martes, 31 de enero de 2012

A better life

A better life.

Trailer subtitulado al español.

Crítica.

“A better life” se ubica en medio de dos películas bastante renombradas que les han dado a sus intérpretes algunos premios y menciones. Una de ellas es “En busca de la felicidad”, sobre un padre que hace todo lo que puede para mantener a su hijo lejos del hambre. Y la otra, “Biutiful”, que muestra con un realismo que hiere las pupilas la realidad de España y cómo colapsa de inmigrantes. Más o menos, esta obra menor dirigida por Chris Weitz (director de películas que no deben enorgullecer a nadie, como “La brújula dorada” o “Luna nueva”), lucha entre las dos posiciones; es decir, entre ser un discurso sincero, realista e interesante, o sumergirse en la mediocridad. Con ligera inclinación a lo segundo, esta producción intenta desenterrar en el estéril campo de las ideas algún tesoro que, por lo visto, no encuentra. Aún así, se aferra a las cosas buenas: a sus interpretaciones, a su equipo técnico y a la sensiblería que, al fin y al cabo, tanto le gusta al espectador.

Un trabajador y su hijo componen, frente a la mirada pictórica de la región, las dos perspectivas contrapuestas. Por un lado, un hombre con experiencias que le hacen, pese a todo, sentirse orgulloso del lugar donde ha crecido, del niño que ha criado, de la vida que ha sacado a flote. Y por el otro, un joven que reniega de su pasado, de sus orígenes, cuyas aspiraciones están centradas en el sueño americano universal. Quizá, este choque sea lo más interesante de una película bastante lenta, con muchos más adjetivos (que rozan lo redundante) que verbos, que enfatiza en la descripción monótona del lugar en lugar de darle acción a una trama fácil, que bien ha podido exhibirse con más soltura, más soberbia y una mejor ejecución dentro de la comedia. Hurgando en lo obvio, en lo previsible, en lo ya cientos de veces visto, consigue reducir la curiosidad del espectador a una sola pregunta: ¿final feliz o no?

Cabe destacar que esta película, pese a no tomar las mejores decisiones, es bastante accesible en sí. Sigue los pasos del “drama lacrimógeno tipo” al pie de la letra, e intenta ir más allá, sin resultados satisfactorios. Aún así, la excelente música de Alexandre Desplat y la fotografía de Javier Aguirresarobe le dan un ritmo audiovisual a una película anclada en la nada, donde el tedio gana a todo aquello que se presente avasallante. “A better life” sigue hallando resoluciones en sus propios métodos, cerrando el argumento (o abriéndolo) con un final necesario. Pero olvidable, como el resto de la película. Quizá no olvide ese gran trabajo de Desplat en la música, pero sobre el resto: para crudeza artística, me quedo con Iñarritu.

Puntuación: 4/10 (Regular)

lunes, 30 de enero de 2012

Impresiones de los premios del sindicato de actores.

La película "Historias Cruzadas", que narra la historia de la lucha de las mujeres negras por la igualdad social en la década del 60, ha triunfado en la entrega del gremio de actores con tres premios sobre cinco que han sido dados en las cinco categorías cinematográficas. Un triunfo notable y justo pues, aunque uno pueda o no estar de acuerdo con que son el mejor elenco (de hecho: yo no lo estoy), desde hace meses que viene destacándosele a esta pequeña gran película su gran elenco, además de las muy buenas interpretaciones de Viola Davis y Octavia Spencer.

Por otro lado, Christopher Plummer, junto a la mencionada Spencer, se afianzan al Oscar. Sin Brooks en la categoría de mejor actor secundario, podemos decir que el veterano tiene el premio mayor en sus manos. Octavia Spencer está a un paso, aunque las posibilidades de que "The Artist" arrase con todo son muchas, incluyendo el triunfo poco probable en la categoría de mejor actriz secundaria para la argentina Bérénice Bejo.

Pero no quedan dudas de que los rubros más peleados son los dos protagónicos: el triunfo de Jean Dujardin sobre los favoritos George Clooney y Brad Pitt, demuestra un poco que "The Artist" puede realmente arrasar; aún así, el no haber ganado (creo que ninguno, o muy pocos) premios en los Estados Unidos, frente a todos los que ha llevado Clooney a su casa, ubican al francés en la segunda posición (aún habiendo ganado ese premio que se dice "que coincide con el Oscar"). Aunque puede ser para cualquiera, George Clooney cuenta con muchas posibilidades de triunfar por su estupenda interpretación en "Los descendientes", donde personifica a un hombre que debe hacerse cargo de sus dos hijas, de su esposa al borde de la muerte tras un accidente, de una vasta porción de tierra orientada a la venta, en el contexto paradisíaco-infernal de Hawai.

Éso sí, si de "rubros reñidos" hablamos, no podemos dejar de lado el peor de todos. La Mejor Actriz, por primera vez en mucho tiempo, no está definido a estas alturas. De hecho, creo que todos sabíamos que Bullock, Portman y Winslet ganarían en sus respectivos años. Sin embargo, este año puede ser para cualquiera: ya sea para las ganadoras del Globo de Oro Meryl Streep, encarnando a Margaret Thatcher, o para Michelle Williams como Marilyn Monroe, o para la ganadora del SAG Award Viola Davis, encarnando a una empleada doméstica. En genenral, la Academia prefiere premiar a los actores que se transforman, de una manera u otra; y, ante la destrucción de la carrera de Williams por el Oscar el día de ayer, bien podemos decir que la favorita sigue siendo Meryl Streep. Aún así, pueden considerar el premio no otorgado a Davis por "La duda" una de esas deudas que acaban (mal) saldadas años más tarde.

Quién sabe.

La chica que soñaba con un fósforo y un bidón de gasolina.

Flickan som lekte med elden.

Trailer subtitulado al español.

Crítica.

Daniel Alfredson es el encargado de extender la historia de Mikael Blomkvist y Lisbeth Salander, pero independizándola de su predecesora. Sí, es necesario tener una mínima idea de la historia, pero es totalmente diferente. Podemos llegar a decir que, dentro de la trilogía cinematográfica sueca, “La chica que soñaba con un fósforo y un bidón de gasolina” supone una ruptura, poniendo punto de partida a una nueva trama, con un nuevo estilo, que acabará por cerrarse con la tercera entrega (también dirigida por Alfredson). Pero aún tratándose de una mirada distinta, la película cuenta con algunas de las fallas de la primera. Principalmente, la dificultad para arrancar. Son dos horas para llegar a un destino al que, por culpa de un final abierto, no se llega; y encima, se invierte media hora para iniciar la odisea. Ahora bien, cuando arranca, acelera con todo y nos entrega otra apasionante red de traición y misterio en el contexto de una Suecia cuyos hombres siguen odiando a las mujeres.

Los dos protagonistas no tienen que demostrar su calidad, se han consagrado con “Los hombres que no amaban a las mujeres” y ahora, simplemente, son dos fichas en un peligroso tablero intentando demostrar, como personajes, que aún pueden resolver crímenes. La complementariedad de ambos los ha ayudado a encontrar las respuestas un año antes, pero ahora, a distancia, ignoran si serán capaces de sacar a la luz los secretos bajo el tráfico de personas. No estamos frente a una película que siga tan minuciosamente los pasos de la investigación, todo comienza a hacerlos partícipes de la misma, involucrándolos desde lo personal. Por lo tanto, se toma su tiempo para captar emociones más profundas, además de adentrarnos en el pasado de los investigadores con mayor ímpetu. Esa visión más personal, convierte a nuestra heroína Salander en una mujer mucho más humana, siempre tan bien retratada por la impecable Noomi Rapace. Y a Blomkvist, en un buen secundario.

La nueva entrega de “Millennium” deja de lado algo fundamental: el clima. Todo se hace menos absorbente, más light, y aunque mantiene alerta al espectador con mucho suspenso, el riesgo indefectiblemente se hace menor. Aunque la sangre, la fuerza sustituyendo en parte a la inteligencia y los intensísimos encuentros sirven para que la película siga latiendo. Después de todo, pese a su inclinación comercial, no deja de ser una gran historia. Una interminable red de personajes, un pasado que se acopla al presente, dos personajes observando la estela de un crimen, un fósforo cuya llama se agranda, gasolina que está a punto de hacer explotar todo.

Puntuación: 6/10 (Buena)

domingo, 29 de enero de 2012

Chico y Rita

Chico y Rita.

Trailer en su versión original.

Crítica.

Parece difícil concebir que una película española ambientada en Cuba esté nominada por la Academia de Estados Unidos como mejor animación, quitándole el lugar a la favorita “Las aventuras de Tintin”. Uno se cuestiona este tipo de rarezas, y llega a una conclusión cuando acaba de ver “Chico y Rita”, lo nuevo de Fernando Trueba: es una carta de amor a la isla en los años previos a la Revolución de 1959. Años durante los cuales, como muchos saben, Cuba era un tentáculo de los Estados Unidos. Por lo tanto, condenando sutilmente a la revolución, gana de manera “legal” terreno entre las “cinco películas animadas del año”.

Pero más allá de cuestiones políticas, que se ven a la perfección, es una gran historia de amor. Entre el pasado y el presente, este romance está marcado por el encuentro y el desencuentro, por los malentendidos, los rencores, el orgullo, la pasión y la música. Es una película que todos hemos visto alguna vez en nuestra vida, pero no nos resistimos a volver a verla. La música va marcando un ritmo sensual, recreando el pequeño universo isleño, su gente, su estilo desestructurado, encantador. Y entre la multitud, ojos que se ven por primera vez, y que inmediatamente se pertenecen. “Chico y Rita” se encarga de narrarnos las idas y venidas de esta pareja adulta, cuya conducta es tan tonta como suelen serlo en las típicas películas románticas, mientras pasa el tiempo. Condicionados por sus propios demonios, o los demonios externos que no pueden controlar, esta relación está condenada a la alternancia de experiencias, de reencuentros y de tristezas, sin un destino fijo, que les de algún tipo de seguridad. En cierto modo, el vínculo llega a sufrirse por momentos. Aunque el carisma de los personajes nos arrastra con más fuerza al campo de la comedia que de la tragedia. Principalmente cuando, en el amanecer de un siglo, alguien se pone a recordar los viejos tiempos. La fuerza que puede trasladarnos al dramatismo, se debilita drásticamente.

Compensar los resultados de lo viejo con la posibilidad de algo nuevo puede ser efectivo siempre y cuando, tanto lo viejo como lo nuevo, esté bien planteado. Esta película debe contar con un tono melancólico, sufriente, que no tiene. Cuando la voz del siglo XXI canta para atraer las memorias, no se percibe en la piel, en el alma del espectador, una gota de dolor; simplemente se ve. Todas las escenas de la Cuba moderna rellenan la cinta sin aportar nada más que un cierre narrativo, sin empujarnos a sentir algo. El resultado: una historia de amor común y corriente en la mitad del siglo XX, bien realizada, divertida, animada, candente, siempre que se conserve en aquellos tiempos. El resto, excesivamente benévolo para con el espectador, simplemente sobra.

Punutuación: 5/10 (Floja)

sábado, 28 de enero de 2012

Margin call

Margin Call.

Trailer subtitulado al español.

Crítica.

El Apocalipsis adquiere volumen en una oficina, no tiene forma de planeta luminoso y melancólico, ni de catástrofe natural. Simplemente se percibe como una brisa que amenaza, como una música que baja de repente, como una posible complicación. El director se encarga de darle el misterio que necesita para que “Margin Call” pueda funcionar, ubicándola al borde del abismo. Arriesgándose en la (re)creación de una revolución global a partir de las percepciones. Todas las pequeñas palabras, las cosas más superfluas (incluso un simple puente), sirven para dar una idea más o menos comprensible de la gravedad del asunto. Así como lo estético sirve para comprender a Charlotte Gainsbourg, acá son los diálogos los que, con analogías y metáforas, con anécdotas y temores, ayudan a sentir el vértigo.

J. C. Chandor transmite mucho con poco. Después de todo, propone un escenario no apto para claustrofóbicos, que asfixia más por lo que sugiere que por lo que realmente sucede. Es simplemente “lo previo al horror”, un reconocimiento de los errores pasados, una proyección jamás certera de lo que podrá pasar a futuro. Casi una decena de personajes con historias y posturas distintas, pero que no aportan nada para que la música aumente su volumen. Durante el proceso, nadie parece saber nada de nada. Nadie sabe qué paso dar. Un estancamiento que enerva, pero que sirve para poder representar el desconcierto que domina a estos individuos. Ante los datos que revela un hombre, que ha sido despedido producto de una reducción del personal agresiva, los integrantes de una firma (algunos jefes de otros, en una cadena interminable, jerarquizada, donde aún así un peón es el único que parece tener idea de cómo proceder) se reúnen durante toda una noche para repasar cuál puede ser el futuro cercano para la firma. Sin embargo, ignoran cuál será la repercusión mundial del desajuste numérico.

Es una buena película (pudiendo ser mejor con un poco más de humor), cuya ambientación en conjunto con la humanización de la economía (y vale aclarar que, aunque no esté del todo de acuerdo con la caracterización del hombre, creo que el guión logra traducir algunos conceptos al terreno de los seres humanos, haciéndonos capaces de comprender sin comprender), logra transcribir códigos, gráficos y patrones a una pantalla donde el objetivo es entretener. Con chicles de nicotina terapéutica y un canino moribundo, dos aspectos sin demasiada importancia, vamos entendiendo los efectos que trae aparejados la evolución de la historia. Estamos ante algo serio, dramático, grave, que nos interesa. No es enorme, pero es grande.

Puntuación: 7/10 (Notable)

viernes, 27 de enero de 2012

Lejos del cielo.

Far from heaven.

Trailer en su versión original.

Crítica.

Hay algo que me produce rechazo hacia esta película de Todd Haynes, no logro definir si se trata de un elemento específico o del impacto del conjunto. Sé que el notable trabajo de vestuario y la fotografía disfrazan una realidad que quiere agravarse constantemente, con música satánica, lágrimas sinceras y miradas dolidas, pero toda la puesta en escena resulta tan artificiosa como la historia en cuestión, que no es más que poner la cámara del otro lado de las minorías. Acá, en lugar de ver cómo la sociedad aplasta a las minorías, vemos cómo aplasta a las mayorías interviniendo en el terreno de las minorías. Con dos subtramas que suponen un punto de partida para narrar los conflictos sociales y raciales de los años 50 y 60, una se trata de manera superficial, con desinterés. La otra intenta exprimir todo lo que no tiene, buscando fluir por las cuencas más polémicas, más atrevidas, resultando muy insípida y mucho menos intensa de lo que presuntamente, desde un inicio, tiene para ofrecer.

“Lejos del cielo” narra la desintegración, que algunos llamarán “autodestrucción” de una familia americana “perfecta”. Son un matrimonio ejemplar, generoso, blanco y sociable. Organizan las mejores fiestas, tienen dinero, una casa bonita, decorada. Pero viven limitados por los ojos del barrio (representando, el cielo, el modo perfecto de vivir la vida, lejos del pecado o infierno –es decir, de cualquier tipo de ruptura con las normas preestablecidas), al mejor estilo “Sam Mendes”. Y dentro de la casa se esconden secretos (pasiones reprimidas que buscan una liberación a presión) que, para mantener la reputación del matrimonio, no deben saberse. Aunque siempre hay aves merodeando, atentas a cualquier encuentro, a cualquier frase, a cualquier marca, que hacen extensiva al vecindario cualquier información que, preferiblemente, debe ser tratada en privado. En ese sentido, el planteo es bueno, pero no la ejecución. Hay algo que la convierte, mediando entre la comedia teatral y el telefilme, en una película que busca añadir gravedad restándosela con su propia conducta. Las exageraciones y repeticiones van volviéndola insoportablemente superficial, apuntando sin cesar al carácter conservador de la sociedad. Sólo hace falta una anciana que se desmaye al ver que un blanco y un negro están a menos de cien metros de distancia.

Pero pese a que se vea poco sólida, tiene cosas buenas. Una ambientación casi mágica, delicada, paradisíaca, unas actuaciones memorables (definitivamente Julianne Moore y Dennos Quaid están fantásticos) y una música que trata de conducir al indomable trabajo. Nada logra cerrar las enormes grietas que abren su estilo narrativo, su tendencia discursiva hacia la resolución, su marcada mejoría en el tercio final, pero sí hacen lo posible por seguir adornando un producto consciente de sus fallas, de sus imperfecciones (después de todo, su tema principal son éstas) y haciéndolo medianamente agradable para el espectador. Nadie se va a negar a una película que retrate tan bien el otoño, ignorando lo mal que retrata otras cuestiones más allá de la superficie, en lo hondo de la madriguera.

Puntuación: 5/10 (Floja)

jueves, 26 de enero de 2012

The guard

The Guard.

Trailer en su versión original.

Crítica.

John Michael McDonagh nos acerca una película diferente, “The Guard”, que no merece ningún tipo de reconocimiento como obra maestra o como una excepción en el género. Desde lo personal, anhelo que sea reconocida por su punto más fuerte: la acción. Aún sin predominar en la obra, que constantemente quiere mezclar “Pulp Fiction” con “Un maldito policía en Nueva Orleáns” y “Escondidos en Brujas” (es decir, metiendo humor y chistes casi indiscriminadamente), es lo que más se destaca. Los últimos veinte minutos finales, que se alejan de la comedia para entregarnos un drama de acción, donde el ruido, la sangre y la melancolía nos caen como lluvia sobre nuestros ojos, están narrados a la perfección. Las escenas más escurridizas, que suelen ser ininteligibles, acá logran lucirse. De forma vertiginosa, quizá no tan arriesgada ni turbia, sino como una cachetada. Y sobre todas las cosas, recalcan el carácter ambiguo del antihéroe, bien encarnado por Brendan Gleeson, en un final que si tiene algo de éxito entre los cinéfilos, dará de qué hablar.

“The Guard” aspira a ser la comedia negra inolvidable, aunque se aleja bastante de sus objetivos. Cae en la trampa de sus propios errores, termina viéndose perjudicada por sus propios excesos. Chistes que, siendo algunos muy buenos, en general no aportan demasiado. Simplemente dibujan alguna sonrisa, pero son gesticulaciones a raíz del patetismo que la condición mental de los personajes genera. Estamos frente a un trabajo donde cada uno de los integrantes de esta historia parece estar bajo los efectos de droga. Como espectador, uno percibe que los delirios se tornan exageradamente irracionales, sin ser justificados por el consumo de ningún tipo de sustancia. En ese sentido, puede llegar a irritar bastante. Pero el resto es bastante bueno. La historia es un policial sencillo, mucho más simplificado para dar cabida, en 90 minutos, a los agujeros que han perforado el cuerpo y el alma de sus dos protagonistas, que representan las dos caras opuestas de la moral. Digamos que, de unir a Colin Farrell en “Escondidos en Brujas” y a Nicolas Cage de “Un maldito…”, podemos llegar a engendrar una dupla con algunas aproximaciones a la que componen Don Cheadle y Gleeson.

No se padece; por el contrario, se disfruta. Tiene todos los condimentos para atraer con pocos recursos, pero eficazmente manipulados. Con su trasfondo poético y su superficie más típica (efectivamente: donde más falla), “The Guard” bien puede quedar en la memoria del espectador por la magia de lo bueno, que eclipsa aquello que puede tener algunos desajustes. Al final, cuando los créditos finales ya han comenzado, nos queda esa sensación de haber asistido a la representación más fiel de ese dicho, que dice que “los locos siempre dicen la verdad”. Acá, no debemos dejarnos engañar por las apariencias. Después de todo, por increíble que parezca, todo cobra un sentido: entre satisfactorio y macabro.

Puntuación: 6/10 (Buena)

miércoles, 25 de enero de 2012

El secreto

Io non ho paura.

Trailer subtitulado al español.

Crítica.

Película italiana perdida en el pasado que nadie parece recordar, una bonita y conmovedora historia sobre cómo los niños pagan los errores de los adultos. Se me viene a la mente una película mucho más exitosa y reciente, pero no sé si tan buena, llamada “El niño con el pijama de rayas”. La británica trata de eso: nos muestra que los niños no comprenden el universo de los padres, que reaccionan desde su independencia y cometen errores, para acabar reflexionando que los niños son inocentes y que los adultos son los perversos que no entienden el universo de los niños. “Io non ho paura” refleja un poco eso.

Un niño juega sobre un campo de trigo enorme, y en una de las tantas tardes de juego se encuentra con un pozo en el que yace oculto un niño. Comienza a investigar y se va haciendo cercano a él, aunque duda de que sea real y, en el caso de serlo, ignora cuáles son los motivos que lo han encerrado en aquel lugar. Él niño oculto se cree muerto, pero nuestro héroe parece querer enseñarle que hay todo un mundo allá afuera, que por distintas razones el otro se niega a ver (cierra los párpados con fuerza: teme). Con el tiempo esta amistad crece, pero no las respuestas. Como espectadores, no tenemos las puertas abiertas a los misterios y razones que han llevado a que esta situación roce los límites; sin embargo, contemplamos el curso de los acontecimientos sin estar seguros de lo que veremos en la escena siguiente.

Es de reprochar un poco eso, que nos quiten el acceso a la verdad. Sin embargo, lo verdaderamente importante recae en el vínculo entre los dos niños, y más aún, entre el niño protagonista y su familia. Es difícil sacar un mensaje claro de esta trama contradictoria. Por momentos, vemos que las ideas de los niños son claramente distintas a las de los adultos; sin embargo, reconocemos que ciertas reacciones y actitudes, como la traición, la dominación, son propias de ambos mundos. Entonces, ¿realmente quiere mostrarnos que los mundos son incompatibles? ¿Cuál es la idea de “El secreto”? En un mundo donde todos, niños y adultos tienen miedo, la poesía hace lo suyo. Nos “acerca de lejos” a una historia cruda sobre venganzas y libertades, sobre amistades y oposiciones, sobre delitos y arrepentimientos. Un embrollo clásico anclado en un bello trigal que crece. Interesante.

Puntuación: 6/10 (Buena)

martes, 24 de enero de 2012

Nominaciones al Oscar: breve análisis de las sorpresas.

Como dijo un colega, "las sorpresas van a aparecer el martes", refiriéndose claramente al día de hoy. Hace unas horas se develaron los nombres de las películas nominadas al Oscar en cada una de las 24 categorías. En UNA LOCURA DE PELÍCULA, un breve repaso de las sorpresas en las categorías principales, además del listado completo de los nominados al Oscar.

MEJOR PELÍCULA.

- El árbol de la vida [The tree of life]

- The Artist.

- Caballo de Guerra [War Horse]

- Los descendientes [The Descendants]

- Extremely loud and incredibly close.

- Historias Cruzadas [The Help]

- Hugo.

- El juego de la fortuna [Moneyball]

- Medianoche en París.

LA SORPRESA: la consideración de "El Árbol de la Vida" como una de las mejores películas ha sorprendido. No porque no lo sea, sino porque ha sido ignorada en algunos de los últimos premios más importantes, además de venir previéndose que la Academia la ignoraría de igual manera. Además, se ha sumado al quinteto de mejores directores, tema que se tocará luego. La gran sorpresa, quizá, sea el resurgimiento de "Extremely loud and incredibly close", que no sorprende tratándose de Stephen Daldry (quien ha dirigido trabajos siempre nominados, como "Billy Elliot", Las horas" y "El lector"), pero que sí por haber desaparecido del mapa el último mes. Meses atrás, se ha hablado de ella como una posible favorita. Hoy, con dos nominaciones, se convierte en la gran sorpresa.

QUEDARON AFUERA: películas bastante buenas, quizá no lo suficiente para llegar al porcentaje requerido, como "Secretos de Estado", "Damas en guerra" y "La chica del dragón tatuado", esta última convertida en una de las más nominadas.

VEREDICTO: el hecho de que sean 9 sugiere que no ha habido tanta concentración de primeros puestos en las favoritas, "The Artist", "Los descendientes" y "Hugo". Aún así, es muy probable que la ganadora salga de las mencionadas. Una buena nominación.


MEJOR DIRECCIÓN.

- Woody Allen - Medianoche en París.

- Michel Hazanavicius - The Artist.

- Terrence Malick - El árbol de la vida.

- Alexander Payne - Los descendientes.

- Martin Scorsese - Hugo.

LA SORPRESA: y no tan sorpresa, vale decir, ha sido nuevamente Terrence Malick. Se esperaba que su película estuviese presente en categorías técnicas, pero ha sido bien juzgada por su punto fuerte: la dirección. Siendo uno de los mejores trabajos del año, una gran sorpresa, podemos decir.

QUEDARON AFUERA: unos cuantos, había buenos directores disputándose el "quinto lugar". Estamos hablando de David Fincher (La chica del dragón tatuado), considerado por el gremio de directores; Steven Spielberg (Caballo de Guerra) y George Clooney (Secretos de Estado), tenido en cuenta por la Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood.

VEREDICTO: estamos frente a un quinteto sobresaliente, cuatro grandes directores como Malick, Allen, Payne y Scorsese, a los que se le suma un Michel Hazanavicius cuya nominación ha ganado por ser su película la favorita, y no por hacer un memorable trabajo de dirección. Aún así, son nombres con trayectoria en el cine, y éso da gusto.


MEJOR ACTOR.

- Demián Bichir - A better life.

- George Clooney - Los descendientes.

- Jean Dujardin - The Artist.

- Gary Oldman - El topo.

- Brad Pitt - El juego de la fortuna.

LA SORPRESA: no la hubo, fueron cinco nominados que daban vueltas por la zona, cuyos trabajos merecían este reconocimiento (sin haber visto el de Bichir).

QUEDARON AFUERA: y quizá acá estén las "sorpresas", Michael Fassbender por "Shame", ganador en el Festival de Venecia. Su ausencia es inexplicable: el voto británico se ha decantado por Gary Oldman. Y luego Leonardo DiCaprio, cuya ausencia no sorprende tanto, por "J. Edgar".

VEREDICTO: buenos nominados.


MEJOR ACTRIZ.

- Glenn Close - Albert Nobbs.

- Viola Davis - Historias Cruzadas.

- Rooney Mara - La chica del dragón tatuado [The girl with the dragon tattoo]

- Meryl Streep - La dama de hierro [The iron lady]

- Michelle Williams - My week with Marilyn.

LA SORPRESA: la presencia de Glenn Close, cuya carrera se había desvanecido meses atrás, podría sorprender un poco. Aún así, fueron nominadas 5 actrices de 6 posibles.

QUEDARON AFUERA: además de las invisibles Elizabeth Olsen (Martha Marcy May Marlene) y las hermanas de Melancholia (Kirsten Dunst y Charlotte Gainsbourg), la candidata al Oscar Tilda Swinton, por "We need to talk about Kevin".

VEREDICTO: la presencia de Rooney Mara en lugar de Tilda Swinton es criminal.


MEJOR ACTOR DE REPARTO.

- Kenneth Branagh - My week with Marilyn.

- Jonah Hill - El juego de la fortuna.

- Nick Nolte - Warrior.

- Christopher Plummer - Beginners.

- Max von Sydow - Extremely loud and incredibly close.

LA SORPRESA: indudablemente, la presencia de von Sydow en lugar de Albert Brooks, Viggo Mortensen y demás nombres involucrados. Claramente refuerza la débil presencia de la película en la categoría reina. Aunque meses atrás se ha hablado de él como candidato, así como de Bullock entre las actrices secundarias.

QUEDARON AFUERA: los mencionados, Albert Brooks por "Drive", Viggo Mortensen por "A dangerous method", Philip Seymour Hoffman por "Secretos de Estado".

VEREDICTO: buena nominación, que sin Brooks deja limpio el paso del veterano Plummer hacia la estatuilla dorada.


MEJOR ACTRIZ DE REPARTO.

- Bérénice Bejo - The Artist.

- Jessica Chastain - Historias Cruzadas.

- Melissa McCarthy - Damas en Guerra.

- Octavia Spencer - Historias Cruzadas.

- Janet McTeer - Albert Nobbs.

LA SORPRESA: ninguna, a excepción de una ausencia, ya que han quedado como en el rubro protagónico 5 de 6 candidatos posibles.

QUEDARON AFUERA: Shailene Woodley, de "Los Descendientes".

VEREDICTO: la presencia de McTeer en lugar de Woodley merece un adjetivo similar al de Mara sustituyendo a Swinton.


MEJOR PELÍCULA ANIMADA.

- A cat in Paris.

- Chico y Rita.

- El gato con botas.

- Kung fu Panda 2.

- Rango.

LA SORPRESA: sin dudarlo, la presencia de dos películas europeas en un quinteto. No recuerdo un caso donde casi la mitad del rubro tenga tanta presencia europea.

QUEDARON AFUERA: muchísimas, ya que ha sido un año bastante animado. Desde la pésima "Cars 2" de Pixar, pasando por la simpática "Río", "Winnie the Pooh", "Operación Regalo". Ah, y "Las aventuras de Tintin", de Steven Spielberg.

¡Las Aventuras de Tintin! ¿Cómo es éso? Creo que tiene que ver con las dificultades que tuvo para calificar. No le encuentro otra explicación posible a que esté ausente la película animada favorita.

VEREDICTO: demasiado Dreamworks para mi gusto, aunque sólo vi "Rango" de las cinco.


MEJOR PELÍCULA EXTRANJERA.

- Por Bélgica, "Bullhead".

- Por Canadá, "Monsieur Lazhar"

- Por Irán, "A separation".

- Por Israel, "Footnote".

- Por Polonia, "In darkness".

LA SORPRESA: en mi opinión, ha sido la presencia de Israel y Canadá. Tenía el presentimiento de que ninguna de las dos no llegaría a quedar entre las cinco.

QUEDARON AFUERA: "Superclásico", por Dinamarca; "Omar killed me", por Marruecos. Y "Pina", la sobrevalorada cinta documental, en 3D.

VEREDICTO: por lo visto, un quinteto de alta categoría. Pero habrá que verlas. "A separation" es, igualmente, la ganadora.


LISTADO COMPLETO DE NOMINADOS:

MEJOR GUIÓN ORIGINAL
Woody Allen "Midnight in Paris"
J. C. Chandor "Margin Call"
Asghar Farhadi "A Separation"
Michael Hazanavicius "The Artist"
Kristen Wiig y Annie Mumulo "Bridesmaids"

MEJOR GUIÓN ADAPTADO
George Clooney y Grant Heslov "The Ides of March"
Nat Faxon, Alexander Payne, Jim Rash "The Descendants"
John Logan "Hugo"
Bridget O’Connor, Peter Straughan "Tinker, Tailor, Soldier, Spy"
Steven Zaillian y Aaron Sorkin "Moneyball"

MEJOR FOTOGRAFÍA
Jeff Cronenweth "The Girl with the Dragon Tattoo"
Emmanuel Lubezki "The Tree of Life"
Janusz Kaminski "War Horse"
Robert Richardson "Hugo"
Guillaume Schiffman "The Artist"

MEJOR BANDA SONORA
Ludovic Bource "The Artist"
Alberto Iglesias "Tinker, Tailor, Soldier, Spy"
Howard Shore "Hugo"
John Williams "The Adventures of Tintin"
John Williams "War horse"

MEJOR CANCIÓN
"Man or muppet" ("The muppets")
"Real in Rio" ("Rio")

MEJOR MONTAJE
Kirk Baxter y Angus Wall "The Girl with the Dragon Tattoo"
Anne-Sophie Bion y Michel Hazanavicius "The Artist"
Thelma Schoomaker "Hugo"
Christopher Tellefsen "Moneyball"
Kevin Tent "The Descendants"

MEJOR DIRECCIÓN ARTÍSTICA
Laurence Bennett y Robert Gould "The Artist"
Rick Carter y Lee Sandales "War Horse"
Stuart Craig y Stephanie McMillan "Harry Potter and the Deathly Hallows Part 2"
Dante Ferretti y Francesca Lo Schiavo "Hugo"
Anne Seibel y Hélène Dubreuil "Midnight in Paris"

MEJOR VESTUARIO
Mark Bridges "The Artist"
Lisy Christi "Anonymous"
Michael O'Connor "Jane Eyre"
Arianne Phillips "W.E."
Sandy Powell "Hugo"

MEJOR MAQUILLAJE
Martial Corneville, Lynn Johnston y Matthew W. Mungle "Albert Nobbs"
Mark Coullier y J. Roy Helland "The Iron Lady"
Nick Dudman, Amanda Knight y Lisa Tomblin "Harry Potter and the Deathly Hallows Part 2"

MEJORES EFECTOS ESPECIALES
Tim Burke, David Vickery, Greg Butler y John Richardson "Harry Potter and the Deathly Hallows Part 2"
Scott Farrar, Scott Benza, Matthew Butler y John Frazier "Transformers: Dark of the Moon"
Rob Legato, Joss Williams, Ben Grossman y Alex Henning "Hugo"
Joe Letteri, Dan Lemmon, R. Christopher White y Daniel Barrett "Rise of the Planet of the Apes"
Erik Nash, John Rosengrant, Dan Taylor y Swen Gillberg "Real Steel"

MEJOR SONIDO
Ded Adair, Ron Bochar, Dave Giammarco y Ed Novick "Moneyball"
Tom Fleischman y John Midgley "Hugo"
David Parker, Michael Semanick, Ren Klyce y Bo Persson "The Girl with the Dragon Tattoo"
Greg P. Russell, Gary Summers, Jeffrey J. Haboush y Peter J. Devlin "Transformers: Dark of the Moon"
Gary Rydstrom, Andy Nielson, Tom Johnson y Stuart Wilson "War Horse"

MEJOR MONTAJE DE SONIDO
Lon Bender y Victor Ray Ennis "Drive"
Richard Hymns y Gary Rydstrom "War horse"
Ren Klyce "The Girl with the Dragon Tattoo"
Philip Stockton y Eugene Gearty "Hugo"
Ethan Van der Ryn y Erik Aadahl "Transformers: Dark of the moon"

MEJOR PELÍCULA DOCUMENTAL
"Hell and Back Again"
"If a Tree Falls: A Story of the Earth Liberation Front"
"Paradise Lost 3: Purgatory"
"Pina"
"Undefeated"

MEJOR CORTOMETRAJE DE FICCIÓN
"Pentecost"
"Raju"
"The shore"
"Time freak"
"Tuba Atlantic"

MEJOR CORTOMETRAJE ANIMADO
"Dimanche/sunday"
"The fantastic flying books of Mrs. Morris Lesmore"
"La luna"
"A morning stroll"
"Wild life"

MEJOR CORTOMETRAJE DOCUMENTAL
"The barber of Birmingham: Foot soldier of the civil rights movement"
"God is the bigger Elvis"
"Incident in new Baghdad"
"Saving Face"
"The tsunami and the cherry blossom"

LISTA DE NOMINACIONES POR PELÍCULA


11 "Hugo" [10/10]
10 "The artist" [7/10]
6 "El juego de la fortuna" ("Moneyball") [7/10]
6 "Caballo de guerra" ("War horse") [7/10]
5 "Los descendientes" ("The descendants") [9/10]
5 "La chica del dragón tatuado" ("The girl with the dragon tattoo") [6/10]
4 "Historias cruzadas" ("The help") [6/10]
3 "Medianoche en París" ("Midnight in Paris") [7/10]
3 "El árbol de la vida" ("The tree of life") [8/10]
3 "El topo" ("Tinker, Tailor, Soldier, Spy") [6/10]
3 "Albert Nobbs" [6/10]
3 ""Harry Potter y las reliquias de la muerte - Parte 2" ("Harry Potter and the Deathly Hallows Part 2") [7/10]
3 "Transformers: el lado oscuro de la luna" ("Transformers: Dark of the moon")
2 "Damas en guerra" ("Bridesmaids") [7/10]
2 "Extremely loud and incredibly close"
2 "La dama de hierro" ("The iron lady")
2 "My week with Marilyn"
2 "A separation" [8/10]
1 "Las aventuras de Tintin, el secreto del unicornio" ("The adventures of Tintin") [7/10]
1 "Anonymous"
1 "Beginners" [6/10]
1 "A better life"
1 "Drive" [9/10]
1 "Secretos de Estado" ("The ides of march") [7/10]
1 "Jane Eyre"
1 "Margin Call"
1 "The muppets"
1 "Pina" [5/10]
1 "El gato con botas" ("Puss in boots")
1 "Rango" [8/10]
1 "Gigantes de acero" ("Real steel")
1 "El planeta de los simios: (r)evolución" ("Rise of the planet of the apes") [7/10]
1 "W.E."
1 "Warrior" [6/10]




lunes, 23 de enero de 2012

Alma de héroes

Seabiscuit.

Trailer en su versión original.

Crítica.

Nominada y derrotada en la entrega de los premios Oscar hace cerca de 8 años, “Alma de héroes” es una película para no dejar pasar. Son varios motivos los que la convierten en imprescindible. En principio, porque como toda película sobre competencias, te pone un poco nervioso, te altera, te atrapa. Es casi imposible de evitarlo. Acá, las carreras, los caballos en movimiento, la presión que ejercen las circunstancias sobre la calma del espectador está muy bien lograda. En segundo lugar, porque nos muestra que contra todo pronóstico, una película convencional puede dejar de serlo. Bueno, en realidad esta oración tiene un poco de verdad y otro poco de mentira. No deja de ser convencional en ningún momento (es del estilo de Secretariat), a excepción de algún giro argumental insólito y positivo (en la carrera contra el Almirante), pero está construida sobre algo más fuerte que la pasión, el amor, la esperanza, y cómo éstas pueden lograr que un caballo lerdo triunfe en una carrera. Está construida sobre la sagrada historia de los Estados Unidos durante la primera mitad del siglo XX.

Este modo de narrar “Seabiscuit”, a través de imágenes y metáforas que evocan la miseria del pueblo durante los años posteriores a la crisis económica de 1929, o los nuevos descubrimientos de posguerra, o los años de recuperación durante la década de 1930, es magnífico. De hecho, el inicio está sutilmente conectado con el final de la historia. Nos encontramos con que no importa el modelo T de Ford, sino la creación de una cadena de montaje mucho más revolucionaria que un móvil, un caballo que gana o un jockey fuerte. Y cuando nos hemos enfrentado a esas extensísimas dos horas y cuarto de metraje, tras habernos enfurecido contra las injusticias, contra las historias sin cerrarse, contra la soberbia de algunos, reconocemos que pese a todo hemos sobrevivido con una sonrisa. Porque nos llena de satisfacción en el mejor de los sentidos.

La película está bien lograda, una fotografía exquisita nos abre las puertas de un trabajo que sabe sacarle jugo a las mejores frutas. La interpretación de Tobey Maguire, junto a la mencionada fotografía, son lo mejor de la película. No lo son Jeff Bridges o Chris Cooper, personajes tan chatos como la actuación en sí, sino el hombre arácnido. Quizá, porque sabe captar las emociones más genuinas del ser humano competitivo. La rabia cuando ve injusticias desde su caballo, sabiendo que una respuesta violenta le puede hacer perder la carrera. Son cosas que nos muestran al hombre desde adentro, sin dibujarnos al sujeto perfecto, sino al violento, al reaccionario. La dirección de Gary Ross, por su parte, es tramposa (cuando un hombre “domina” a su caballo, jamás los vemos a los dos en un mismo plano), lo que le resta un poco de credibilidad a una historia demasiado mágica de por sí, pero profunda si buscamos aquello que la hace especial, aquello que la hace imperdible.

Puntuación: 6/10 (Buena)

domingo, 22 de enero de 2012

Los hombres que no amaban a las mujeres.

Män som hatar kvinnor.

Trailer subtitulado al español.

Crítica.

La otra cara del éxito que ha cosechado Stieg Larsson después de morir. La versión sueca u original, la adaptación del primer libro de la trilogía “Millennium”, llamado “Los hombres que no amaban a las mujeres”. La historia muestra la relación complementaria de dos personas provenientes de universos distintos. Mikael Blomkvist, periodista enjuiciado por falso testimonio. Lisbeth Salander, hacker con problemas psicológicos y un pasado turbulento. Dos personas que se unen por las fuerzas humanas para resolver el caso de Harriet Vanger, muchacha de dieciséis años que ha sido asesinada en 1966 por una persona de la misma familia, un clan que quien contrata define como “lo peor de lo peor”. Uno, como espectador, no se resiste a querer resolver el misterio junto a sus personajes. Primero, porque en materia de thriller, es de lo más intrigante que se ha visto últimamente. Y segundo, porque los investigadores son personajes con los que uno desearía iniciarse en la profesión.

Gran parte del triunfo de esta película, dirigida por Niels Arden Oplev, se debe a la numerosa cantidad de miembros del clan, cada uno con mirada sospechosa y características que pueden, o no, volverlo rápidamente un candidato. Pero es más profunda de lo que parece, porque los motivos que justifican el crimen no tienen que ver con cuestiones meramente personales, sino que pueden abarcar lo sociocultural, lo religioso, lo político. Es increíble cómo algo ficticio puede reflejar algo tan verídico. Y ahí es donde la ambientación, el olor que despide el lugar es preponderante. Y es donde Oplev pone bien los peones, arriesgándose con una jugada deliciosa. Muestra, sin necesidad de recurrir a tanta falta de luz, una oscuridad que aterroriza y golpea, una oscuridad que brota de miradas violentas, vengativas, misóginas y despiadadas. Sólo es necesario esto, una o dos escenas justificando la situación, para convertir el hielo en frío, para convertir la sangre en peligro.

El ritmo de la película es incontrolable, detalla el proceso de investigación muy minuciosamente, convirtiéndose en lo más interesante de la función. La primera hora, que sirve como motor introductorio de Lisbeth (excepcional Noomi Rapace) y Mikael, es la más floja. No hay emoción ni refuerzos en los diálogos, simplemente una historia sobre cómo el pasado marca el presente de nuestros (anti)héroes, que no deja de servir para la narración en sí, pero que no la agilizan. Carece de recursos menos estructurados de lo que “Los hombres que no amaban a las mujeres” se propone, su perfeccionismo le quita la libertad de moverse a rumbos más divertidos, más caprichosos, y por qué no más miserables. De cualquier forma, basta admirar la fuerza del resto para reconocer el talento de un gran director y la imponente luz que irradia una buena idea.

Puntuación: 7/10 (Notable)

sábado, 21 de enero de 2012

The Artist

The Artist.

Trailer en su versión original.

Crítica.

“The Artist” nace en el vientre de una dicotomía más actual que nunca, aunque el blanco y negro puedan opacar el carácter contemporáneo de la idea. Se trata de la contraposición de dos conceptos que han dominado el universo, “lo viejo” y “lo nuevo”. Hoy en día, en el cine, esto puede verse desde el avance tecnológico y la amenaza que ha supuesto para el cineasta clásico, el enfoque antiguo, el viejo estilo. Las tres dimensiones, las explosiones de luz y color, los estallidos sonoros, han transformado la vieja manera de ver películas. Sentarse en una butaca y dejarse llevar por gestos, interpretar la historia desde su lectura. Algo muy divertido, pero también muy difícil para quien no tiene intenciones de pensar en un cine. Al igual que “El Ilusionista”, otra joyita del país galo, el avance de un concepto se da en detrimento del otro. Así como los viejos magos, los ilusionistas y ventrílocuos, quedan rápidamente olvidados por los actuales fanáticos del rock, acá, las caras del cine mudo parecen diluirse con el tiempo pasado.

Michel Hazanavicius se enfrenta a un desafío inmenso: como película de bajo presupuesto, francesa y contemporánea, nos entrega una historia de amor rica, universal (o bueno, americanista), muda (es discutible) y en blanco y negro. Y el resultado es buenísimo, porque es capaz de alinear todos estos recursos y convertirlos en algo grande, respondiendo con éxito a sus propias pretensiones de alimentar la creatividad del cine hurgando en los orígenes del mismo, en las raíces del séptimo arte. Contribuye abiertamente a la locura, al atrevimiento y al coraje que uno debe tener para asumir ciertas responsabilidades con el lector/espectador, y aún pudiendo ser mejor, es un logro notable. La historia, se enfoca en la transición del cine mudo al sonoro, y cómo los artistas del viejo modelo (o el artista principal) se ven removidos por la tormentosa tecnificación productiva. Y detrás de todo, el amor, para llenar los espacios vacíos con motivos que justifiquen la existencia del ser.

En pocos gestos resume sensaciones complejas, como las crisis existenciales, el orgullo malsano y el dolor e insatisfacción con uno mismo. Tiene un elenco capaz de transmitir lo que las palabras (nuevamente discutible) no dicen, principalmente la estrella de la película, que afortunadamente es argentina: Bérénice Bejó compone un personaje en degradé, capaz de trasladarse emocionalmente de un extremo a otro con envidiable soltura y fluidez, casi como patinando por el lienzo que la retrata como mujer. Jean Dujardin puede volverse bastante reiterativo a la hora de gesticular (tanto o más que el exhaustivo trabajo de composición musical hecho por Ludovic Bource), pero en el último tercio, tanto el actor como la música comienzan a pisar terrenos nuevos, desconocidos, probando que pueden existir más allá de los límites. Dujardin se convierte en un explorador de sí mismo; Bource, directamente, en un genio. Artísticamente impresionante, reta (y sin ser absolutamente osada: como he dicho en los paréntesis, es discutible, pero tengo la impresión de que para ser muda, tiene excesiva interacción a través de los intertítulos, aunque reconozco que son fundamentales para recrear la historia del cine en aquellos años) al espectador a viajar al pasado. Una máquina del tiempo que lo traslada al mundo de los guiños y las impresiones, de las metáforas e imágenes visuales, que lo traslada adonde ha nacido el arte que hoy se consume (por fortuna), quizá, creyendo que todo ha sido históricamente tridimensional e insufriblemente ruidoso.

Puntuación: 7/10 (Notable)

viernes, 20 de enero de 2012

La chica del dragón tatuado.

The girl with the dragon tattoo.

Trailer subtitulado al español.

Crítica.

David Fincher vuelve al ruedo demostrando (además de su talento “videoclipero” en los créditos iniciales) que Estados Unidos se ha convertido, quizá sin quererlo, en un gran “adaptador” de cine sueco. Lo que con “Criatura de la noche: vampiros” ha sido todo un desafío aprobado, ahora se vuelve un desafío peligroso. Este sujeto, director de películas como “Seven”, “El curioso caso de Benjamín Button” y “Red Social”, se reta a sí mismo en la adaptación de “Millenium I: los hombres que no amaban a las mujeres”, de Stieg Larsson. El resultado, un trabajo aceptable, considerando que los enredos de la novela no llevan consigo la pasión que intenta volcar el cineasta (y que vuelca, en varias ocasiones) en esta producción. Estéticamente absorbente, consigue trasladarnos al mundo perverso que rodea este misterio, pero no deja que nuestra mente se hospede en un hotel cercano. Con un final tan seco como el resto de las escenas de la película, nos vuelve al mundo real sin hacernos pensar demasiado en lo que hemos visto, sin dejarnos cuestionándonos cosas.

Y no es la primera vez que Fincher se queda a medias en su trabajo. Después de todo, es capaz de crear un universo distinto en cada película, con la soberbia que lo caracteriza en el mundo real y social, y de desmantelarlo rápidamente. No nos quedan secuelas de lo que hemos visto, simplemente viejas impresiones, algunas muy buenas, de algo que acabará siendo olvidable. Con el misterio de Harriet Vanger, la gélida ambientación y la estupenda fotografía, nos atrapa durante dos horas y media de momentos grandiosos, algunos exageradamente retorcidos y otros pobres y artificiales. Siendo bastante similar a “Zodíaco” (a la que considero su obra maestra), con escenas que nos hacen recordarla frecuentemente, se conserva como una misión atrevida de resultados confusos. Muchos la verán como un fallo, otros como un éxito absoluto. Yo prefiero considerarla un retrato fotográfico de marcos débiles pero con imágenes imponentes, un ejercicio que nunca contradice a su estilo pero sí a sus intenciones, una grandilocuente y no demasiado intensa adaptación de la misoginia y la discriminación por razas y religiones.

El entretenimiento está impregnado en su narración ágil, en su guión con tintes humorísticos excelentes y apropiados (que refuerzan la primera hora de película) y en el modo que profundiza en el personaje de Mikael Blomkvist, un periodista que intenta resolver un caso mientras resuelve su vida (pública y privada), quien acaba devorándose a Lisbeth Salander, devenida intrascendente e irrelevante conforme avanza el metraje. Daniel Craig es el alma de esta película, que ofrece una interpretación muy buena de un hombre de pocas expresiones; Rooney Mara no cumple con las exigencias de su personaje, que se ha convertido en la heroína literaria del siglo XXI, con una voz que no la hace andrógina, una piel que no la hace sensual, una mirada que no la convierte en exótica y una ineficacia a la hora de actuar que la hace ridícula. Fincher prefiere ubicarla a la sombra, en un segundo plano, no se esfuerza con ella: la hace un ícono de la violencia y no un personaje complejo e inteligente.

Puntuación: 6/10 (Buena)


“La chica del dragón tatuado” como adaptación de “Los hombres que no amaban a las mujeres”, de Niels Arden Oplev.

Ninguna de las dos películas es excelente, pero ambas intentan reflejar las letras de Stieg Larsson en dos películas que, más que competir mutuamente, se complementan para ofrecernos nuevas perspectivas y nuevas aristas de un cubo mágico, dándole el volumen necesario para convertir una pila de personajes y páginas en algo mucho más interesante.

Cada una tiene sus pros y sus contras, pero juntas acaban sugiriéndonos que el misterio es mucho más profundo de lo que parece. La versión primera, original, sueca, hace que el mundo gire alrededor del alma del libro: Lisbeth Salander. De pasado oscuro, que manifiesta en su apariencia en el presente, no ha sido originalmente pensada como la protagonista, pero sí como una “asistente”. El universo ha recibido a su personaje mucho mejor que al de Mikael, lo ha convertido en inolvidable. La versión americana hace hincapié en el personaje masculino, develándonos cosas que quien ha visto sólo la otra película desconoce, y apoyándose en él para adivinar qué hay detrás de todo esto.

Las variaciones son muchas, pero tres probablemente sean las destacables. Por un lado, lo ya mencionado, el protagonismo de uno o de otro, en un caso bien sostenido por Noomi Rapace, en el otro bien sostenido por Daniel Craig. Por otro lado, la ambientación. Claramente, Estados Unidos se ha esforzado por hacernos morir de frío en verano durante 150 minutos, cosa que logra. La escenografía es impecable, estéticamente brillante. Pero por más hielo y sangre que añadan, no se siente la injusticia, la corrupción de la sociedad. De ahí los marcos débiles: la imagen puede ser muy intensa (mucho más que en la versión sueca), pero los marcos no pueden sostenerla. La recreación espiritual del mundo es frágil (la versión de Oplev tiene una escena fundamental: Lisbeth siendo golpeada por hombres en una estación de subte), no nos asquea ni nos irrita, simplemente nos ventila. Y en tercer lugar, algo inesperado en la versión más reciente: el humor. Hay frases que consiguen dinamizar la primera hora de película, que es la más floja de la anterior versión, haciéndonos reír en algún momento. Las palabras están ordenadas con el fin de ironizar. Christopher Plummer resume la mayoría de estos deslices humorísticos, de los que seguramente hacen llorar de la risa a mi adoradísimo David Fincher.

Debo destacar, por otro lado, el final. Mucho más elaborado, más amalgamado, mucho mejor. Prueba, sin lugar a dudas, la incertidumbre de una película que, dependiendo de la recepción, puede convertirse en la primera de una saga.

jueves, 19 de enero de 2012

Capitán América

Captain America – The first avenger.

Crítica.

Aunque la escenografía sea atractiva y la trama sea prometedora, y que parte del éxito consista en venderse como “una película basada en un cómic totalmente distinta a otras”, me ha resultado muy difícil tomármela en serio. Dos horas de un encuentro con actores conocidos, algunos muy bueno, en una película ruidosa y sin nada que ofrecerme. No es que no tenga nada que sea memorable, que se recuerde a posteriori; no, el error está en que carece de cualquier cosa que pueda captar por un instante la atención del espectador. No discuto la destreza estética del Capitán América, que por momentos es bastante aceptable, sí discuto que no me atraiga en lo más mínimo. Un pozo en el campo que no me inspira curiosidad, no me anima a asomar la cabeza para intentar descifrar qué hay oculto en el fondo.

Chris Evans demuestra delante de cámara algo insólito: no tengo recuerdos de una sola película donde el intérprete sea tan torpe como su personaje. Un superhéroe que se construye a sí mismo durante el propio transcurso del film, que va convenciéndonos de que no tiene tornillos flojos ni madera áspera. No quiero decir “metal oxidado”, porque deberé convencerlos yo, ahora, de que cualquier similitud con “Iron Man” es pura coincidencia. Pero en síntesis, es el mismo nivel de entretenimiento. La fórmula consiste en hacer mucho ruido, romper pocas nueces y caer bien igual. Nueces rompe las suficientes, y en mi caso, no ha caído del todo bien; sin embargo, la recepción ha sido mejor de lo esperado. Tiene historia de amor, humor inmaduro y efectos sonoros insoportables: toda una experiencia para la pantalla grande, para la oscuridad y las gaseosas. Pero cuidado, porque “Capitán América” puede engañarte con una historia intrigante como la Segunda Guerra Mundial, volviéndola fantasiosa, pero en realidad no se trata de una rivalidad apasionante como la guerra, sino una rivalidad que te mantiene despierto como dos hormigas peleándose por un pedazo de hoja en el suelo.

Lo único que me hace tomarla seriamente es el producto de sus grandes aspiraciones, que están basadas en la vocación de la cinta. Consisten en terminar. Nos conduce lentamente a un final que ansiamos con tono de protesta, y que acaba convirtiéndose en lo mejor de la película. No porque el ambiente cambie radicalmente su estructura visual, sino porque cada palabra, cada frase, es un cachetazo, un aire distinto, aunque no necesariamente fresco. Es una idea inquietante la que sugiere, que puede abrirnos las puertas (Dios no lo quiera) a una secuela. Por el momento, nos abre las puertas para escaparnos de un infierno ensordecedor, bien montado, mal narrado, pero nos hace huir con una complicidad casi infantil que tenemos con el autor. Sí, porque nos reímos amistosamente de ese tono audaz con el que la cierra, y no nos vemos más las caras por un largo tiempo. Espero.

Puntuación: 4/10 (Regular)