sábado, 24 de diciembre de 2011

El resplandor.

The shining.

Crítica.

Stanley Kubrick es todo un profesional. En presente, sí, porque está más vivo que nunca en el mundo del cine. Es capaz de, al igual que cineastas grandes como Roman Polanski, Darren Aronofsky o los hermanos Dardenne, sólo por nombrar algunos, crear una atmósfera que da forma a todo. No importa cuál sea la estructura narrativa, ni nada más: la atmósfera impone credibilidad, sentimiento, reacción e incluso desesperación. De los trabajos de Kubrick, “The shining” es el que más hincapié hace en ello: quizá no sea el trabajo más inteligente, ni la adaptación más acertada, pero sí el que mejor maneja las emociones del espectador a través de algo tan poderoso como la creación de una atmósfera particular, en este caso la de un hotel donde cosas anormales están sucediendo.

En las películas de terror/suspenso, el concepto de “atmósfera” es muy importante, y debe estar siempre presente en los cineastas a la hora de rodar una película. Es algo que está más de moda que nunca, ya que hoy en día predominan productos de terror con cámaras que filman los acontecimientos (como “[REC]”, sus secuelas, remakes; “Actividad Paranormal”, sus secuelas, remakes) y sean malas o no permiten dominar, en cierto modo, las sensaciones del espectador. Lo hace cooperar en la acción de la película, lo hace asomar la cabeza y ver bien de cerca que está pasando. Pero créanme: el hotel Overlook no es un lugar al que uno quiera asomarse, aunque su belleza, su decoración, sus colores, sus comodidades, sean tentadoras. Un escenario pecaminoso, que parece representar al mismísimo demonio como alma transformadora que toma el cuerpo de aquellos que pasan y los convierte en algo más.

“The shining” no deja respiro. Aún en sus momentos divertidos, que son muchos, o en los momentos más clásicos, que son otros tantos, la película es poderosa: el cinismo, la perversión, ayudados por un Jack Nicholson en una de sus mejores interpretaciones, o por la ingenua Shelley Duvall, o por la misma cámara que no pone freno a situaciones escalofriantes, sino que las prolonga como una pesadilla, dan forma a una de las mejores películas del gran cineasta Kubrick. Acá, donde el tiempo juega un papel totalmente irrelevante (después de todo, sólo se habla de él para demostrar que no importa, que es cíclico) una oferta que juega con las estrategias más típicas del género, pero las revalúa a otro nivel: el de la conciencia del realizador, la satisfacción del espectador, y la disconformidad del autor del libro (claramente manifiesta). Imperdible.

Puntuación: 9/10 (Excelente)

4 comentarios:

General Urko dijo...

Si logras una buena atmosfera tienes la mitad de la pelicula de terror hecha y como bien lo apuntas los directores lo saben. Unos utilizaran la fotografia (Suspiria), otros la ambientacion (La matanza de Texas), los actores (El silencio de los corderos), la violencia (A serbian film), la puesta en escena (Psicosis)... Y Kubrick logro aglutinar todos esos instrumentos para hacer El resplandor.

Por cierto, Zorionak (felicidades) por los 3 años

plared dijo...

Buena reseña de una pelicula realmente notable, en un genero donde precisamente, casi ninguna lo hace. Lei tambien la novela y no desmerece la pelicula, cosa que ya es decir mucho.

Una pelicula que consigue crear un clima adecuado para la historia y hacerla creible. Algo mucho mas dificil de lo que parece...SAludos y feliz año

Criticón 5.1 dijo...

Muy de acuerdo con tu critica Rodrigo.
Kubrick, el maestro Kubrick para mí es el number one, y es cierto que ésta película a pesar de ser fantástica no es su mejor obra, pero es genial.

Muy buena crítica. Saludos!

Dulce Gomez dijo...

Muy buena crítica, estoy de acuerdo contigo, creo que Kubrick es de esos directores de culto, en la peli, Danny Lloyd es de mis actores favoritos, creo que los tres principales se lucieron y crean una atmósfera muy tensa.