sábado, 31 de diciembre de 2011

Ranking de lo mejor de lo mejor. Cine y TV argentina.

Final de año. Resumen. Conteo. Como quieran llamarlo.
No acostumbro a hacer rankings a fin de año ya que, como argentino, sé muy bien que seguramente no he llegado a ver ni la mitad de lo que vale la pena. Seguramente tendría que incluir trabajos del 2010 que no llegué a ver antes de diciembre del mencionado año, pero no los recordaría. Por lo tanto, haré un repaso breve de los productos más notables con fecha “2011” hasta el momento vistos. Como muchos saben, en el margen derecho del blog, hay listados de películas que van rotando a la medida que las voy viendo. En ese listado se seguirá a lo largo del año, dentro del apartado de películas, el conteo del año 2011.

CINE.

Las mejores interpretaciones masculinas del año.
Alfabéticamente.

Albert BROOKS. “Drive”
Ryan GOSLING. “Drive”
Ben KINGSLEY. “Hugo”
Esteban LAMOTHE. “El estudiante”
Peyman MAADI. “A separation”
Ezra MILLER. “We need to talk about Kevin”
Nick NOLTE. “Warrior”
Edward NORTON. “Stone”
Michel PICCOLI. “Habemus Papam”
Brad PITT. “El árbol de la vida”
Brad PITT. “El juego de la fortuna”
Kevin SPACEY. “¿Cómo matar a mi jefe?”
Jim STURGESS. “One day”
Christoph WALTZ. “Carnage”

Las mejores interpretaciones femeninas del año.
Alfabéticamente.

Sareh BAYAT. “A separation”
Jessica CHASTAIN. “El árbol de la vida”
Jessica CHASTAIN. “Historias cruzadas”
Glenn CLOSE. “Albert Nobbs”
Kirsten DUNST. “Melancholia”
Charlotte GAINSBOURG. “Melancholia”
Felicity JONES. “Like Crazy”
Nadezhda MARKINA. “Elena”
Elizabeth OLSEN. “Martha Marcy May Marlene”
Marisa PAREDES. “La piel que habito”
Saoirse RONAN. “Hanna”
Beatriz SPELZINI. “El gato desaparece”
Tilda SWINTON. “We need to talk about Kevin”
Kate WINSLET. “Carnage”

Mejores películas.

Menciones especiales.

* Medianoche en París, Woody Allen.

Una de esas películas que te traslada, te confunde, te enamora, te tiene atado a una melancolía de nunca acabar. Con actores poco apropiados para una obra de este nivel, uno va descubriendo ese ácido y encantador mensaje del director, por medio de la sofisticada construcción del pasado que todos añoramos. Quizá no sea la obra máxima del maestro, pero sí una bonita e inolvidable metáfora de la nostalgia, un canto al arte jamás enterrado y al aún latente.

* Le gamin au vélo, Jean-Pierre y Luc Dardenne.

Tiernísima representación de la inocencia y la madurez enfocada desde el cuerpo de un niño abandonado que no puede comprender, aunque quiera, que su padre lo ha dejado. Se lanza a la búsqueda de su identidad, mientras descubre que también existe, en el hemisferio opuesto o consiguiente al que ya conoce, el concepto de crimen. Una obra atípica (estilísticamente) dentro de su impecable filmografía, pero aún así no deja de ser poesía llena de vida y esperanza.

* El psicoanalista del Papa, Nanni Moretti.

Una de los trabajos más divertidos del año. Una alegoría del absurdo, pero de fachada seria y ortodoxa. Quizá no sea gran cosa en su conjunto, pero si nos encargamos de fragmentarla, nos encontraremos con escenas deliciosas, insólitas, originales, sorprendentes y pocas veces forzadas. Se inclina a la comedia, pero no deja de ser un drama de superación personal, del estilo a “El discurso del Rey”. Cuenta con la brillante actuación de Michel Piccoli, y la desaprovechada intervención del psicoanalista del Papa: la del mismo Moretti.

* Harry Potter y las reliquias de la muerte. Parte 2, David Yates.

Quien me conoce, sabe muy bien que no soy fanático de la saga de Harry Potter, ni de la magia, ni de Dan Radcliffe. Aún así, asumo que esta entrega es apasionante, y técnicamente impecable. Está claro que, ante el fracaso de la “parte 1”, ésta debe ser mejor. Es ley. Y esta ley se respeta. Una alucinante resolución tapada por un epílogo que estalla de tanta mediocridad, que nos obliga a quedarnos con el maravilloso desarrollo del resto, limpio, inmaculado. Si tengo que elegir la que más me ha impactado emocionalmente, elijo “el misterio del príncipe”. Si tengo que elegir la que creo mejor, es ésta. Sin dudas.

* Melancholia, Lars von Trier.

El fin del mundo llega a nuestros oídos con las ensordecedoras repercusiones de las declaraciones políticas del controversial director. Pero a veces es mejor hacer oídos sordos, aunque cueste, y dedicarse a contemplar una maravilla estética como ésta. Dos historias en una que nos muestran lo que el “Apocalipsis” representa para cada una de ellas. Dos de las mejores actuaciones (Gainsbourg, Dunst) se unen para una caótica puesta en escena sobre el fin, narrado con un ritmo desasosegante, terrible, deprimente.



Las diez mejores películas del año.

10. Rango, Gore Verbinski.

No soy fanático ni de los desiertos calurosos, ni de Johnny Depp, ni de las animaciones. Aún así, debo reconocer que “Rango” es una película increíble. Porque sabe contarnos su historia infantil, pero nos ofrece a los más grandes la posibilidad de reflexionar sobre el poder, acá retratado con bastante diversión a partir de la disponibilidad de agua en el desierto. Con unos diálogos espectaculares, esta gran comedia de casi dos horas saca lo mejor de sí misma en una crítica magnífica, en una animación sencillamente encantadora.

9. A separation, Asghar Farhadi.

Es “el secreto de sus ojos” de este año, por la recepción unánime de la crítica y el público mundial. Una película capaz de sorprender por todo lo que esconde bajo la superficie de unos rostros fatigados, de una vida infeliz. Dos tramas en una que se van atando y desatando a lo largo de la obra, y que muestran quiénes son los que suelen salir perjudicados en los conflictos familiares. Con un Oscar casi en las manos, este gran trabajo proviene de Irán, de donde no oímos ni vemos demasiado cine en nuestro país, pero de donde deberíamos hacerlo.

8. Martha Marcy May Marlene, Sean Durkin.

Desesperante ópera prima de Durkin sobre la paranoia, cuya estructura narrativa es inteligente y, aunque a quien escribe no le gustan las alternancias de escenas, acá es más apropiada que nunca. Puede deslumbrar el análisis sociológico que hace, el modo de intercalar escenas con una sutileza genial, o incluso la mismísima Elizabeth Olsen, entregando una interpretación casi desgarradora. Entre Claudel, Demme, Lanthimos y Malick, cuatro directores que se me vienen a la mente por su estudio del “universo social/familiar”, “Martha Marcy May Marlene” es grande.

7. El árbol de la vida, Terrence Malick.

Una epopeya romántica de la vida de la civilización, y de todas las civilizaciones desde sus orígenes, tomando como caso particular el de una familia norteamericana en la década de 1950. Acá, nos encontramos con personajes que “viven el tiempo” y tienen modos opuestos de vivir la vida. La vida y la muerte, la naturaleza y la gracia, el pasado y el futuro, todo se entrelaza en una obra gigante como el universo, y a la vez tan sencilla como una piedra. Con emociones diversas, puede ser adictiva para cinéfilos y aburrida para los que no lo son.

6. El estudiante, Santiago Mitre.

Una de las películas argentinas más sorprendentes de los últimos años. Nos narra la historia de Roque, un joven que llega a Capital Federal para estudiar, pero que sólo se ve movilizado por una política que aún no comprende. “El estudiante” pone el ojo en los manejos más internos de la política (universitaria, universal), los más tramposos, que van influyendo en el carácter de nuestro héroe, un sujeto que estudia (así nomás) los tejes y manejes del mundo con ganas de cambiar la historia. Estudio impecable bastante similar a “Secretos del Estado”.

5. El gato desaparece, Carlos Sorín.

La película argentina del año, un thriller psicológico que crea la atmósfera necesaria para involucrarnos en su temible historia, en la evolución de sus personajes, en la paranoia y la locura. Todo un trabajo, llevado adelante por el cineasta Carlos Sorín. Estilizada como película estadounidense, con el sello argentino en sus memorables diálogos. Un manejo de los tiempos por momentos admirable, por momentos cansino, con una resolución totalmente a la altura de la gran película. Con Luis Luque y Beatriz Spelzini.

4. La piel que habito, Pedro Almodóvar.

Cuando creemos que ya lo hemos visto todo, aún nos quedan grandes ideas, muchas de las cuales suele barajar Almodóvar. Con “La piel que habito”, película que ha sido criticada como inverosímil para muchos (seguramente no más que la elogiadísima “El planeta de los simios” o la saga de “Harry Potter”), nos enseña que una película no es lo que parece, que nos guarda misterios que iremos develando a lo largo del metraje. Cuanto más nos acercamos al final, más nos enloquecemos por su cine. Y el final. Bueno. Es maravilloso. Frases magníficas, al igual que su música y su trama, que sea adaptación fiel o no, es grandísima.

3. We need to talk about Kevin, Lynne Ramsay.

Tilda Swinton interpreta la mismísima nada y lo hace bien. Su directora se encarga de pulir las escenas lo más posible, de estilizarla, y hace magia con una relación madre-hijo que da para todo. Por momentos, un drama familiar. Por otros momentos, un thriller psicológico. Por otros que abundan aún más, una comedia terrorífica y bizarra. La combinación hace de “We need to talk about Kevin” una excelente película británica, cuya violencia llega a estallar numerosas veces a lo largo de la obra, hasta uno de los mejores finales del año.

2. Drive, Nicolas Winding Refn.

Oscura y electrizante, este culto al cine de acción del pasado invade nuestro presente y nos abre las puertas a un futuro de buenas opciones. Con al actor del momento, un Ryan Gosling seco y de pocas palabras, este romance envuelto en el peligro da origen a una interminable espiral de violencia extrema, que nunca acaba de saciar nuestra sed de más. Porque la película es eso, un banquete visual de nunca acabar, una paradisíaca entrada con los sabores más exquisitos de la maldad, de la muerte. Entre héroes y humanos, nuestro protagónico hace brillar a su enigmático y tan europeo personaje en una extraordinaria película americana.

1. Hugo, Martín Scorsese.

Obra maestra absoluta. Una aventura eterna que no se despegará jamás de nuestro corazón ni de nuestra mente. Un canto a la vida, un canto al amor, un canto al pasado, un canto al cine, un canto al origen. Un híbrido con miles de mangas y miles de ases, con miles de caras y miles de emociones que enamoran al espectador. Además, es entretenimiento inteligente para todas las edades. Los niños la disfrutarán por lo más ingenuo e infantil, que sí, tiene un lugar protagónico en la obra. Los más grandes disfrutarán ese amor por el arte, su perfeccionismo estético, sus encantadores personajes y sus cuarenta minutos finales. Entre comentarios acertados, revisiones conmovedoras y una resolución justa, “Hugo” es palabra mayor.




TELEVISIÓN.

• SÁBADO BUS.

El regreso de Nicolás Repetto a la pequeña pantalla. Su programa “Sábado Bus”, para quienes no lo conocen, consiste en una cena entre el conductor y ocho, nueve o diez invitados, con un estudio de 360º, orquesta en vivo, números musicales, y algunos segmentos especiales grabados con los invitados como “Bellezas Internacionales” (donde una invitada viaja a otro país para conocer la cultura y flamear las banderas prácticamente desnuda), “Muñeca Bus” y “Macho Bus” (donde mujeres y hombres, respectivamente, se quitan la ropa de manera artística), el “Portfolio”, el segmento más artístico donde se cuenta una historia a través de una interpretación casi estática, “Un sentimiento inolvidable” donde diferentes artistas desconocidos del país se animan a cantar un clásico de un cantante famoso, etc.
Durante la cena, entre segmento y sorbo de vino, un bolillero va eliminando (no de la mesa, sino de la posibilidad de concursar por el juego final) a los invitados. Los dos últimos que permanezcan en el bolillero podrán competir en “El Corchito” por un automóvil, donde situados a una distancia considerable, deben introducir un corcho dentro de una copa.
Todo un clásico de los sábados en la pantalla de Telefé, este año ha retornado tras prácticamente una década de ausencia, con invitados de lujo y algunos de los mejores momentos en la televisión (entrevista con Ricardo Fort, borrachera de Valeria Bertucelli). El programa del año. Delicadeza y calidad en un programa de lujo.

• EL ELEGIDO.

Una telenovela excepcional de diez meses, dividida en dos partes. La primera, se enfoca en mostrarnos a Andrés Bilbao (Pablo Echarri), exitoso abogado del estudio Nevares Sosa, pero no como el típico galán romántico, sino como un sujeto arisco y soberbio. Trabaja junto a cuatro abogados bajo las órdenes de un jefe todo terreno, Oscar Nevares Sosa (Lito Cruz), y entre los cinco tratan de competir por el lugar de “socio del jefe”. Bilbao está casado con Verónica San Martín (Leticia Brédice), con quien tiene una hija autista que esconde secretos. Pero al conocer a Mariana Estévez (Paola Krum) quien viaja a España a encontrar respuestas al misterio de la muerte de su padre, se enamora. Ella se asocia al estudio, convirtiéndose en un jefe y seis abogados, representando cada uno un pecado capital y, como todos ellos, una virtud. La segunda mitad es la de “telenovela extendida”, con más romance, más muerte. En sí, más excesos. Pero la ambientación no pierde su elegante estilo, ni los diálogos su irreprochable e insolente personalidad. Diez meses de emoción pura, que por momentos se va por las ramas, con un final extraño pero enigmático.
Además de destacar su elegancia, deben tenerse en cuenta actuaciones brillantes, como las de Leticia Brédice, Lito Cruz, Mónica Antonópulos (abogada homosexual que representa la avaricia), Leonor Manso (madre de Bilbao) y otros secundarios de lujo, como Maite Lanata (niña autista), Ludovico Di Santo (“lujuria”) o la enorme Lucrecia Capello.

• SUSANA GIMÉNEZ.

El conocidísimo programa de entretenimientos conducido por Susana Giménez logra una de las mejores temporadas en años. En la parte de “entretenimiento”, su “Juego del Millón” ha sido revolucionario. Dos personas ganan un millón de pesos, pero deben contestar siete preguntas para conservarlo. Tienen varias opciones para distribuir las 50 pilas de billetes en distintos casilleros, y ganarán lo que puedan mantener en sus manos. Pero por cada pregunta, una opción debe quedar vacía (los jugadores no pueden poner plata en ella), por lo que están en riesgo de perder. ¡Todo un negocio!, ya que es un juego terriblemente difícil, y rara vez llegan a la séptima pregunta (usualmente pierden en ella, y se van sin nada a sus casas), pero sí, una cascada de cultura para ampliar los conocimientos durante la cena. En la parte de “humor”, Alexandra Rampolla (sexóloga) y Dady Brieva, Miguel del Sel y Antonio Gasalla (humoristas) han contribuido con varias apariciones muy divertidas en lo que mejor hace cada uno. Finalmente, en la parte de “entrevistas”, Susana nos ha regalado conversaciones con personajes internacionales y muy populares, algunos más queridos que otros, pero todos triunfadores en su esfera. Desde Justin Bieber hasta el Dalai Lama, pasando por Los Wachiturros y Michael Bublé. Algunas charlas más decepcionantes que otras, pero en general, entretenidas, interesantes y plagadas de ese humor ingenuo de su gran conductora.

• EL HOMBRE DE TU VIDA.

Tercer y último producto del conteo, repleto de productos de Telefé. Sin haber podido ver un solo capítulo completo de “El Puntero”, estoy seguro que los mejores trabajos han sido propios de este canal. En este unitario, Guillermo Francella despliega todo su talento humorístico como el anti-galán, un hombre contratado para encantar a mujeres que buscan hombres, y luego desencantarlas de la manera más absurda. Cada episodio es una historia nueva, con una terminación ácida y trasfondo profundo. Es un trabajo simpático y agradable para un domingo por la noche, con dos cuestiones para destacar sobre cualquier otra cosa. En primer lugar, el retorno triunfal del actorazo Luis Brandoni, tras su fracaso en “Caín y Abel”, que acá interpreta a un sacerdote poco común. Y en segundo lugar, su estupendo guión. Indudablemente el punto fuerte de la obra, capaz de impedir que un unitario reiterativo se vuelva reiterativo, y que siempre entretenga y emocione con sus alocadas ocurrencias. También ha contado con participaciones especiales inmensas, como Norma Pons, Graciela Borges o Jorgelina Aruzzi. No es una comedia que haga a uno reventar si se la pierde, pero sí una opción decente para terminar la semana con una sonrisa en el rostro.

• DIARIO DE MEDIANOCHE.

A las doce de la noche, cuando la gente se va a dormir, la televisión permanece aún prendida. Y parece mentira que un programa de noticias pueda llegar a divertir tanto como “Diario de Medianoche”, un breve repaso por las noticias del día acompañadas de la constante informalidad de los conductores de Telefé. Revisando los videos más destacados de Youtube, o con intérpretes en vivo en el piso, ha modificado junto al programa de Sergio Lapehue en TN, la rígida estructura de noticias en un modelo mucho más cercano al público.
Un producto destacable que acercaría más a la gente al mundo de las noticias si estuviera en otro horario. De cualquier modo, un resultado más que bueno por estar a diario en el horario de medianoche. Con risas que hacen más liviana cualquier noticia fuerte.



Terminado este conteo (que era obvio: todos saben qué películas me gustaron, y estuvieron siempre a la derecha del blog), les deseo que terminen muy bien el año, y que empecemos con todo este 2012. Vivámoslo como si fuera el último.

Saludos.

5 comentarios:

devon dijo...

Un gran gran compendio de lo mejor del año, muy merecidas las menciones de las peliculas, aunque aun me faltan ver unas cuantas. Aunque sigo diciendo que Hunter MacCraken da una de las mejores interpretaciones del año, y debio entrar en tu selección, pero bueno.

De actrices tal vez haya faltado Davis, que me parecio notable en su papel.

Saludos!

Mario dijo...

Tengo anotadas Martha Marcy May Marlene y We need to talk about Kevin dentro de esos filmes pequeños pero de muy buena factura, me inclina mucho éstos filmes, puede sonar que no es así pero creo que es como Winter s bone, un filme necesario que se aprecia sin grandilocuencia y que sirve para cimentar carreras, como un despegue. Y Hugo la veo, tu entusiasmo se pega. Hoy veré Tin Tin que también me han recomendado. Y feliz año nuevo, Rodrigo, un gusto compartir de cine contigo. Abrazos.

Veroka dijo...

De cine mucho no puedo opinar porque vi poco en el 2011, me gustó Woody, como casi siempre. Harry Potter me hace dormir, definitivamente es un genero que no me atrae.

En cuanto a la TV veo muy poca: Repetto no me gusta nada, nada, de Susana solo me gusta la vieja que interpreta Gasalla (como lo extraño en tv!) vi algo de "El Elegido" (bueno), y me gustó Julio Chavez en "El Puntero", actorazo de aquellos.

Espero Hugo con ansiedad, y anoto las otras pelis que recomendaste para verlas este año.

Que tengas un gran 2012!
Beso

Mike Lee dijo...

Una selección muy curiosa, todavía me faltan unos cuantos títulos por ver de los que incluyes, ¡así que gracias por las recomendaciones!

¡Saludos!

David C. dijo...

Hugo es la película que quiero ver.

Feliz 2012.