lunes, 9 de enero de 2012

Glee: el concierto.

Glee: the 3D concert movie.

Trailer subtitulado al español.

Crítica.

Criticar la película de “Glee” es como criticar una serie, un recital, o criticar todo junto. De por sí, el producto como serie televisiva es bastante tramposo. Enfocándose en la vida de unos muchachos durante los últimos años de colegio (los actores parecen de treinta años, pero interpretan a chicos de dieciséis, diecisiete), nos muestra la clase baja de la institución, la golpeada por los prejuicios: la clase de los coristas. Son perdedores, discriminados (negros, gordos, homosexuales, lisiados), que se dan una oportunidad a sí mismos en un conjunto, el Club Glee, considerado lo peor de lo peor. Pero a lo largo de la temporada, van viendo cómo triunfan poco a poco y cómo otros críticos comienzan a sumarse a la experiencia.

“Glee: el concierto” nos muestra lo que se ve y lo que no se ve de un concierto. Sólo están presentes los chicos, que hablan a cámara como personajes y no como actores. Si hay un guión detrás de sus comentarios, no lo parece. Y de no haberlo, la cámara capta momentos irrelevantes que parecen rellenar esos escasos treinta minutos de interés, extendiendo la película a unos 75. Luego, tenemos dos dimensiones usadas para contar la historia. El recital, donde vemos un espectáculo bastante pobre (digo, son la serie del año, deberían haberse empeñado un poco más en los efectos sobre el escenario) y algunas presentaciones buenas; otras, no tanto (“Sing” de My Chemical Romance es horrible). Y por otra parte, las historias de vida de fanáticos que nos cuentan cómo “Glee” los ha hecho crecer y creen que lo importante es lo de adentro.

Desde lo personal, creía que esta experiencia del concierto en tres dimensiones intentaría darle frenos al optimismo exagerado. Sin embargo, los empalagosos testimonios de homosexuales y enanos parecen seguir los principios de la serie en sí, enseñándonos que sólo importamos nosotros mismos (¡qué enseñanza!) y que no debemos dejar de creerlo. Tornándose por momentos excesivamente inverosímil, este trabajo es sumamente olvidable. Tiene algunos momentos de genialidad, pero escasean. El resto, es bastante malo. Fantasioso, como la serie. Pero no podemos culpar esta… ¿adaptación?, cuando la fuente de la que bebe es una serie como “Glee”, tan realista como “The walking dead” y tan engañosa como un mago en una fiesta infantil. Me quedo con las cosas buenas. Buenos covers y personajes haciendo playback (porque he oído a los actores cantando en vivo, y lo que se escucha es totalmente distinto) muy bien

Puntuación: 4/10 (Regular)

1 comentario:

Gabo dijo...

Es que no se puede esperar demasiado de un producto como Glee. Personalmente la detesto. Es la confluencia de todos los prototipos juveniles que Norteamérica viene consolidando hace años, si bien entiendo que es una ficción, me parece chata, vacía y totalmente inverosímil. Encima no es nada original, ya que subsiste de la música de moda y en cierta forma auto-genera la baja de autoestima con ese lema de los 'Losers' que interpretan pseudo teenagers que ya pisan los 30 años.

Por suerte, para los que buscábamos un producto juvenil y generacional que nos represente, apareció hace unos años y se llama 'SKINS'. Si no la viste, te la super recomiendo.

Perdón si me cebé contra Glee, es más fuerte que yo :P