaliente)

4 comentarios:

Pabela dijo...

Me la apunto pero ya, tiene todo eso que seguro me gusta!. Muy buena crítica, sabés que la de yuki y nina también me la debo desde que la estrenaron! le tenía ganas y no sé porqué la dejé pasar.

HALBERT dijo...

Ví esta peli en el cine, en estreno, y estoy esperando de conseguirla en Blu R, porque me impactó. Qué bueno que le diste un máximo puntaje!!

Jose Barriga dijo...

A MASTERPIECE. Una de la sobras más intimista y desgarradoras de la última década. Ademas, ensalzo la portentosa dirección Zvyagintsev y la sublime fotografía. Recuerdo que cuando la vi en el 2003, la película perduro en mi mente por casi 1 año.

daniel dijo...

Vaya Rodrigo tus palabras me han dejado bastante intrigado. Creo que una vez oi de este film pero nunca tuve la oportunidad de verla, creo que esta sera una gran excusa. Como Pabela, creo que tiene muchos ingredientes que me gustan de un buen film.
Un abrazo.