sábado, 29 de enero de 2011

Exit through the gift shop.

Banksy ha sido, probablemente, el "artista urbano" más influyente del siglo XXI. No sólo por la calidad de sus trabajos en las grandes y más significativas paredes del mundo, sino porque sus graffitis han sido controversiales, polémicos. En Francia, un sujeto vive adherido a su cámara de video, filmando absolutamente todo. A fines de siglo XX, comienza a acercarse a algunos de estos artistas, fijando no sólo la cámara, sino su vista. Desea realizar un documental con una recopilación de arte extraído de la calle, literalmente. Pero al ver que como cineasta es un fracasado, decide inclinarse por la segunda cosa a la que más ha vivido adherido: el arte urbano. Divertido (aunque demasiado breve) documental nominado al Oscar. Recomendable.

Exit through the gift shop.


Trailer en su versión original.


Crítica.

Esta película es, y lo digo de la manera más exacta posible, como un desfile de travestis (no quiero ser censurado por usar esa palabra, es más, la estoy ubicando en un buen contexto, creo). Es un documental con mucho color, con mucho coraje (no diré la otra palabra para no ofender a nadie), con personajes (o personas) disfrazados de otras personas que no son, con atractivas figuras que se desplazan por el escenario, con un espíritu de liberación que logra desnudar el arte callejero y mostrarlo desde donde todos queremos verlo. Una de las propuestas más originales y mejor planteadas en materia de documental.
El juego más divertido de esta película es el de las máscaras. Es inolvidable el carnaval de "El Fantasma de la Ópera", con los rostros cubiertos. Y aunque rostros veamos de sobra, sabemos que hay muchas otras cosas detrás de ellos. Personas dedicadas a una cosa, que acaban inclinándose por otra y que van buscando ubicarse en un lugar donde puedan destacarse, y destacar sus cualidades (ya sean personales como artísticas). Un sujeto que graba a artistas pintando paredes con aerosol, acaba volviéndose uno de ellos y muestra (como Christina Aguilera en "Burlesque") que se aprende observando con atención.
Hay varias cosas que no me terminan de cerrar. El tema de la detención en Disneyland (no sólo no creo que se haya dado así, sino que tampoco estoy seguro de que la respuesta de los otros sujetos haya sido la que realmente acabó siendo), y ese mismo tema vinculado con la existencia de pruebas suficientes para condenar (si se quiere) a cualquiera de estos artistas. El video conecta nombres, con actos y mensajes de amenaza, todo en el campo de lo ilegal, y dudo que esta grabación pueda romperse contra la mesa (ya ha dado vueltas al mundo).
Pero al margen de estas pequeñísimas cuestiones, que no perjudican prácticamente al desarrollo de la película, hay que admitir que no son las únicas fallas. Una de ellas, por empezar, es (en el primer tercio de película puede notarse mejor) el mal uso de los tiempos para mostrar los graffitis (no se logran apreciar lo suficiente) y en general, la mayor de las fallas, el mal uso de los tiempos para todo el documental. Con la cantidad de archivos que hay para mostrar, y con el atractivo visual que cada uno de ellos tiene, la película (al menos, en mi opinión) es demasiado corta. Pretende desmenuzar un arte en menos de una hora y media, un arte complejo, totalmente polémico (depende de, por supuesto, el modo en que se use).
Un documental con mucho de perseverancia, de locura (como todo artista), de humor. Un desfile de figuras, personajes característicos y pintados por todo el mundo, que conforman "Exit through the gift shop", el camino de un sujeto común a uno de los artistas más populares, a través de algunas de las situaciones más insólitas y divertidas. No me queda en claro quién es responsable del producto, porque el 90% de las grabaciones están hechas por el mismo protagonista, el "turista" francés; aún así, y sea quien sea, su trabajo ha sido fantástico, y sobre todas las cosas, un gran empuje para impedir que las personas se dejen influenciar por una errónea concepción del género.
Puntuación: 7/10 (Notable)

Blue Valentine.

Dean y Cindy son un matrimonio que ha vivido seis años de casados, y han formado una familia con una simpática niña. Pero la relación no es la misma, y una noche, deciden replantearse su vida juntos, para darle un sentido. Sea cual sea, "Blue Valentine" nos muestra la vida del hoy, el sufrimiento, la decadencia, junto a la vida del ayer, la felicidad, la posibilidad de vivir una vida juntos, en un contraste exquisito. Un drama romántico al borde del abismo, con un elenco estupendo y una gran calidad, aunque un modo inconveniente de manejar todas las herramientas que hubieran podido alzarla a lo más alto, a lo mejor del año 2010. Recomendable, para DVD y fanáticos del género.

Blue Valentine.


Trailer subtitulado al español.


Crítica.

Y una noche cualquiera, un matrimonio viajó al futuro para revivir el pasado y redefinir el presente. El juego que propone "Blue Valentine", es este mismo: darle sentido a una relación y una dirección que beneficie a todos los que conforman la familia. Y así, vemos como las imágenes del pasado y del presente se van mezclando para que seamos testigos de una conflictiva relación de seis años, con dos protagonistas completamente opuestos (que representan, una vez más, las dos caras de todas las cosas) y una niña que parece sufrir, y mucho.
Pero esta película, que parece seguir el rumbo de "Sólo un sueño" (es una película romántica que muestra el hundimiento de una familia y cómo intenta salir a flote, con impacto dramático, gritos, etc) tiene muchas fallas. Aún no sé a quien culpar, si se trata de un guión pobre, de un método narrativo inconveniente (vuelvo a mencionar "Sólo un sueño", con una narración completamente lineal), de las situaciones, de los actores (esto lo dudo, ambos demuestran ser altamente profesionales), pero la película me ha pasado de largo. Sin poder sentir nada, ni emoción, ni tristeza, ni furia, ni afecto. Una película que deja totalmente indiferente y, por más que muestre su gran capacidad para construir escenarios con tintes azulados, y darles vida con la sencilla aparición de dos monstruos como lo son la gran Michelle Williams y su compañero Ryan Gosling (que son dos personajes ingeniosamente estructurados), no impacta, no conmueve.
La historia de amor es buena. Muestra los altibajos emocionales y profesionales de cada uno, marca perfectamente cuál es la personalidad de cada una y le da justificación a cada una de las actitudes. La primera mitad de la película, que es -por lo menos- tediosa, sirve (aunque en exceso) para introducirnos a dos grandes personajes, dos individuos con opiniones contrarias sobre todas las cosas de la vida misma, y hasta opinan diferente sobre la muerte (ejemplo claro, la escena del autobús). La segunda mitad, que gira alrededor de "la habitación del futuro" (una idea sumamente original para plantear y diferenciar los diferentes períodos que ha vivido la pareja), sirve para enfrentarlos en todas las situaciones posibles (avanzando también con la mezcla de imágenes del pasado) y aumentar la tensión en pantalla.
Debo admitir, ahora que menciono la palabra tensión, que tiene una o dos escenas memorables (si se quiere), dos en un hospital, teniendo a Williams en una como paciente y en otra como profesional; son escenas que exponen la habilidad de dos enormes intérpretes. Pero así como pone acentos en unas pocas, desaprovecha muchas otras. Una escena que implementa la palabra "violación" (y que se trabaja de manera insuficiente) y otras que no llegan a exhibir la gravedad del asunto.
Hay algo que no puedo discutir. La historia, en sí, es fuerte. Muestra todas aquellas cosas que hace al ser humano alguien miserable. Pero se aleja de tener una visión íntima de las situaciones; de hecho, por momentos parece una cámara de seguridad en medio de un hotel, registrando apenas algunas de las situaciones más terribles que se dan dentro. El desperdicio de las cosas puede notarse fácilmente, así como el lado machista, la huequedad de los mejores momentos reducen su importancia en el relato. Sí me quedo con "el pasado" de los personajes, y con el futuro (que viene a ser el final, pues me ha dejado algo más que satisfecho). Una historia de amor y amistad más que sencilla, como cualquiera, pero que resguarda la química, el buen humor, la ternura, y hasta en sus costados negativos, la tristeza. Está planteada como pocas: te hace creer, como espectador, que hay películas en el mundo que pueden asegurar la veracidad del romance detrás de la pantalla. Es ahí donde los dos grandes actores no se esfuerzan tanto por robar (al espectador) la mirada y dan lugar a que se luzca todo lo que se ve. Es donde la película demuestra que es realmente un "todo" lo que quiere mostrar. Lástima que no encuentre la mejor manera para hacerlo.
Puntuación: 5/10 (Floja)