domingo, 27 de noviembre de 2011

One day

One day.

Trailer subtitulado al español.

Crítica.

¿Cuáles son las probabilidades de que los sucesos más importantes de tu vida coincidan en un mismo día, pero en diferentes años? Seguramente nulas: y hablamos de cosas realmente importantes, de esas que suceden una sola vez en la vida. Acá, el 15 de Julio es esa fecha donde la vida de dos personas parecen cruzarse por obra del destino. Lone Scherfig ha de creer que esas probabilidades son algo más que nulas, y lleva adelante una comedia romántica/dramática repleta de química y frescura, que midiéndose dentro de la filmografía de su protagonista, una Anne Hathaway bien puesta, es un poco más inteligente, respetable y memorable que “De amor y otras adicciones”, aunque no tan profunda, triste e inolvidable como “El casamiento de Raquel”. Un término medio lo suficientemente decente como para no perdérsela, porque gana en todos sus aspectos positivos, sin restar demasiado.

Seguimos la vida de dos personajes que se han conocido un 15 de Julio de 1988, a través de todos los 15 de Julio hasta el presente, siguiendo los momentos más destacados de este día en sus vidas, ya sea juntos o separados. Se trata de una gran amistad, con una fuerza que parece querer convertir esa amistad en algo más. Tocan fondo, vuelven a ser ellos mismos, se redescubren, se enamoran, se rechazan. Viven, que es el mayor desafío al que deben afrontarse, atravesando la vida, y la muerte, el amor y el odio. No llega a ser monumental, ya que no hace hincapié en el paso del tiempo, en la idea de que veintitrés años pueden parecer insuficientes para encarar un proyecto de vida (verán una situación de estancamiento generalizada, que repercute también en el dinamismo del producto), ni reflexiona filosóficamente sobre el empleo del tiempo. Simplemente se limita a mostrar lo contradictorias que son las relaciones amorosas: cómo rápidamente se puede destruir lo que tan arduamente se construye, como la seriedad y la inmadurez son dos caras de una misma moneda, como una sonrisa o un gesto puede enamorar más allá de la pantalla.

El punto fuerte de la película son los actores. Jim Sturgess hace un papel genial, mucho mejor en los momentos más conmovedores que en los de ebriedad; Anne Hathaway correcta; Romota Garai y Patricia Clarkson, secundarias de lujo. El conjunto hace maravillas con una historia sofisticada, que recuerda por momentos a “Enseñanza de vida” (la fotografía, la música), pero no constantemente. Se mantiene en un nivel correcto, película que falla demasiado pero que tampoco se arriesga. Hay momentos cercanos al final que se vuelven predecibles, pero que no arrojan el producto al cesto de basura, ya que esa “falla” la compensa un final inteligente y bello. Una película con un atractivo muy particular, con escenas profundas, mucho ingenio, intérpretes carismáticos y una premisa quizá discutible, pero muy original.

Puntuación: 6/10 (Buena)