domingo, 2 de octubre de 2011

Melancholia

Melancholia.

Trailer subtitulado al español.

Crítica.

Lars von Trier me decepcionó con su “Melancholia”, y no precisamente porque fuera mala (de hecho, creo que acabó siendo mejor de lo que podría haber sido), sino porque esperaba otra cosa totalmente distinta. Sin poder ser demasiado exacto a la hora de detallar mis expectativas, dado que sobre Lars von Trier siempre fue imposible hablar de ellas, esperaba que su obra me hiriera, me deprimiera, me aterrorizara. Siempre creí en el fin del mundo, ocasionado por el hombre, y que este cineasta hiciera una película sobre ese tema me generaba muchas ganas de verla. Esperaba sobresaltarme, desesperarme y, quizá, emocionarme. Y no digo que no, muchas de estas cosas las consiguió, pero con cierta debilidad. Sí le alcanzó para desesperar a muchos en los últimos 15 minutos, pero el resto de la película mostró, con su manejo de cámara habitual (tengo un conocido que dice que parece un chico al que le encanta jugar con el “zoom”) el humor de distintos personajes ante circunstancias que ellos consideraban apocalípticas. Desde un personaje que antepone el dinero sobre la felicidad ajena, pasando por otro que antepone el fin del mundo y a su hijo ante todo lo demás, hasta un personaje que antepone la libertad sobre la “vida que debe seguir”.

Este angustioso relato habla del individualismo, del interés personal y de todos los pecados que rodean al ser humano. Con una alarmante aparición de un planeta misterioso que, según los cálculos, pasará cerca del planeta, los personajes (desde la impresión que ésto les genera) irán resolviendo asuntos pendientes y aguardarán el momento en el que el planeta pase cerca de la Tierra, algunos deseando que los cálculos no hayan fallado; otros, tomándoselo con indiferencia. La película narra los cinco días previos al acontecimiento, desde la noche de bodas de Justine y Michael. Divide la trama en dos, algo habitual en el cineasta, con un prólogo bellísimo. Por partes: el prólogo es un resumen de lo que va a pasar, en imágenes simbólicas y en cámara lenta, aunque dándole una atmósfera trágica, haciéndonos creer que estamos más y más cerca de lo peor. De alrededor de siete minutos, los dos mundos (el mundo del universo y el mundo de la familia) se chocan, y con la oscuridad de una noche sin estrellas se nos presenta la primera historia. La de Justine, con las idas y venidas de una noche de Bodas, las tensiones (que están muy bien logradas), los personajes antagónicos, el dolor (emocional traducido en dolor físico) y la resolución. Y la de Claire (una de las mejores actuaciones del año: Charlotte Gainsbourg, bastante superior a la ganadora del premio a la Mejor Actriz en el Festival de Cannes), donde conocemos sus miedos, sus impresiones posteriores a la boda, y veremos la evolución de los cuerpos en el cielo, con unas imágenes imponentes.

Un drama psicológico desconcertante, con tres partes totalmente distintas. Sería injusto si dijera que lo mejor de la película fueron los primeros siete minutos, porque toda la película es genial. Sin embargo, se extraña en cada una de sus partes la habilidad del director para generar dudas. Todo está demasiado claro: el impacto del final de cada una de sus partes puede ser mejor, pero el desarrollo se hace reiterativo y a veces molesto. Concluiría en que lo mejor de la película es el modo de resolver cada una de las tres partes: “Melancolía” es incapaz de impedir que el desarrollo de cada una de sus partes se enrede en sus propios discursitos. También las actuaciones y sus personajes, todos muy bien. Y estéticamente, se ve tan hermosa como “Anticristo”. La enorme diferencia con esta última, es que uno puede distinguir entre la locura, la sangre y los animales mutilados a Lars von Trier. Acá, se hace un poco más complicado. Y esa tendencia del año 2011 a “cambiar un estilo clásico” no me gusta.

Puntuación: 7/10 (Notable)