viernes, 19 de agosto de 2011

Los secretos

Ha-Sodot.

Trailer subtitulado al inglés.




Crítica.


Tiempo de ver “Los Secretos”, dirigida por Avi Nesher, drama con ápices de comedia y romance. El año 2007 podría considerarse un “año dorado” para el cine de Israel. Haciendo un balance, fue el año en que más cerca estuvo de ganar un Oscar: la contienda por el premio a la mejor película extranjera fue bastante pobre, dejando como triunfadora a “Los Falsificadores” (Die Fälscher, de Stefan Ruzowitsky). El motivo de la derrota israelí fue la pésima preselección (desaprovechando, insisto, una de las oportunidades en las que más cerca se ha estado del triunfo entre los últimos años), que envió a competir a “Beaufort”, la película más floja de las vistas de aquel año. Y año dorado, también, porque ese año hubo muchas grandes películas, ninguna seleccionada para competir en grandes entregas, como “Medusas”, “Los Secretos” o “La visita de la banda” (ordenadas de mayor a menor, claro). Tres películas gigantescas para enorgullecer al cine israelí. Hoy, una breve revisión de la segunda: “The Secrets” (Ha-Sodot).

La historia conecta la vida de tres personas. Noemi, que acaba de perder a su madre, está comprometida y antes de dar un mal paso en su vida, decide ir a un seminario; Michelle, mujer que busca reconciliarse con la Fe, y Anouk, quien padece una enfermedad terminal y quiere el perdón de Dios, por un crimen cometido en el pasado, antes de que sea demasiado tarde. Así, el perdón, el amor y la libertad van guiando a tres mujeres que, en un mundo de culturas y religiones que se sostienen por hombres, buscan su identidad en el mundo. Principalmente Noemi, protagonista de este drama, es en quien se notan esos tres mencionados conceptos. El amor, en una primera parte; la libertad, en una segunda; el perdón, en una tercera. Cada una de ellas tiene un perfil muy marcado y diferente: no son iguales y, además, la sociedad trata de hacerles creer que son herejes por creer diferente a ella. “Los Secretos”, narra el viaje espiritual de Noemí, Michelle y Anouk para conseguir la aceptación, sin garantías de felicidad.

Al igual que “De dioses y hombres”, no es necesario ser creyente para devorar una película como ésta: alto contenido religioso, rituales y oraciones van llevando la trama a una increíble duración de dos horas que no causan nada de aburrimiento. Eso habla muy bien de la historia: suficientemente humana como para llevarnos a pensar, a interesarnos por las vidas de los otros y a conectar a través de identificaciones con tres exquisitos personajes. Además, el humor (básicamente chistes religiosos, que acentúan el tono de protesta contra el autoritarismo de la Religión y su estructuralismo) y el romance (que nos puede hacer acordar de “Mi verano de amor”, de Pawel Pawlikowski, o a “Secreto en la montaña”, de Ang Lee), dinamizan el relato y lo hacen bello, profundo y conmovedor. Película osada, crítica y a la vez simpática; uno no se permite la ovación al último cuarto de película para no distraerse de los pequeños detalles, que aún están presentes en la conclusión de la historia. Porque en líneas generales es agradable: luego, que los secundarios no funcionen, que haya desajustes y diálogos fuera de lugar, bueno, son cosas sin demasiada importancia. El final, como en “Cous cous” (La graine et le mulet, Andel Kechiche), enérgico, veloz, inmenso: una síntesis de la calidad del resto.

Puntuación: 8/10 (Muy buena)
Overall rating