martes, 17 de enero de 2012

The Descendants

The Descendants.

Trailer subtitulado al español.

Crítica.

No hay muchos guionistas que sepan mezclar tan perfectamente el drama y la angustia con un humor que te hace soltar carcajadas. Es como los médicos veteranos cuando, al darles una inyección a los niños, hacen una mueca para que se rían y les duela menos. Pero es difícil conjugarlos tan bien porque, como suele pasar, el humor suele estar muy desencajado. Sí hay algún guionista con esas características: podemos mencionar algunos, como Jason Reitman, o Alexander Payne, cuyos mejores trabajos han sido, curiosamente, con George Clooney. Con el mejor elenco que ha reunido el año, tanto protagonistas magníficos como secundarios tremendos, esta comedia dramática duele y alegra en partes iguales. Ninguna película en mi corta vida me ha emocionado tanto como “The Descendants”, lo nuevo y bastante bien recibido por la crítica del director de “Entre Copas” y “Las confesiones del Sr. Schmidt”.

Como espectadores, presenciamos la catábasis de una familia que, por algún motivo de la naturaleza, ha recibido por herencia o descendencia una enorme cantidad de tierra camino a ser vendida. Desarrollada en Hawai (las camisas “hawaianas” son una pesadilla), nos muestra paradójicamente el paraíso infernal, o cómo donde la superficie parece ser tan vistosa, es en realidad un verdadero infierno. Ahí nos adentramos con esta familia, un hombre que no sabe qué hacer con sus dos hijas tras el accidente que ha sufrido su esposa, dos mujercitas que no saben qué camino seguir para crecer y vivir sus vidas. Pero esta catábasis no es violenta ni en seco, sino lenta y melancólica. Como “Todo sucede en Elizabethtown”, donde nuestro héroe se embarca en el descubrimiento de su identidad a través de la nostalgia, de desenterrar los misterios de sí mismo en el fondo de su pasado. Acá, vemos en el rostro de un George Clooney muy bueno (es la mejor actuación masculina del año, considerando las actuaciones que hemos visto) el dolor, el humor, el resentimiento y la confusión; también, en el rostro de una respetable Shailene Woodley (quien, déjenme decirles, ofrece la mejor actuación femenina que he visto en el año, probablemente gracias a las primeras escenas que interpreta en el film), las lágrimas fundiéndose con las aguas de una piscina, intentando palpar cuán hondo es aquel infierno cuya profundidad aún ignora.

Con destellos de originalidad inesperados (no es cualquier tragicomedia: es, sobre todas las cosas, bastante pícara) y una música que nos conduce al naufragio, “The Descendants” se convierte en una enorme reflexión de la vida y de las cosas verdaderamente importantes que ella nos ofrece. El punto fuerte es, sin lugar a dudas, un guión sin una sola grieta. Perfecto, digamos. Ahí se esconde el misterio, en mezclar tan ingeniosamente las emociones reales y el absurdo cotidiano (que no abunda, pero tampoco se lo esquiva), convirtiendo a una película sencilla en algo endiabladamente espiritual. Conteniendo algunas de las frases más divertidas del año, como “You were putting lipstick on a corpse” (algo así como: estuviste poniendole pintalabios un cadáver), que esconden detrás una desazón inconmensurable, y un reparto que hace lo suyo para hacerla especial (Amara Miller, que con extender un solo dedo, o dejar huir una sola lágrima, te compra como la “hija menor”; Nick Krause, Robert Forster y Judy Greer, que es la encargada de hacerte llorar antes de hacerte llorar de la risa), esta comedia dramática es inolvidable. Hace justicia a todos los premios que ha venido ganando con el correr de los meses. Sobre descensos, inestabilidades emocionales y equilibrio espiritual, sobre la culpa y el perdón, esta penetrante película no te deja indiferente (más, cuando en dos horas, una escena insuperable es superada por la escena siguiente, hasta llegar a una resolución tierna, conmovedora, espectacular), sino que te afecta. Una daga clavada con una sonrisa. No se me ocurre otra imagen para describir esta hipnótica experiencia.

Puntuación: 9/10 (Excelente)

4 comentarios:

daniel dijo...

"Una daga clavada con una sonrisa", vaya manera de decirlo Rodri.
De Payne tengo buenos recuerdos, un par de trabajos suyos me parecieron maravillosos, otros no tanto (como About Schmidt), pero siempre tiene la caracteristica de transmitir reflexión de una manera muy original e interesante, tanto que terminas encantado.
El 9 es para ponerse muy espectante. Ya te diré cuando la vea.

Un abrazo.

Mike Lee dijo...

Entre los premios que ha recibido y tu reseña, cada vez tengo más ganas de verla, tiene muy buena pinta.

¡Saludos!

Anónimo dijo...

Bueno con ese comentario, por supuesto hay que verla. V

Anónimo dijo...

Y si la ví, me pareció excelente, una reflexión sobre la vida misma, sobre los infiernos que las personas padecen a veces sin que se note demasiado...en este caso todo esta a la luz...de las grandes crisis pueden sobrevenir los reacomodamientos, termina con un mensaje alentador, como para balancear lo anterior. una gran película no vi las actuaciones de los otros actores masculinos, pero Clooney se merece el premio. Saludos V