sábado, 15 de octubre de 2011

El secreto de Vera Drake.

El secreto de Vera Drake.

Crítica.

Hace un tiempo hablaba de “Secretos y mentiras”, esa extraordinaria película de Mike Leigh donde, en un entorno familiar, se gestaba un conflicto que ni ellos mismos parecían comprender. La mencionada película formó parte de una tendencia más “familiar”, que completaría en la actualidad con “Un año más”, actualmente en varias carteleras de cine. Ambas excelentes, dicho sea de paso, y destacadas en la esfera de lo familiar. Por otro lado, sorprendió con “La felicidad trae suerte”, un drama tan divertido que parecía no serlo, en el que se enfocaba en un costado más profundo del ser, sin importar su conexión con la familia o el mundo. Y finalmente, un tercer Leigh, que fue el social (el Leigh de los 90s), esfera en la que se destacó “Naked”. En este cine, se interesaba en las problemáticas que afectaban a los trabajadores británicos en un determinado momento histórico. Habiendo analizado estos tres rostros de Mike Leigh (una división tajante y muy a grandes rasgos), podemos decir que “El secreto de Vera Drake” es, junto a “All or Nothing” y a “Topsy-Turvy”, la propuesta más ambiciosa del director. Quizá, porque son trabajos que comprimen varias facetas de este director: combinan lo humano, lo familiar y/o lo histórico. Vera Drake es una mujer con un concepto particular de la felicidad, que vive para su familia, y que trabaja para poder acceder a un plato de comida en la ciudad de Londres de 1950.

Y es más que fácil incurrir en el desastre cuando se pretende lograr enamorar al espectador en dos horas repletas de gris, con una mujer tan sencilla como Poppy, o tan abierta como Cynthia, pero se logra. Vera Drake es un personaje entrañable, bondadoso y con muy buenas intenciones; quizá algo ingenua, pero dada al resto de las personas que la rodean. Y parte del logro de Mike Leigh es alcanzar una construcción tan realista de un personaje; de hecho, probablemente sea el mejor personaje que haya construido este director. Construcción que se complementa con la habilidad de impactar al espectador con una temática tan fuerte como la del secreto de Vera Drake. La película no podría ser lo que es sin la grandiosa Imelda Staunton, a la altura de las más gloriosas intérpretes de la historia del cine. Su personaje, que podría compararse con el de Charlize Theron en “Monster”, es único, y cuenta con una gracia por momentos amena, y por momentos perturbadora. Excelentísima creación de Vera Drake.

Si tuviéramos que hacer una lista de las cinco cuestiones más polémicas a nivel mundial, ésta sería una de ellas. Y crear la película más polémica sobre uno de los cinco temas más polémicos a escala mundial, puede ser difícil de sostener. Pone en tela de juicio la relación de la “mujer con necesidades” y “el crimen”, analizando las intenciones de quien comete el acto delictivo, pero cuestionando también que sea llamado “acto delictivo”. No nos muestra una mejilla de esta gran problemática, sino que se encarga de dejar en claro que es imposible dar por sentado que hay crimen o no ante tantas variables en juego. ¿Hay necesidad de cometer ese crimen? ¿Hay responsabilidad por parte de “victimarios” y “víctimas”? ¿Cuál es la pena que merece alguien por homicidio? ¿Es homicidio? Y entre tantas preguntas, una conclusión: Mike Leigh es todo un artista, y ofrece un retrato único sobre una mujer de familia acorralada por su propia ideología del crimen, que bien puede ser perfecto o no, como la película en cuestión, pero que está hecho con amor. Y cuando algo está hecho con buenas intenciones, cuando algo tiene alma, la bendición no tarda en llegar.

Puntuación: 9/10 (Excelente)