martes, 27 de diciembre de 2011

Carnage

Carnage.

Trailer subtitulado al español.

Crítica.

Decepcionante y aún así satisfactoria adaptación llevada adelante por el cineasta Roman Polanski de la obra “Le dieu de Carnage”, de Yasmina Reza. Acá, cuatro individuos se reúnen a raíz de un acontecimiento violento: son personas maduras, civilizadas, y padres. La ganadora del Oscar Jodie Foster y John C. Reilly interpretan a los padres de un niño agredido por otro, cuyos padres están interpretados por el ganador del Oscar Christoph Waltz y la ganadora del Oscar Kate Winslet. Los cuatro se reúnen en el hogar de los primeros, para intentar hallar una solución pacífica al conflicto. Todos tienen una visión distinta del hecho, y un apego distinto a sus hijos. Aún así, vemos como la introducción nos muestra la resolución: serena, sin conflictos. Pero la reunión comienza a extenderse, y los problemas comienzan a surgir.

Estamos frente a un drama, que muchos tildarán (quizá acertadamente) de comedia por los diálogos que tiene. Pero el discurso es mucho más pesimista de lo que aparentan unas frases divertidas. Habla más o menos de lo mismo que “El curioso caso de Benjamín Button”. Después de todo, no es tan extraño que la gente comience a rejuvenecer, o mejor dicho en este caso, a retroceder, a volverse más inmaduros, más tontos. Pasa todo el tiempo. Y acá, frente a un conflicto común, cuatro adultos muestran cuáles son los límites más bajos de su conducta, rompiendo todo límite de la ética. Cada uno, por supuesto, con características diferentes, puntos en común (o alianzas) e ideas particulares de la vida. El hombre progresista dedicado excesivamente a su trabajo, el hombre de clase trabajadora que añora su pasado, la mujer más sensible y afectada, aunque siempre combativa, y la que arroja los comentarios más ácidos e intrascendentes. Todos, conforman una telaraña de buenos momentos, algunos de los más divertidos del año, en una puesta en escena teatral de muy breve duración.

Película efectiva, sin lugar a dudas, sobre la naturaleza del hombre (que es la violencia) y sobre cómo el hombre actúa sin tener en cuenta la naturaleza (que es equilibrada y justa); también sobre la infelicidad, sobre el combate contra su propia vida (la que llevan: la que han hecho suya). No es una mala película, simplemente es difícil trasladarnos al lugar. En el teatro, uno se involucra aún más que en un cine. Pero Roman Polanski (experto en crear una atmósfera perfecta para envolvernos en su trama, en su misterio) falla por primera vez en muchos años y muchas películas: no nos envuelve. Somos testigos, observamos una reunión divertida, pero ajena. Y toda la película pasa como un viento lejano que no nos toca, que no nos mueve. Quizá no nos deje indiferentes, pero nos queda debiendo su bailecito, su frescura.

Puntuación: 6/10 (Buena)